Donde la Economía, la Gerencia, el Derecho y la Política se encuentran en un mismo sitio
viernes, 3 de junio de 2016
Entrevista en Brújula Internacional por Globovisión
A continuación mi entrevista de ayer en el programa "Brújula Internacional" con el embajador Julio Cesar Pineda, por Globovisión, donde hice la invitación a la Cumbre de Diplomacia y Liderazgo
martes, 31 de mayo de 2016
Conferencia de Diplomacia, Liderazgo y Emprendimiento
El sábado 11 de junio se celebrará una Conferencia de Diplomacia, Liderazgo y Emprendimiento, en los espacios de la Fundación Emanuel en La Castellana, por lo cual quiero invitar a mis lectores de este blog a que nos acompañen en tan interesante evento, donde habrá seis importantes exposiciones.
El embajador Julio Cesar Pineda, conductor de “Brújula Internacional” nos hablará de Diplomacia, Protocolo y Comercio Internacional.
El Profesor Ángel Gámez dará un Stand Up Motivacional: 6 lecciones para emprender.
Nermary Yibirin nos deleitará con su ponencia de La Mujer Emprendedora y el Lifecoaching.
Ana Colmenares enseñara a todos a conocerse a sí mismos con su conferencia ¿Quién Soy Yo? para el descubrimiento de esas potencialidades de las cuales muchas veces no se está consciente.
Yrvil Villarroel, anfitrión del evento por la Fundación Emanuel nos hablará del Liderazgo Espiritual, en aras de rescatar esos valores que tanto hacen falta en nuestra sociedad.
Y quién les escribe, Luis López, dará un compendio de todas esas propuestas que llevo a ustedes gracias a este medio digital en mi columna semanal, en mi programa de radio y ahora en la conferencia “Construyendo una Nueva Venezuela”.
Una Nueva Venezuela es posible, tenemos todas las potencialidades para ello, en mi ponencia les haré referencia a políticas y estrategias que se implementaron en otras Naciones que hoy en día tienen un alto nivel de desarrollo económico y una población que goza de un elevado estado de bienestar, pero que en el pasado sufrieron situaciones de crisis más profundas que la nuestra.
¿Qué fue eso que hicieron para obtener resultados extraordinarios?, pues simplemente, medidas extraordinarias como las que serán planteadas.
En las más cómodas instalaciones y en una de las mejores zonas de Caracas, con estacionamiento, feria de comida y auditorio para más de 400 personas, desde las 8 de la mañana hasta las 5 de la tarde estaremos compartiendo todas estas ideas con el público asistente.
Se obsequiarán cupos para Diplomados entre los asistentes del Evento, una sesión de Coaching y la Junta Directiva de la Fundación Bastiat Venezuela, estará obsequiando un libro.
Los fondos recaudados servirán para colaborar en la labor social que ejecuta la Fundación Emanuel, en sus jornadas de asistencia a personas en situación de calle.
Contáctenme por el correo electrónico unavenezuelaposible@gmail.com o por mi twitter @luis1977lopez, para poder darles más información.
Los esperamos.
domingo, 8 de mayo de 2016
¿Será Posible la Superación del Rentismo Petrolero?
¿Será Posible la Superación del Rentismo Petrolero?
Estoy absolutamente convencido que sí es posible, pero no es
a través del Intervencionismo Estatal en diversos campos de la economía, ni con
la aplicación del fracaso modelo Socialista en lo político y lo económico, que
ya se ha probado a nivel mundial que no es capaz de cumplir con lo que ofrece,
y que los venezolanos por razones de inocencia, ignorancia o conveniencia nos
empecinamos en experimentar, como fallidamente hicieron en China, la Unión Soviética,
Alemania Democrática, Hungría, Polonia y demás países de Europa Oriental, en
donde obviamente ya padecieron nuestras penurias actuales de escasez,
desabastecimiento, colas y especulación desmedida.
Una buena estrategia para salir del Rentismo es indudablemente
el impulso de los famosos motores que están tan de moda, pero por supuesto,
aclarando que debe ser el sector privado “productivo”, el que debe
explotar esas capacidades, es importante aclarar que existe un sector privado
“improductivo” que ha logrado inmensas acumulaciones de capital por simplemente
estar bien conectado con algún político deshonesto, aprovechándose del rentable
negocio de comprar divisas baratas a cambio oficial y vendiéndolas en el
mercado negro o saltando todo tipo de barreras burocráticas, es decir, nuevos
ricos o “ricos parásitos” como los denomina el economista mexicano Luis Pazos,
que en lugar de buscar la eficiencia y la competitividad en mercados
internacionales, simplemente tendrán como objetivo continuar con el estado de
anarquía y distorsiones económicas que tenemos, para seguir adueñándose de
mercados locales y no hacer ningún
aporte importante en la superación del fatídico rentismo.
Ahora bien, si queremos que efectivamente Venezuela comercialice
en el exterior otros productos, es necesario que comencemos a pensar al revés,
no es a partir del costo y sumarle la ganancia que hemos de fijar los precios,
los precios son los que los mercados internacionales definen, y a partir de
allí es que el empresario, quien asume el riesgo de aportar el capital, debe
adecuar los costos, de modo que aún pueda obtener ganancias.
Nuestra condena a vivir del Rentismo comenzó en la década de
los setentas cuando se promulga la Ley Orgánica del Trabajo, y se establecieron
una serie de beneficios laborales que sólo una industria tan rentable como la petrolera estaba en capacidad de pagar,
trasladando a nivel general enormes costos que empresas improductivas se vieron
obligadas a asumir, dando inicio al proceso de incremento de precios, que aunado
al aumento exagerado del gasto público, la corrupción, sobreprecios en
contrataciones públicas y la consecuente emisión de dinero inorgánico, genera
nuestra principal desgracia, la Inflación que va en aumento constante sin pausa
a lo largo de cada año.
Una medida de superación del Rentismo Petrolero es que se
comiencen con esos rubros, que el Gobierno identificó como motores, y se
exploten en zonas económicas especiales, con un régimen legal distinto, mesurando
la aplicación de la Ley Orgánica del Trabajo, con incentivos fiscales de
exoneración temporal de impuestos, con empresas efectivamente identificadas
como “productivas” y no de “nuevos ricos parásitos”, para que esos nuevos
bienes y servicios en el mediano plazo, puedan sustituir al petróleo cuando
sean capaces de comercializarse en el exterior.
Esto aunado a la democratización del capital y del acceso a
las divisas, la toma de conciencia del nuevo paradigma tecnoeconómico, la
formación de ciudadanos en la escuela, la calificación adecuada de la mano de
obra para la industria, la agricultura y el sector financiero, reformas
tributarias que permitan las inversiones, la alianza Universidad-Empresa, y
otras tantas estrategias ya probadas mundialmente como exitosas, podrán hacer
que comencemos el proceso de integración de más venezolanos que estemos “Construyendo
una Nueva Venezuela”.
lunes, 25 de abril de 2016
De las Cinco Fuerzas de Porter a la Sexta en Venezuela
De las Cinco Fuerzas de Porter a la
Sexta en Venezuela
Michael Porter en su libro Estrategia
Competitiva, definió un modelo conocido como “Las Cinco Fuerzas”, el cual es
ampliamente conocido por los estudiosos de las Ciencias Gerenciales, dichas
fuerzas afectan la rentabilidad de prácticamente cualquier sector, y
corresponden a: 1) Los competidores del Sector Industrial en los que se
desenvuelva la organización ya consolidados, 2) La amenaza de nuevos ingresos o
competidores en los mercados, 3) La amenaza de la sustitución de los productos
propios por otros (productos sustitutos), 4) El poder de negociación de los
proveedores, y 5) El poder de negociación de los compradores.
Obviamente, dicho modelo fue ideado en
el contexto norteamericano donde prevalece un sistema de economía de mercados,
si el mencionado estudio se hubiese realizado en nuestro país, necesariamente
debiera incluirse como Sexta Fuerza “El Intervencionismo Estatal”, que impide
que en Venezuela pueda darse una “Economía de Libre Mercados con Competencia
Perfecta”, a la cual me he referido en escritos anteriores.
Cuando en Venezuela haya realmente la
voluntad política de gobernar con sentido común, logrando el equilibrio de los
aspectos político, económico y social, la gestión de Gobierno pase de ser una
piedra de tranca para la aplicación de una “Economía de Desarrollo”, y sea
además el principal ente encargado de promover, apoyar y fomentar las inversiones, nuestra historia
finalmente podría dar un giro positivo.
Pero para ello debe entenderse de manera
clara que el Capital es dinámico y no estático, por lo tanto migrará al país
donde se garanticen al menos 5 condiciones idóneas para las Inversiones, las
cuales son: 1) Respeto a la Propiedad Privada, 2) Seguridad Jurídica, 3)
Gobierno con límites en su actuación, 4) Moneda Sólida y 5) Libre Mercado. Hasta que no se garanticen esas condiciones
continuará la fuga de capitales y no se darán nuevas inversiones.
La “Economía para el Desarrollo” en
Venezuela podría aplicarse cuando se hagan los cambios estructurales que se
requieren en los sistemas jurídico, tributario y educativo principalmente, pues
no bastan simples medidas coyunturales para superar el Rentismo Petrolero,
revertiremos el proceso de estancamiento y depresión económica cuando podamos
combinar la gran cantidad de recursos naturales que poseemos, con una mano de
obra calificada, avances tecnológicos de punta e inversiones de capital, son
los 4 factores que se requieren para que una economía se desarrolle, es muy
simple, no es con motores ni mucho menos con la sexta fuerza del
Intervencionismo Estatal.
lunes, 4 de abril de 2016
La Economía de Libre Mercados con Competencia Perfecta
La Economía de Libre Mercados con Competencia Perfecta
En mi artículo pasado, les
comentaba en primer término el error que significó y significa aún el Modelo
Chavista para la Sociedad Venezolana, pues no pasa de ser una mala
improvisación, luego pasé a tratar de dilucidar la gran incógnita de cuál
debería ser el Modelo idóneo, ya que la receta Chavista hasta ahora sólo ha
servido para causar esta profunda crisis; también les decía que tengo el pleno
convencimiento que progresiva y gradualmente debemos insertarnos en el
de una “Economía de Libre Mercados con Competencia Perfecta”, el cual explicaré
en los párrafos siguientes.
Pero antes, como aún hay
resistencia en muchos venezolanos en aceptar que el Modelo Chavista es un
fracaso para esta y cualquier sociedad en el que se implante, creo que siempre hay que dedicar algunas
líneas en explicarlo, porque más allá de que es inconstitucional y contrario a
la naturaleza humana, ya la rueda de la historia ha girado para indicar que las
condiciones que generaron que dicho modelo surgiera y se implantara, no
volverán más nunca, pues es un Modelo sostenible únicamente con un valor del
precio del petróleo por encima de cien dólares por barril, y ya la cobija no
alcanzará para seguir arropando el nivel de gasto público que se requiere para
sostener ese absurdo modelo.
Quiero
enfatizarlo nuevamente, ¡Compatriotas!, si no se desata una guerra en el mundo,
jamás ni nunca el precio del petróleo volverá a superar los cien dólares, por
lo cual es imposible pretender seguir auspiciando un modelo como el propuesto
por el fallecido Presidente. Pues bien,
hecha esta pequeña digresión quedará hasta acá el asunto petrolero porque ahora
es que dicho tema da tela para cortar y nos referiremos a él en algún futuro
artículo.
Además hice la aclaratoria que
dicho régimen de Libre Mercados con Competencia Perfecta solo sería posible y
viable aplicando la Tesis de la “Economía Social de Mercados”, ideas planteadas
por Ludwig Erhard, artífice del conocido “Milagro Económico Alemán”.
Dicha “Economía Social de
Mercados” fue definida por Juergen B. Donges como un régimen en el que se
respetan la libertad contractual y la autonomía de las organizaciones sociales
(concretamente los sindicatos laborales y las federaciones patronales) y en la
que el Estado asume el compromiso de corregir, dentro de ciertos límites, los
resultados distributivos que genera el mecanismo del mercado.
Los intentos para que pueda darse
en nuestro país una economía de libre mercados, han fracasado porque no ha
podido evitarse la cartelización, o formación de monopolios empresariales, en
ese sentido, para combatirlos, la Revolución Socialista incurrió en un craso
error, siendo peor el remedio que la enfermedad, y fue el establecer a través
de las expropiaciones, los monopolios más perniciosos que hay para las
sociedades, los Monopolios de Estado.
El propio Erhard nos dice al
respecto: “Sin exageración ninguna afirmo que una ley de carteles basada en su
prohibición debe estimarse como la indispensable ley fundamental de la
economía. Si el Estado falla en este terreno, pronto podrá darse por perdido el
sistema de ‘economía social de mercado’. Este principio aquí proclamado obliga
a no reconocer a ningún ciudadano el derecho a oprimir la libertad individual o
a restringirla en nombre de una libertad mal entendida ‘Bienestar para Todos’ y
‘Bienestar para la Competencia’ son postulados inseparables, el primero marca
la finalidad; el segundo, el camino que
conduce a ese fin”.
Ahora bien, una vez establecida
como premisa la existencia de una “Economía Social de Mercados” -la cual es la
manifestación de una Economía que esté al servicio del Hombre en primer lugar, y
subsidiariamente de los Mercados como tal-, como fundamento de una “Economía de
Libre Mercados con Competencia Perfecta”, nos toca hablar de cuáles son las cinco
condiciones para la existencia de la tan citada Competencia Perfecta.
Al respecto, nuestro célebre
Domingo Maza Zavala nos decía: en primer lugar, la primera condición se refiere
al número y tamaño de las unidades de producción (empresas), y de consumo
(compradores), la capacidad productiva de cada una de las empresas que componen
la industria debe ser tan reducida que la producción de una firma tomada
individualmente constituya una porción insignificante de la producción total
del sector industrial. Igualmente es
necesario que las unidades de consumo sean numerosas y pequeñas.
La segunda condición se refiere a
que se garantice la inexistencia de impedimentos para la actividad económica en
general, condición que presupone que el gobierno no intervendrá en forma alguna
que pueda afectar las decisiones en cuanto al volumen de producción, las
decisiones del consumidor o el precio del producto.
En tercer lugar, se requiere la
completa libertad de movimiento de los factores de producción así como de los
artículos producidos, de modo que se produzcan ajustes automáticos en sentido
positivo frente a cualquier cambio que ocurra en las condiciones del mercado.
La cuarta condición, es la
libertad de entrada y salida de las unidades de producción a los sectores
económicos. Y, finalmente, en el puesto número cinco, un mercado de competencia
perfecta presupone perfecto conocimiento de las condiciones de mercado, a lo
cual yo me permito agregar, la coexistencia de seguridad jurídica.
En Venezuela desde que nació la
Democracia en 1958, no han estado dadas las condiciones para que exista, ni el
libre mercado, ni la competencia perfecta, incluso en mi artículo anterior les
hablé que parte de la culpa de nuestro estado actual de crisis son los 17 años
de Socialismo Psuvista, a los cuales hay que sumar los 40 años de Socialismo
Adeco y Copeyano, tanto así que las libertades económicas previstas en la
Constitución de 1961 fueron restringidas por decreto.
El subdesarrollo venezolano es
económico porque lo ha generado el subdesarrollo político que pulula en las
mentes de nuestros dirigentes, que permiten y son cómplices en la generación de
monopolios económicos a los cuales no les conviene un régimen de competencia, lo
que hace que la condición más importante para lograr el éxito empresarial sea
tener un amigo burócrata al cual darle un incentivo, en lugar de ser eficiente
en la administración de recursos, problemática surgida muchas veces como
contraprestación al financiamiento de campañas electorales, lo que confirma uno
de nuestros peores problemas como cultura, el fatídico clientelismo partidista.
Estando conscientes de esto, hay
que comenzar el proceso de cambio, para inmunizarnos de ese cáncer que liquida
a las sociedades, el Socialismo, con unas estrategias que permitan el cambio
progresivo, sostenido y continuado de un régimen a otro. ¿Difícil?, sí; ¿imposible?, NO;
y hay ejemplos por todas partes del mundo, Alemania, Japón, Corea del Sur y
China, por citar unos pocos casos, dan cuenta que cuando se deja atrás el
absurdo modelo de las economías centralmente planificadas y se entra en la vía
sensata de la libertad económica, es cuando se logra un elevado Estado de
Bienestar en su población con un alto grado de “Suprema Felicidad”.
lunes, 28 de marzo de 2016
¿Si no es el Modelo Chavista, cuál debería ser?
¿Si no
es el Modelo Chavista, cuál debería ser?
En mi artículo pasado, tomando como base las
consideraciones de un alto jerarca del Chavismo, esbocé varias razones para
determinar que el Modelo Chavista no es el más adecuado para la sociedad
venezolana, llegando a la conclusión que representa una estafa, y a pesar de la
terrible crisis económica, política y social que todos están conscientes que
padecemos a la cual pueden dársele muchas más explicaciones, únicamente me
circunscribí a los simplistas argumentos que ellos consideran para justificar
la aplicación del modelo en cuestión.
Ahora bien, si ese no es el Modelo, ¿cuál debería
ser la ruta que le sea funcional a la sociedad venezolana?, he allí el dilema,
pues si algo tiene razón el Chavismo, es que la oposición no tiene plan para
revertir los efectos de la crisis, el oficialismo si tiene uno, el Plan de la
Patria y demás normativa jurídica accesoria que permita consolidar el
Socialismo del Siglo XXI, que todo ello sea inconstitucional y causante de la
crisis, es otro cuento, pero al menos tienen una hoja de ruta.
Volviendo al modelo, este debería ser uno que
progresivamente vaya insertándonos en una “Economía de Libre Mercados con
Competencia Perfecta”, tal cual como aplicó la China COMUNISTA a partir de
1978, en un proceso gradual planificado que habrá de culminar aproximadamente
en el 2020, donde la meta es tener en todo el territorio chino una economía de
ese talante.
Es paradójico, que la aplicación parcial de ideas
comunistas haya hecho tanto bien en los países de corte capitalista, pero haya
causado tantas desgracias en los países que hayan adoptado completamente el
comunismo como bandera, y por el contrario, en los países que en algún momento
fueron socialistas o comunistas, al abrazar el capitalismo, es cuando
finalmente logran el progreso y el bienestar en su población.
Es importante aclarar, que si bien pongo a China
como ejemplo, es para ilustrar la manera en que acertadamente han pasado de un
régimen económico a otro, y no propongo que el objetivo sea tener un nivel de
condiciones de vida como el que allí existe, donde la mano de obra está explotada
al máximo, y actualmente es una de las pocas naciones desarrolladas donde si
hay capitalismo salvaje. La gran
diferencia que hay entre Venezuela y China, radica en el número de personas,
ellos tienen una población aproximada de 1.400.000.000 de personas y nosotros
somos apenas unos 30.000.000, por lo cual no es necesario que lleguemos a ese
extremo de privaciones.
En el caso venezolano, comenzar una serie de
reformas (cuidado con las revoluciones) que permitan la inserción progresiva y
continuada de nuestro régimen económico en el libre mercado, permitiría lograr
la tan anhelada “Suprema Felicidad” y “Máxima Suma de Bienestar Social
Posible”, y dejar definitivamente en el pasado 57 años de socialismo, compuesto
por los 40 años de Socialismo Adeco y Copeyano, más los 17 de Socialismo
Psuvista.
¿Por qué un cambio lento, pacífico, progresivo,
continuado, consensuado, argumentado, aceptado; y no, rápido, violento,
intempestivo, espasmódico e impuesto?, porque allí radica la gran diferencia
entre las Reformas y las Revoluciones como vías para hacer los cambios
políticos en las Naciones, recordemos que estamos hablando de cambiar la forma
de pensar de una sociedad entera, que en primer lugar está dividida
circunstancialmente en dos mitades enfrentadas por las dos únicas opciones
políticas que están en la palestra, pero que sin saberlo, yo diría que en un
90% o más, está de acuerdo con un régimen socialista, por supuesto, menos
intervencionista que el actual, pero socialista al fin, pues muchos quisieran
al menos volver al estado en que estábamos al comenzar el Chavismo, incluida la
clase dirigente opositora.
Otro asunto a considerar, es que la gran mayoría
de seres humanos son resistentes al cambio, siendo su estado natural la
inercia, y se van adaptando progresivamente a las circunstancias adversas hasta
lograr un nuevo estado de confort, si se le plantea un cambio brusco
inmediatamente sentirán desbalance y ofrecerán resistencia, pero en cambio,
siempre habrá una minoría que hace del cambio y la innovación su filosofía de
vida, y es con ellos que debe comenzar el proceso, en otro escrito les decía
que según Arnold Toymbee, las grandes civilizaciones han surgido después que
por un hecho negativo, el cual puede estar representado en una profunda crisis
como la nuestra, una minoría creadora hace todo lo necesario para implementar
los cambios, y por efecto mimético, la mayoría se pliega a las acciones de
dicha minoría.
Retomando el asunto de la “Economía de Libre
Mercados con Competencia Perfecta”, quisiera explicitar de que se trata para no
ser tachado de blasfemo, pues a pesar de la satanización que le han inculcado
al término capitalismo, el cual ahora en forma manipuladora lo han calificado
inobjetablemente siempre de neoliberal y salvaje, cuando realmente eso solo llega
a ser así, si el Estado por su inacción, permite que sean vilipendiados los
Derechos de los Trabajadores, de los Consumidores y del Ambiente. Si un Gobierno es eficiente en las funciones
de control, promotor, impulsor y fomento de la economía, permitiendo que pueda
consolidarse una “Economía de Libre Mercados con Competencia Perfecta”,
aplicando la tesis de la “Economía Social de Mercados”, es imposible que no se
logre un elevado Estado de Bienestar en la Población, logrando la “mayor suma
de estabilidad política, mayor suma de seguridad social y mayor suma de
felicidad posible”.
“La mayor suma de estabilidad política, mayor suma
de seguridad social y mayor suma de felicidad posible”, es una frase que está
en el Plan de la Patria, tomada del Discurso de Angostura de nuestro
Libertador, y creo firmemente que ese debería ser el desiderátum de cualquier
Gobierno, donde carece de sentido dicho Plan no es en los fines, sino en los
medios para lograrlo, ya que con Socialismo del Siglo XXI o Capitalismo de Estado,
se hace imposible lograr esos tres objetivos.
El fundamento del capitalismo es la existencia de
empresarios, o dicho de otra forma parafraseando a Enrique Sánchez, personas
que arriesgan su trabajo, capital o crédito para suministrar a la colectividad
un bien o servicio deseado, transformando los factores productivos. En razón a la incertidumbre del mercado, si
el servicio prestado es valorado por el consumidor a un precio mayor a su
costo, obtendrá ganancia; en caso contrario, experimentará pérdida. Es lógico que cualquier ser humano en razón
de dicho riesgo tenga la expectativa de obtener ganancias.
Ahora, en el caso venezolano, porque tanta
especulación y prácticas injustas por parte del empresariado, según lo que
argumenta el oficialismo, pues porque precisamente no contamos con una
“Economía de Libre Mercados con Competencia Perfecta”, ya que el Gobierno
interviene en los puntos neurálgicos de la economía, reinan todo tipo de
monopolios incluidos los Gubernamentales que son los más perniciosos, los
precios están por las nubes porque la demanda de productos supera a la oferta,
porque no impera un Capitalismo normal sino un Capitalismo de Estado disfrazado
de Socialismo del Siglo XXI, que tiene como fines lograr la justicia social y
acabar con las desigualdades pero que en la práctica solo logra la
proliferación de la corrupción y destrozar el aparato productivo nacional. En conclusión, los particulares aún gozan del
derecho sobre la propiedad de algunos factores de producción, pero el Gobierno
Chavista genera las condiciones para que exista un mercado imperfecto en cada
uno de los procesos productivos y las relaciones de intercambio comercial,
estableciendo todo tipo controles en materias de precios, importaciones,
distribución, cambiaria, energética, laboral, trámites burocráticos,
permisología, etc.
Finalmente, quiero enfatizar que la vía es la de
las Reformas, cambiar la forma de pensar de una sociedad entera lleva al menos
tres décadas, una gran parte de la población no tiene la capacidad de hacerse
responsable de su vida, aunado a otros que no quieren, convierte en sumamente
complicado y engorroso el proceso de cambio, un cambio que amerita el goce
máximo de las libertades y en
consecuencia ser responsable, un cambio transgeneracional que comience ya,
difícil pero no imposible, sembrando la semilla en nuestro niños y jóvenes, un
cambio que permita que Venezuela sea una Potencia Económica en el mediano
plazo, con medidas coherentes y sin la fantasía de la diversificación de la
economía con el disparate de los motores que acaban de poner de moda.
En el próximo artículo detallaré las condiciones
de una “Economía de Libre Mercados con Competencia Perfecta” para establecer la
meta en materia económica y podamos lograr el tan anhelado “Estado de Bienestar”,
con una sociedad justa, equilibrada, con posibilidades de satisfacer sus
necesidades, con Igualdad ante las leyes y el goce máximo de Libertad en sus
ciudadanos, para luego subsecuentemente ir tratando el tema de cómo consolidar
ese proceso de cambio, con unas medidas específicas tomando como referencia las
que ya se han aplicado en otros países.
Modelo o Estafa Chavista
Modelo o Estafa Chavista
por LUIS LÓPEZ -
Normalmente no hago
referencia a actores de la escena política venezolana, pues considero
que el futuro de Venezuela debe ser muy distinto tanto al funesto
presente que configuró la Revolución Chavista, como al que existía en la
llamada Cuarta República, pues el Socialismo Adeco que imperaba en
aquellos años, fue el germen del que surgieron personajes que se
aprovecharon del estado de necesidad que teníamos los venezolanos a
finales del siglo pasado, manipulando y valiéndose del enorme
descontento popular existente para enquistarse en el Poder, con la
excusa de acabar con la pobreza y la injusticia social, pero que en
realidad buscaban poder tanto económico como político y que a la postre
desencadenó en una profundización de los errores del pasado.
El caso es que me llamó poderosamente la
atención un artículo de opinión publicado en un medio de comunicación
impreso a nivel nacional titulado “Modelo Chavista”, y creo que estoy
obligado a hacer varias aclaratorias al respecto, pues de una forma
manipulada se trata de justificar la existencia de este nefasto
gobierno, pese a la profunda crisis que estamos padeciendo.
El autor del mencionado artículo, se
ufanaba de haber hecho un experimento científico (cosa que es una
completa ridiculez o manifestación de ignorancia, al tratar de calificar
a la encuesta, instrumento propio de las ciencias sociales, como un
experimento científico) que consistía en preguntarle a varias personas,
sin importar las preferencias políticas de los encuestados, si estaban
de acuerdo con lo que plantea el “Modelo Chavista”, lo cual le permitió
concluir que al final del supuesto experimento, el 99% de la muestra
manifestaba estar de acuerdo con el modelo en cuestión, pero con la
válida aclaratoria que simplemente se necesitaba elevar los niveles de
eficiencia y eficacia; además concluía, que apenas el 1% de los
encuestados se apegaba al modelo neoliberal de privatización y el
“sálvese quien pueda”, que imperó cuando la oposición fue gobierno.
Voy a partir de la buena fe de dicho experimentador,
pues es alguien bastante joven y desconoce muchos acontecimientos de la
historia contemporánea de Venezuela, además que su inocencia lo hace
incurrir en el error de creer y propugnar que las tendencias políticas
que promulgan la igualdad como desiderátum, son las que permiten lograr
un mayor estado de bienestar en las personas.
No es casualidad que en todos los
tiempos y lugares, los comunistas al llegar a la edad madura dejen de
serlo, exceptuando claro está, los que llegan a ser Gobierno, pues
entienden a la Política como el “Arte de servirse de los demás,
haciéndoles creer que se les sirve a ellos”.
Es necesario aclarar que el resultado de ese “experimento”,
en caso de que efectivamente se haya realizado -partamos de la idea que
sí-, arrojó ese más que obvio resultado, porque los datos fueron
manipulados, en el sentido que se usaron preguntas del tipo capciosas,
las cuales se nos prohíben utilizar en juicio a los abogados, por la
simple razón que buscan lograr la respuesta que el interrogador desea.
Las preguntas del excelso experimento
fueron: ¿Está usted de acuerdo con un modelo que coloque al ser humano
en el primer lugar de la toma de decisiones, esto se traduce en
vivienda, pensiones, salud, educación de calidad, rescate de espacios
públicos? Es obvio que cualquiera diría que sí, pero el encuestador no
aclaró que todo sistema político comunista, socialista o de economía
centralmente planificada, no coloca al ser humano en el primer lugar de
la toma de decisiones, pues no le interesan las individualidades, sino
al colectivo, al cuerpo social considerado como un todo. Por otro lado,
la traducción en vivienda, pensiones, etc., es totalmente falsa, pues
el que pudiere gozar de esas pequeñas dádivas del Gobierno, más bien
está casi que con las mismas probabilidades del que puede ser ganador de
la lotería, claro está, si logra burlar la gran discriminación para
gozar de esos privilegios, ya que son solamente otorgados a los que
dejen su dignidad de lado y prefieren doblegar su voluntad, situación
contraria al más mínimo respeto de la condición de ser humano, por lo
cual aquello de colocarlo en el primer lugar, es una vana utopía.
La segunda pregunta: ¿Está usted de
acuerdo con un modelo que lleve las riendas del sector petrolero y
distribuya los ingresos de manera justa, priorizando la inversión
social? Hoy menos que nunca llevamos las riendas del negocio petrolero,
pues dependemos de la gran cantidad de empresas mixtas que se formaron
en asociación con PDVSA, lo cual desmonta aquello de la soberanía
petrolera, PDVSA está al borde de la quiebra y de ser embargada en el
exterior, su actividad en lugar de generar ganancias produce pérdidas,
es más ineficiente que nunca, se triplicó la nómina de empleados y se
extraen 1 millón menos de barriles de petróleo, la productividad pasó de
82 barriles por empleado, a menos de 20, Pdvsa carece de los elementos
requeridos para trabajar eficazmente: Capital, personal capacitado, el
Know How, infraestructura, tecnología e instalaciones . Además que
todos tienen bien claro que los ingresos no se distribuyen de manera
justa y equitativa, pues la gran tajada se la llevan los corruptos que
son lo que realmente se enriquecieron, continúan y seguirán haciéndolo
con este funesto modelo.
La tercera pregunta: ¿Está usted de
acuerdo con un modelo que resguarde los recursos con los que hemos sido
bendecidos como país para asegurar un futuro productivo? No es cierto
que los recursos se están resguardando, es un hecho comunicacional,
público y notorio, además aceptado por algunos funcionarios, que
parecemos una colonia global con muchos países aprovechándose de
nuestros recursos, además que lo menos que se hace es asegurar un futuro
productivo, un país como Haití incrementa su PIB interanualmente, en
cambio nuestra economía ni siquiera está estancada, va en decrecimiento,
ni se está haciendo lo necesario para asegurar dicho futuro productivo.
La cuarta pregunta: ¿Está usted de
acuerdo con un modelo que democratice las telecomunicaciones, y esto es
que puedan ser disfrutadas por todas y todos? Es decir, empresas de
telecomunicaciones estatales que no tienen capacidad de realizar las
masivas inversiones en tecnología de punta que se requiere, para estar a
la par de los adelantos del mundo, y que hoy en día, contemos con una
de las velocidades de internet más bajas del globo terráqueo.
La quinta pregunta: ¿Está usted de
acuerdo con un modelo que esté comprometido con los trabajadores? Otra
falacia, no hay trabajadores más vilipendiados en sus derechos que los
que trabajan para la Administración Pública o para las Empresas del
Estado; en el caso del sector privado, sí, la aplicación de Ley se ha
hecho para beneficiar a los trabajadores en detrimento de los patronos,
sin tomar en cuenta que las leyes laborales han de ser para promover el
Trabajo como Hecho Social, impulsarlo y no deprimirlo. No es
casualidad, que los países que cuentan con una “legislación laboral de
avanzada”, sean los que más padecen de subdesarrollo, crisis económica,
inflación, dependencia de las importaciones, etc.
La sexta pregunta: ¿Está usted de
acuerdo con un modelo que impulse la unidad latinoamericana con
proyectos como el tren Caracas-Buenos Aires o el Banco del Sur? Podrán
seguir proponiéndose infinidad de modelos de integración, si acá no
comenzamos por tener una política económica de desarrollo coherente,
estaremos condenados a ser un país del que se aprovecha el resto del
mundo para saquear nuestras riquezas naturales, a cambio de que
importemos toda clase de productos. La integración sólo debe hacerse
con economías de similar desarrollo, que puedan complementarse entre sí,
sin padecer el aprovechamiento de una sobre la otra.
Como se puede observar, el “experimento”
maquilló muy bien las preguntas, de forma tal que nos presentan un
ideal de país y un gobierno que todos anhelamos, pero que no entra a
analizar la involución que ha representado para todo nuestra Nación el
gobierno de la mal llamada Quinta República. Posteriormente tomando como
base los escritos de Chávez, su Plan de la Patria, su libro azul,
artículos, etc.; procuraré de forma sistemática organizar la
información de manera que comprobemos que nuestra actual situación de
crisis es la consecuencia inequívoca de la aplicación de un modelo
basado en improvisaciones, irresponsabilidad e ignorancia en los más
elementales temas de economía, política y asuntos públicos.
Por otro lado, y para aclarar mejor nuestro panorama, ya que el profundo “experimento científico”
dio bastante tela que cortar, voy a plantear en una futura entrega,
preguntas que permitan recoger la opinión de una población determinada,
en este caso mis lectores, si están de acuerdo con el modelo Chavista
que hemos vivido.
Finalmente, es necesario aclarar que en
Venezuela jamás se aplicó un modelo total neoliberal de privatización,
para otro artículo veo necesario aclarar qué implicaciones tienen los
modelos económicos contemporáneos, los cuales se corresponden con una
economía de mercados en contraposición al de una economía centralmente
planificada y en el medio, el de una economía mixta, de modo que no
sigamos dejándonos engañar por actores políticos como estos, los cuales
estoy seguro que también han sido víctimas de la manipulación y la
confianza ciega en el líder anterior, quién por cierto, la carencia de
preparación académica no le permitió conducir los destinos de esta
República como era debido y fue envuelto por la parafernalia comunista
de Cuba, haciendo que el cargo de Presidente le quedase bien grande
frente a las circunstancias históricas que le tocó enfrentar.
martes, 8 de marzo de 2016
Del Rentismo Petrolero al Minero con Ecocidio a cuestas
Del Rentismo Petrolero al Minero con Ecocidio a cuestas
Definitivamente este Gobierno cada vez da más muestras de su incapacidad para poner las cosas en perspectiva y como buen irresponsable sólo piensa en el aquí y ahora sin tener conciencia del mediano y el largo plazo, como si no existiese futuro; es cierto que la Revolución ya no lo tiene, pero Venezuela ahora es que tienen porvenir.
Es indudable que el modelo Rentista Petrolero se agotó, pero es ilógico
sustituirlo ahora con un modelo Rentista Minero, como está planteado en una de
los famosos motores, que de 9, pasaron a 13, ya van por 14 y aún falta por ver
cuántos más agregan para seguir engañando al Pueblo, mientras siguen esperando
que se desate cualquier conflicto en el mundo y se recupere un poco el precio
del Petróleo, para que siga la misma política económica revolucionaria, rematar
petróleo, repartir algunas dádivas y que siga aumentando la riqueza de los
corruptos.
Las condiciones de la minería
para los trabajadores de ese sector son infrahumanas, expuestos a todo tipo de
enfermedades, no tienen acceso a servicios básicos, no tienen servicios
asistenciales y pare usted de contar, nuestro Pueblo no se merece estar
trabajando en condiciones similares a las de la Edad Media.
Aunado a lo anterior, todo tipo
de delitos y negocios ilícitos proliferan en las áreas mineras administrados
por mafias, prostitución infantil, narcotráfico, contrabando, secuestro, y más
están a la orden del día.
La minería sería la última
opción, pues allí están las riquezas para las generaciones futuras, aún tenemos
infinidad de otras actividades a los cuales orientar los esfuerzos para salir
del pernicioso Rentismo Petrolero.
La verdadera riqueza de un país
no está en los yacimientos de Recursos Naturales que posee, está en la
capacidad de generar riqueza, en la transformación de materias primas, en lo
que pueda sumar valor agregado y generar masivas fuentes de empleo.
El énfasis debe darse, si
queremos una verdadera independencia económica, en tres actividades en las que
tenemos enorme potencial, la Agricultura, la Industria y el Sector Financiero. El sector primario o de extracción no
permitirá generar riqueza sostenible en el tiempo, pues lo que proviene de esos
rubros se va en el enorme gasto público que tenemos.
Para todo ello se requiere una
política de Estado de Desarrollo Económico, que combine el pleno
aprovechamiento de los recursos naturales, con la calificación adecuada de la
mano de obra, las inversiones de capital y los avances tecnológicos para hacer
más eficiente el aprovechamiento de esos recursos que actualmente son mal
aprovechados.
Además de todo lo expuesto, lo
más grave es el daño ambiental que causa la actividad minera, que puede
considerarse un Ecocidio, pues los daños no son solo a la vegetación y la fauna
de los lugares donde funcionan las minas, sino que se trasladan a otras
latitudes ya que los contaminantes vertidos en los ríos son causa de envenenamiento
para animales y humanos de otras regiones, además que el efecto que se causa en
las cuencas hidrográficas se palpan en los cambios climáticos que estamos
sufriendo en todo el país.
La masacre de Tumeremo puede ser
el anuncio de tragedias peores en el futuro si no se toman las previsiones para
que el ejercicio de la minería no siga haciéndose con improvisaciones.
Los venezolanos necesitamos una
política económica coherente, no debemos seguir permitiendo el saqueo de
nuestros recursos naturales y mineros, nuestro país tiene todo para ser una
economía de primer mundo, nuestro problemas más que de subdesarrollo económico
es de subdesarrollo político, la crisis actual puede ser vista como la gran
oportunidad de comenzar a hacer las cosas bien, pues gracias a la Revolución, tenemos bien claro y fresco que es lo que un
Gobierno no debe hacer.
lunes, 22 de febrero de 2016
Proyecto de Ley para la ejecución de los Referendos Revocatorios
Proyecto de Ley para la ejecución de los Referendos
Revocatorios
Las normas para
regular el Referéndum Revocatorio en Venezuela están establecidas en dos resoluciones
emanadas de las autoridades del Consejo Nacional Electoral (CNE); el
procedimiento allí reglamentado es
sumamente engorroso y comprende tres actos distintos, puesto que por un lado se
debe comenzar porque los partidos promuevan la solicitud de Referendo, luego se
deben recibir las manifestaciones de voluntad por parte del electorado quienes deben concurrir al CNE a firmar y estampar su
huella dactilar; y, finalmente, después de hecha la verificación anterior, es que se convoca a
Referéndum dentro de los 90 días
siguientes después de hecha la
convocatoria.
A lo engorroso del
proceso, se suma el temor a la retaliación, sobre todo en los funcionarios
públicos, trabajadores de Empresas del Estado o de empresas privadas que
contraten con el Gobierno y que participen en todo ese proceso, pues se
rememorarán las famosas, pero nada legales, “lista Maisanta”
y “lista Tascón”.
Estos aspectos
hacen ver la opción del Referendo como difícil de alcanzar y quizás por ello es
una de la opciones menos atractivas en esta coyuntura; sin embargo, pareciera
que se está obviando un elemento crucial y es que, pese a que nuestra
Constitución claramente establece en el artículo 293, que el Poder Electoral
tiene potestad para Reglamentar las Leyes Electorales, la elaboración de una Ley que regule la materia
es potestad propia de la Asamblea Nacional y este Poder podría hacer honor al
principio constitucional referido a que la Soberanía reside en el Pueblo y
hacer que este instrumento de ejercicio de la democracia, sea más accesible al
soberano.
Vale recordar, que
de acuerdo al Principio de
Jerarquización de las Normas Jurídicas, ilustrada en la Pirámide de Kelsen, una Ley emanada del Poder
Legislativo estará por encima de las Resoluciones mencionadas, que fueron
elaboradas por el Poder Electoral y cuya naturaleza es de un acto administrativo, por lo que por la vía de una promulgación de una Ley, se
pueden establecer unas condiciones más expeditas y que faciliten ese proceso
electoral de tres fases tan complicado.
Sin embargo, hay
que considerar que en virtud del artículo 298, la realización de un evento electoral,
constitucionalmente hablando, sólo se podría llevar a cabo 6 meses luego de su
publicación en Gaceta Oficial.
Otro aspecto a
considerar, dadas las experiencias anteriores y con miras a garantizar el libre ejercicio del sufragio, es
que en dicha Ley debe declararse la inamovilidad absoluta de todos los
funcionarios públicos y trabajadores de empresas del Estado, hasta por lo menos
seis meses después de celebrado el referéndum.
Adicionalmente, han de establecerse causales
de destitución para cualquier funcionario público que de algún modo trate de
coaccionar o influir en el personal que tenga a su cargo para evitar que
participe en el acto de recolección.
Además, dicha Ley
debe establecer condiciones de igualdad para la Publicidad y Propaganda, así
como la limitación de las cadenas presidenciales en el período previo a la
ejecución del Referendo.
La activación de un
Referéndum Revocatorio debe hacerse sin posibilidades de fracaso, pues la
Constitución en su artículo 72 sólo permite una única solicitud de revocatoria
de mandato popular, creo que optar por esa vía sin la completa seguridad de
alcanzar el éxito, evitará que podamos cambiar el rumbo del país por lo menos hasta el 2019.
lunes, 15 de febrero de 2016
Hong Kong en Venezuela
Hong Kong en Venezuela
Pese a lo que
puedan pensar por el título de este artículo, no voy a reseñar nada acerca de
la gran cantidad de inmigrantes chinos que recientemente están por todo nuestro
territorio nacional, ni tampoco he de referirme a las actividades que
ilegalmente se dice que ejecuta la mafia china en Venezuela, voy a explicitar
una lección económica que bien podemos aprender de China y otras naciones
asiáticas.
El presidente
chino Deng Xiaoping después de visitar a sus vecinos de Singapur y Corea del Sur, y al darse cuenta del enriquecimiento
acelerado que estaban presentando, regresa a Pekín y comienza con una
estrategia conocida como “UN PAIS DOS SISTEMAS”, en donde se conformaron
dos “Regiones Administrativas Especiales” para la República Popular China, una
en la antigua colonia portuguesa de Macao,
y otra en Hong Kong, que consistía en el mantenimiento de un sistema económico totalmente capitalista bajo la soberanía de una ideología
oficial comunista. Además del
sistema económico, estas dos regiones mantienen un sistema administrativo y
judicial independiente, e incluso su propio sistema de aduanas y fronteras
externas.
Por otro lado, si hacemos
un ejercicio didáctico para identificar las medidas que se aplicaron en los
llamados Tigres o Dragones Asiáticos (Hong Kong, Singapur, Taiwán y Corea del
Sur) podemos encontrar la existencia de los siguientes elementos: un mínimo de trámites burocráticos, estabilidad
laboral, incentivos a las inversiones nacionales y extranjeras, control sobre
el gasto público y las emisiones monetarias, finanzas públicas sanas, mínimos
subsidios, tasas de interés positivas para fomentar el ahorro superiores a la
inflación, estabilidad política, bajos impuestos y no hay protección para las
industrias ineficientes.
En Venezuela una
iniciativa de este tipo podría aplicarse como un plan piloto de Desarrollo
Económico en un área determinada del territorio nacional, que bien pudiese
conformarse bajo la figura jurídica de “Territorio Federal”, como en su momento
fueron Amazonas y Delta Amacuro, pero con un sistema jurídico distinto, y que
permita contrastar los resultados obtenidos en un lapso de tiempo
predeterminado con el resto de las condiciones económicas del país, y de
verificarse mejoras sustanciales en la calidad de vida de los habitantes de ese
sitio, ir implementando progresivamente dicho sistema en otras regiones.
Si dicha medida se
implementó en un país donde funcionó un férreo comunismo en donde ningún
particular tenía propiedad sobre la tierra ni los medios de producción, con más
razón pudiese ser viable en Venezuela, donde afortunadamente y pese a las
intenciones revolucionarias el comunismo no se ha instaurado del todo, y
seguimos en un proceso de implantación progresiva de un socialismo que cada vez
busca más intervenir, regular y planificar la economía, burocratizar los
procesos, estatizar cualquier actividad productiva, etc.
La solución a los
problemas estructurales de la economía venezolana como la superación del
rentismo petrolero, no pasa simplemente por devolver las cosas al estado en que
estaban antes de que iniciase la revolución, debemos ir mucho más allá y poner
en marcha cambios profundos que reviertan no solo los errores del Gobierno de
la V República, sino los cometidos
durante la IV.
Este agotamiento
del modelo rentista no es propio de la V República, ya desde que nació al pasar
de una economía agrícola a una economía extractiva de petróleo, sometida a los
vaivenes de los precios del mercado internacional, nuestra economía se volvió completamente
inestable, pero la confirmación del proceso de debacle lo comenzamos a padecer
a partir de mediados de la década de los setentas cuando Carlos Andrés Pérez en
su primer gobierno inicia un proceso cada vez más socializante, caracterizado
por aumentar el nivel incontrolable de gasto público y dar nacimiento al peor
de nuestros males, la inflación.
Las consecuencias
de dicha política económica socializante, por demás errada, se manifestó en una
población completamente dependiente de un Estado paternalista, un déficit
fiscal continuado, un endeudamiento externo impagable, una inmigración
totalmente descontrolada con mano de obra sin ningún tipo de calificación, el
clientelismo partidista, fuga de capitales, bajo nivel de ahorro, altos niveles
de corrupción, la cogollocracía de los partidos que impide que los mejor
preparados asuman los cargos de gobierno, y más.
Posteriormente, en
su segundo mandato Carlos Andrés intenta cambiar el modelo socializante
impuesto por él en el primer período, dando profundos cambios en lo político y
en lo económico, pero se consigue que por viejas rencillas, eliminación de
privilegios a funcionarios públicos, militares y empresarios, pérdida de
espacios ocupados por su partido, etc., los más variados sectores de la
sociedad se pusieron de acuerdo para defenestrarlo del poder, mediante la
confabulación de los intelectuales, la cúpula adeca, los congresistas, los
medios de comunicación, los magistrados del TSJ, el Fiscal General de la
República, los militares, sindicatos, entre otros.
El “Gran Viraje
Económico” falla por ser un plan económico apartado de la política, aplicado intempestivamente
y no explicado suficientemente a la población, tergiversado en su esencia al tacharlo
de neoliberal cuando objetivamente no tenía nada de tal, pues seguía con la
implementación de la política Keynesiana de intervención estatal en la
economía, no había para nada “mano invisible del mercado” ni “dejar hacer,
dejar pasar”.
Y por si fuera
poco para Venezuela, luego viene el gobierno “revolucionario” que desaprovechó
la oportunidad única que se nos brindó con la más alta bonanza petrolera
existente en la historia, de cambiar de raíz nuestros problemas económicos
estructurales, de hacer un cambio de rumbo hacia el progreso y no hacia el
atraso, una verdadera revolución pues, y no la confirmación de que no hay
gobierno más adeco que el del PSUV, pues las peores medidas y efectos del
pasado, acá se renovaron, ampliaron y profundizaron.
Las medidas
económicas que se requieren son las necesarias para acabar con todas las
distorsiones cambiarias, de precios, laborales, etc., buenas o malas ya en este
estado deplorable eso no importa, no tenemos otra elección, tarde o temprano
deben tomarse y mientras más tarde sea, serán peores las consecuencias sufridas
por todos los que acá hagamos vida.
Hace unos meses
escribía que para implementar cambios profundos en la sociedad, hay dos vías,
el de las Revoluciones o el de las Reformas (ver artículo en: http://goo.gl/EyHU2e),
una
contrarevolución que se implemente en los actuales momentos para revertir de un
solo golpe todos los disparates de la revolución, chocaría con la oposición de
un importante sector político que aún goza de aproximadamente un 40% de
simpatía de los electores, bien porque se comió el cuento del Socialismo, o
porque se aprovecha de todas las bondades que este estado de anarquía permite.
En ese sentido,
una Reforma Económica, que logre implementar en un mismo país, con una
población totalmente acostumbrada y a gusto con un Estado que se mete en todo,
un sistema de libre mercado, permitiría progresivamente ir demostrando las
bondades que tal sistema brinda.
En mi artículo
anterior les decía que los nacimientos de las grandes civilizaciones se han
dado por la confluencia de dos elementos, uno profundamente negativo que
requiera de un gran reto representado en una crisis económica, el sufrimiento
de alguna tiranía, la esclavitud, el coloniaje, los efectos de una guerra o un
desastre natural, y que incite a una respuesta positiva por parte de una
minoría selecta que tome para sí una acción creadora, y que luego, por el
mimetismo de su conducta, transmita a las grandes masas la solución al reto
de la transformación.
Como rezan los
dichos, “ya la pólvora está inventada” y no hace falta “descubrir el agua
tibia”, si seguimos perdiendo el tiempo con improvisaciones, con “inventamos o
erramos” seguiremos condenándonos a ERRAR, allí están las lecciones descritas que
al mundo dieron los Tigres Asiáticos y que produjeron excelentes resultados,
esos son los modelos a seguir, al igual que los de otras naciones que se
recuperaron de imperialismos, coloniajes, guerras y otras desgracias, como
Alemania y Japón. Venezolanos a estudiar
nuestra historia y la de otros países, salgamos de la crisis de una vez por
todas con medidas viables, lo requerimos ya por ser un asunto de vida o muerte,
de supervivencia de nuestra sociedad tal y como la conocemos, el verdadero
cambio es ahora o nunca.
martes, 9 de febrero de 2016
De los motores de Maduro a las propuestas de Lorenzo
De los motores de Maduro a las propuestas de Lorenzo
En la palestra pública están dos propuestas para dinamizar
la economía venezolana en esta coyuntura de crisis, una encabezada por el
Presidente Maduro en donde nos expusieron 13 motores que representan 36
sectores de la economía y 50 productos o rubros a ser explotados como país para
salir del rentismo petrolero, acompañados del famoso Decreto de Emergencia
Económica, por demás inútil porque no proponía nada nuevo, salvo más
intervencionismo estatal, por lo que fue desaprobado por la Asamblea Nacional y
en su informe le expusieron al país suficientemente las razones de tal
decisión. La otra propuesta, fue realizada
por el propietario del grupo empresarial más exitoso de Venezuela, Lorenzo
Mendoza. En ese sentido, comenzaré por dar mis puntos de vista acerca de los
motores, para luego opinar de las 7 propuestas del dueño de La Polar.
Está bien detallada la propuesta presidencial que indica dónde
está el potencial económico del país, pero no pasa de ser un ejercicio
didáctico propio de una cátedra de geografía económica, ya que es bien cierto
que en los sectores de Hidrocarburos, Petroquímica, Agroalimentación, Minería,
Telecomunicaciones, Informática, Construcción, Industria, Turismo, Forestal,
Banca, Finanzas, etc., se hallan nuestras ventajas competitivas sobre otras
naciones.
Sin embargo, ese “plan” de desarrollo económico, adolece precisamente de lo principal, no es un plan,
no veo por ningún lado cuáles son las medidas a corto, mediano y largo plazo
para impulsar la economía en su conjunto en lo microeconómico y lo
macroeconómico, dónde están las reformas jurídicas necesarias para resolver los
problemas estructurales de la economía venezolana - pues siempre el gobierno
todo lo concibe como si se tratase de una simple coyuntura- dónde se establecen
las condiciones para que las inversiones se den, dónde la gestión de gobierno
demuestra que puede haber confianza por parte de la ciudadanía, dónde están las
condiciones básicas para que acá y en cualquier país del mundo haya inversión
(respeto a la propiedad privada, gobierno con límites en su actuación,
seguridad jurídica, moneda sólida y libre mercado), dónde están detallados los
elementos básicos para que se den las condiciones para el desarrollo de la economía (mano de obra
calificada, inversiones de capital privado, avances tecnológicos y explotación
de los recursos naturales), dónde están las estrategias para que nuestro país
se muestre como un destino seguro para las inversiones en comparación con otros
partiendo de la idea que el capital es dinámico y se moverá a donde haya
mejores condiciones, y muy importante, dónde están las medidas para ponerle un
freno a la delincuencia, pues aunque a simple vista parezca que no tiene
relación, el desarrollo económico está influenciado directamente por las
políticas de seguridad ciudadana que garanticen el derecho a la vida de los
ciudadanos.
Tantas mesas de trabajo lo único que están significando para
el país es pérdida de tiempo para las tres partes, el Gobierno deja de hacer lo
realmente necesario para impulsar la economía, los empresarios convocados en
lugar de emplear su tiempo en producir, están asistiendo simplemente para
mendigar divisas sobrevaluadas a buen precio, y el Pueblo en su conjunto, sigue
engañado, cansado y con cada vez menos esperanzas de que el asunto económico
finalmente camine.
Ahora bien, para entrar en materia con las propuestas de
Mendoza, me extenderé un poco porque están más detalladas, pero antes quiero
aclarar que mi posición al respecto no es un ataque hacía él, pues gracias a su
gestión, nuestro país no está en hambruna generalizada, y al contrario de lo
que trata de hacer creer el gobierno, el problema no es la existencia de
Empresas Polar, el problema es la no existencia de otras empresas del mismo
calibre, de modo que pueda existir una sana competencia; si Polar desde el punto de vista de la oferta
de productos terminados tiene una posición oligopólica, y desde el punto de
vista de la demanda de materias primas tiene una posición oligopsónica, no es
por una maquiavélica forma de posicionarse en todos los puntos de la cadena de
comercialización, sino por las erradas políticas económicas implementadas por
los gobiernos de la Cuarta y la Quinta República que no han permitido que los
mercados estén abiertos para el ingreso de nuevos competidores.
Señalaré las siete propuestas presentadas por Lorenzo
Mendoza y a continuación de cada una de ellas mi opinión sobre las mismas:
1) Reconocimiento de
la deuda para iniciar el refinanciamiento de ésta y permitir se abran las
líneas de crédito para reactivar el acceso a las materias primas, ya que las
industrias reportean niveles críticos de insumos: Mas que reconocer la deuda, el problema está en que haya
capacidad de pago por parte de la República, y divisas no hay, nada se hace
reconociendo deudas (que ya están detalladas) si no se pueden honrar los compromisos.
Las líneas de crédito pueden abrirse nuevamente si los solicitantes venezolanos
directamente se hacen cargo de sus futuras deudas, obviamente ello pasaría por
un desmontaje progresivo del control de cambio para que se democratice el
acceso a las divisas, las cuales deben tener su valor real, y dejar de lado esa
perniciosa costumbre venezolana de sobrevaluar la moneda con cambios oficiales
alejados de la realidad, para comenzar a otorgarle el valor que realmente tienen.
2) Financiamiento más
eficiente y menos costoso para los venezolanos: De cuál financiamiento
costoso podemos hablar si las tasas de interés se han mantenido bien bajas
desde hace años, ya que el Gobierno también las ha regulado, además que por el
exceso de liquidez monetaria la banca ha
colocado todo el dinero que el encaje legal le permite en préstamos a personas
naturales y jurídicas. La acentuación de una medida como esta generaría otro grave
problema en un importante sector de la economía como el bancario, porque dichas
tasas están por mucho rezagadas frente a la inflación.
3) Crear un fondo
para adquirir materias primas, insumos y repuestos para que esos recursos sean
asignados a la producción de bienes esenciales:
Si se trata de un fondo público, sea para lo que sea, ya la
experiencia nos ha dicho que esas iniciativas no dan buenos resultados, el
único Fondo al cual la República debe destinar dinero es a los “anticíclicos” o
de “estabilización macroeconómica”, que precisamente permitan garantizar un
óptimo nivel de ahorro de reservas internacionales para cuando los ingresos
públicos bajen de nivel. Todo fondo
público que sea para la solicitud de particulares, al ser administrados por
funcionarios públicos, lamentablemente tiende a ser otorgados por relaciones de
“amistad” o conveniencia donde esté de por medio una comisión, ¿ya acaso Recadi
en los años 80’s y recientemente Cadivi y Cencoex no nos han demostrado
suficientemente que fondos de este tipo no logran sus fines propuestos?
4) Ajustar precios
que están congelados para que cubran costos y asegurar la rentabilidad de las
empresas: Cómo pueden ajustarse precios congelados para que cubran costos,
cuando la espiral inflacionaria hace que
los precios queden rezagados respecto a los costos independientemente de
cualquier ajuste, en lugar de partir de la premisa del ajuste de precios, la
gestión de gobierno debe garantizar la estabilidad de la moneda, pero para ello
debe dejar de seguir emitiendo moneda nacional sin respaldo en reservas
internacionales, principal causa de la inflación.
5) Poner a producir
las empresas del Estado mediante un “programa de recuperación urgente” donde se
considere alquilar las instalaciones improductivas o la reversión de la
estatización: Totalmente de acuerdo, pero una medida como esta encontrará
una fuerte oposición por diversos sectores de la sociedad, especialmente
políticos del oficialismo y trabajadores de las empresas improductivas, salvo
que se implemente una eficaz estrategia comunicacional que convenza de la
viabilidad de la misma, en ese sentido, se deben confrontar ambos modelos con
sus pros y contras, empresas estatizadas realmente representan bajos niveles de
productividad, desviación de recursos y pedidos, prácticas corruptas, pérdidas
contables y no ganancias, mala gerencia y administración, para seguir
manteniéndose a flote requieren asignaciones del presupuesto público y,
supuestamente, protección de los puestos de trabajo, cuando la verdad es que en
las empresas del estado es en donde son más vilipendiados los derechos de los trabajadores,
se irrespetan los contratos colectivos, etc.
En cambio, con empresas privadas se asegura que hayan altos niveles de
productividad, recursos y pedidos efectivamente son dirigidos a verdaderos
compradores, buena gerencia y administración que optimiza el uso de recursos
para generar ganancias, y por ende las empresas contribuyen al presupuesto
nacional con sus cuotas de impuesto, sin la necesidad de requerir de aportes
del fisco para su sobrevivencia, y, los derechos de los trabajadores realmente
son garantizados por la gestión que pudiese hacer el Estado a través de las
Inspectorías del Trabajo.
6) Polar se
compromete, si se hacen los ajustes de precios correspondientes, a destinar un
porcentaje de su producción de bienes de primera necesidad a programas sociales
a un precio preferencial: Los
programas sociales de alimentación tipo Mercal y Pdval, fallan porque
cualquiera tiene acceso a ellos, cuando deberían estar restringidos para los
sectores de la población más vulnerables económicamente a través de un estudio
de las condiciones socioeconómicas de las familias más pobres, para que solo a
ellos estén destinados provisionalmente esos programas, mientras reciben
asistencia del gobierno para ingresar al mercado laboral y no depender de los
mismos en el futuro. Si Polar colabora
de esta forma, sería excelente, pero para ello debe por un lado hacerse lo
necesario para que aumente la producción nacional de alimentos, y por el otro,
permitirse que cualquiera pueda importar la comida que se necesita para
completar las deficiencias, pues siempre que existan monopolios estatales no se
lograrán los mejores resultados, como ha sucedido cuando dicha importación de
alimentos ha estado en manos del sector público. El resto de la población, al democratizarse
el acceso a la posibilidad de importar alimentos, podría acudir a las redes
privadas de distribución de los mismos, sin colas, desabastecimiento y penurias.
7) Promover el
desarrollo agrícola en rubros donde nuestro país es competitivo, como café,
arroz y azúcar: Para que puedan promoverse estos y más rubros debe
comenzarse por otorgar la titularidad sobre las tierras, pues todas las tierras
con vocación agrícola son propiedad del Estado y los que en ellas habitan
apenas tienen un título precario de posesión, que primero no les permite acudir
a la banca para solicitar un préstamo, ni tienen un terreno del que en algún
momento puedan disponer. Si deciden
acudir a la banca para solicitar un préstamo, deben hacerlo a la banca pública,
con la consecuencia que esos fondos provendrán del presupuesto nacional, con
más gasto público, cuentas deficitarias, más emisión de dinero inorgánico y más
inflación.
Finalmente, algo que los venezolanos necesitamos empezar a
tener bien claro, y que está representado en la frase célebre de 1887 acuñada
por Lord Acton que dice “el poder tiende a corromper y el poder absoluto
corrompe absolutamente”, es que nuestro problema siempre ha sido la
concentración del poder en pocas manos, el cual debe interpretarse en sentido
amplio, incluyendo no sólo el político sino el económico, y la confusión de
ambos sería gravísimo para nuestra sociedad.
Digo esto, por las esperanzas de un sector de la sociedad puestas en
Lorenzo Mendoza como futuro Presidente, aunque él ha dejado claro
consecuentemente que esas no son sus intenciones, para mí una cosa es hacer exitoso
un grupo empresarial y otra es conducir los destinos de un país, no nos pase
como con el anterior Presidente -manteniendo las distancias- que al administrar
bien la cantina de un cuartel en Maracay, asumió que de la misma forma se podía
gobernar a una Nación.
Ya el año pasado
publiqué dos artículos con un extenso catálogo de medidas económicas, los
cuales cito acá por medio de sus respectivos enlaces, para el que esté
interesado en su consulta (http://goo.gl/1OTqUw
y http://goo.gl/lxwv86).
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