martes, 8 de marzo de 2016

Del Rentismo Petrolero al Minero con Ecocidio a cuestas

Del Rentismo Petrolero al Minero con Ecocidio a cuestas

Definitivamente este Gobierno cada vez da más muestras de su incapacidad para poner las cosas en perspectiva y como buen irresponsable sólo piensa en el aquí y ahora sin tener conciencia del mediano y el largo plazo, como si no existiese futuro; es cierto que la Revolución ya no lo tiene, pero Venezuela ahora es que tienen porvenir.

Es indudable que el modelo  Rentista Petrolero se agotó, pero es ilógico sustituirlo ahora con un modelo Rentista Minero, como está planteado en una de los famosos motores, que de 9, pasaron a 13, ya van por 14 y aún falta por ver cuántos más agregan para seguir engañando al Pueblo, mientras siguen esperando que se desate cualquier conflicto en el mundo y se recupere un poco el precio del Petróleo, para que siga la misma política económica revolucionaria, rematar petróleo, repartir algunas dádivas y que siga aumentando la riqueza de los corruptos.

Las condiciones de la minería para los trabajadores de ese sector son infrahumanas, expuestos a todo tipo de enfermedades, no tienen acceso a servicios básicos, no tienen servicios asistenciales y pare usted de contar, nuestro Pueblo no se merece estar trabajando en condiciones similares a las de la Edad Media.

Aunado a lo anterior, todo tipo de delitos y negocios ilícitos proliferan en las áreas mineras administrados por mafias, prostitución infantil, narcotráfico, contrabando, secuestro, y más están a la orden del día.

La minería sería la última opción, pues allí están las riquezas para las generaciones futuras, aún tenemos infinidad de otras actividades a los cuales orientar los esfuerzos para salir del pernicioso Rentismo Petrolero.

La verdadera riqueza de un país no está en los yacimientos de Recursos Naturales que posee, está en la capacidad de generar riqueza, en la transformación de materias primas, en lo que pueda sumar valor agregado y generar masivas fuentes de empleo.

El énfasis debe darse, si queremos una verdadera independencia económica, en tres actividades en las que tenemos enorme potencial, la Agricultura, la Industria y el Sector Financiero.  El sector primario o de extracción no permitirá generar riqueza sostenible en el tiempo, pues lo que proviene de esos rubros se va en el enorme gasto público que tenemos.

Para todo ello se requiere una política de Estado de Desarrollo Económico, que combine el pleno aprovechamiento de los recursos naturales, con la calificación adecuada de la mano de obra, las inversiones de capital y los avances tecnológicos para hacer más eficiente el aprovechamiento de esos recursos que actualmente son mal aprovechados.

Además de todo lo expuesto, lo más grave es el daño ambiental que causa la actividad minera, que puede considerarse un Ecocidio, pues los daños no son solo a la vegetación y la fauna de los lugares donde funcionan las minas, sino que se trasladan a otras latitudes ya que los contaminantes vertidos en los ríos son causa de envenenamiento para animales y humanos de otras regiones, además que el efecto que se causa en las cuencas hidrográficas se palpan en los cambios climáticos que estamos sufriendo en todo el país.   

La masacre de Tumeremo puede ser el anuncio de tragedias peores en el futuro si no se toman las previsiones para que el ejercicio de la minería no siga haciéndose con improvisaciones.

Los venezolanos necesitamos una política económica coherente, no debemos seguir permitiendo el saqueo de nuestros recursos naturales y mineros, nuestro país tiene todo para ser una economía de primer mundo, nuestro problemas más que de subdesarrollo económico es de subdesarrollo político, la crisis actual puede ser vista como la gran oportunidad de comenzar a hacer las cosas bien, pues gracias a la Revolución,  tenemos bien claro y fresco que es lo que un Gobierno no debe hacer.


lunes, 22 de febrero de 2016

Proyecto de Ley para la ejecución de los Referendos Revocatorios

Proyecto de Ley para la ejecución de los Referendos Revocatorios

Las normas para regular el Referéndum Revocatorio en Venezuela están establecidas en dos resoluciones emanadas de las autoridades del Consejo Nacional Electoral (CNE); el procedimiento  allí reglamentado es sumamente engorroso y comprende tres actos distintos, puesto que por un lado se debe comenzar porque los partidos promuevan la solicitud de Referendo, luego se deben recibir las manifestaciones de voluntad por parte del electorado quienes  deben concurrir al CNE a firmar y estampar su huella dactilar; y, finalmente, después de hecha  la verificación anterior, es que se convoca a Referéndum  dentro de los 90 días siguientes después de hecha  la convocatoria.

A lo engorroso del proceso, se suma el temor a la retaliación, sobre todo en los funcionarios públicos, trabajadores de Empresas del Estado o de empresas privadas que contraten con el Gobierno y que participen en todo ese proceso, pues se rememorarán  las  famosas, pero nada legales, “lista Maisanta” y “lista Tascón”.

Estos aspectos hacen ver la opción del Referendo como difícil de alcanzar y quizás por ello es una de la opciones menos atractivas en esta coyuntura; sin embargo, pareciera que se está obviando un elemento crucial y es que, pese a que nuestra Constitución claramente establece en el artículo 293, que el Poder Electoral tiene potestad para Reglamentar las Leyes Electorales,  la elaboración de una Ley que regule la materia es potestad propia de la Asamblea Nacional y este Poder podría hacer honor al principio constitucional referido a que la Soberanía reside en el Pueblo y hacer que este instrumento de ejercicio de la democracia, sea más accesible al soberano.

Vale recordar, que de  acuerdo al Principio de Jerarquización de las Normas Jurídicas, ilustrada en la Pirámide de Kelsen, una Ley emanada del Poder Legislativo estará por encima de las Resoluciones mencionadas, que fueron elaboradas por el Poder Electoral y cuya naturaleza es de  un acto administrativo, por lo que  por la vía de una promulgación de una Ley, se pueden establecer unas condiciones más expeditas y que faciliten ese proceso electoral de tres fases tan complicado.

Sin embargo, hay que considerar que en virtud del artículo 298,  la realización de un evento electoral, constitucionalmente hablando, sólo se podría llevar a cabo 6 meses luego de su publicación en Gaceta Oficial.

Otro aspecto a considerar, dadas las experiencias anteriores y con miras a  garantizar el libre ejercicio del sufragio, es que en dicha Ley debe declararse la inamovilidad absoluta de todos los funcionarios públicos y trabajadores de empresas del Estado, hasta por lo menos seis meses después de celebrado el referéndum. 

Adicionalmente, han de establecerse causales de destitución para cualquier funcionario público que de algún modo trate de coaccionar o influir en el personal que tenga a su cargo para evitar que participe en el acto de recolección.

Además, dicha Ley debe establecer condiciones de igualdad para la Publicidad y Propaganda, así como la limitación de las cadenas presidenciales en el período previo a la ejecución del Referendo.


La activación de un Referéndum Revocatorio debe hacerse sin posibilidades de fracaso, pues la Constitución en su artículo 72 sólo permite una única solicitud de revocatoria de mandato popular, creo que optar por esa vía sin la completa seguridad de alcanzar el éxito, evitará que podamos cambiar el rumbo del país  por lo menos hasta el 2019. 

lunes, 15 de febrero de 2016

Hong Kong en Venezuela

Hong Kong en Venezuela

Pese a lo que puedan pensar por el título de este artículo, no voy a reseñar nada acerca de la gran cantidad de inmigrantes chinos que recientemente están por todo nuestro territorio nacional, ni tampoco he de referirme a las actividades que ilegalmente se dice que ejecuta la mafia china en Venezuela, voy a explicitar una lección económica que bien podemos aprender de China y otras naciones asiáticas.

El presidente chino Deng Xiaoping después de visitar a sus vecinos de Singapur y Corea del Sur, y al darse cuenta del enriquecimiento acelerado que estaban presentando, regresa a Pekín y comienza con una estrategia conocida como “UN PAIS DOS SISTEMAS”, en donde se conformaron dos “Regiones Administrativas Especiales” para la República Popular China, una en la antigua colonia portuguesa de Macao, y otra en Hong Kong, que consistía en el mantenimiento de un sistema económico totalmente capitalista bajo la soberanía de una ideología oficial comunista. Además del sistema económico, estas dos regiones mantienen un sistema administrativo y judicial independiente, e incluso su propio sistema de aduanas y fronteras externas.

Por otro lado, si hacemos un ejercicio didáctico para identificar las medidas que se aplicaron en los llamados Tigres o Dragones Asiáticos (Hong Kong, Singapur, Taiwán y Corea del Sur) podemos encontrar la existencia de los siguientes elementos:  un mínimo de trámites burocráticos, estabilidad laboral, incentivos a las inversiones nacionales y extranjeras, control sobre el gasto público y las emisiones monetarias, finanzas públicas sanas, mínimos subsidios, tasas de interés positivas para fomentar el ahorro superiores a la inflación, estabilidad política, bajos impuestos y no hay protección para las industrias ineficientes.

En Venezuela una iniciativa de este tipo podría aplicarse como un plan piloto de Desarrollo Económico en un área determinada del territorio nacional, que bien pudiese conformarse bajo la figura jurídica de “Territorio Federal”, como en su momento fueron Amazonas y Delta Amacuro, pero con un sistema jurídico distinto, y que permita contrastar los resultados obtenidos en un lapso de tiempo predeterminado con el resto de las condiciones económicas del país, y de verificarse mejoras sustanciales en la calidad de vida de los habitantes de ese sitio, ir implementando progresivamente dicho sistema en otras regiones.

Si dicha medida se implementó en un país donde funcionó un férreo comunismo en donde ningún particular tenía propiedad sobre la tierra ni los medios de producción, con más razón pudiese ser viable en Venezuela, donde afortunadamente y pese a las intenciones revolucionarias el comunismo no se ha instaurado del todo, y seguimos en un proceso de implantación progresiva de un socialismo que cada vez busca más intervenir, regular y planificar la economía, burocratizar los procesos, estatizar cualquier actividad productiva, etc.

La solución a los problemas estructurales de la economía venezolana como la superación del rentismo petrolero, no pasa simplemente por devolver las cosas al estado en que estaban antes de que iniciase la revolución, debemos ir mucho más allá y poner en marcha cambios profundos que reviertan no solo los errores del Gobierno de la V República, sino los  cometidos durante la IV.

Este agotamiento del modelo rentista no es propio de la V República, ya desde que nació al pasar de una economía agrícola a una economía extractiva de petróleo, sometida a los vaivenes de los precios del mercado internacional, nuestra economía se volvió completamente inestable, pero la confirmación del proceso de debacle lo comenzamos a padecer a partir de mediados de la década de los setentas cuando Carlos Andrés Pérez en su primer gobierno inicia un proceso cada vez más socializante, caracterizado por aumentar el nivel incontrolable de gasto público y dar nacimiento al peor de nuestros males, la inflación.  

Las consecuencias de dicha política económica socializante, por demás errada, se manifestó en una población completamente dependiente de un Estado paternalista, un déficit fiscal continuado, un endeudamiento externo impagable, una inmigración totalmente descontrolada con mano de obra sin ningún tipo de calificación, el clientelismo partidista, fuga de capitales, bajo nivel de ahorro, altos niveles de corrupción, la cogollocracía de los partidos que impide que los mejor preparados asuman los cargos de gobierno, y más.

Posteriormente, en su segundo mandato Carlos Andrés intenta cambiar el modelo socializante impuesto por él en el primer período, dando profundos cambios en lo político y en lo económico, pero se consigue que por viejas rencillas, eliminación de privilegios a funcionarios públicos, militares y empresarios, pérdida de espacios ocupados por su partido, etc., los más variados sectores de la sociedad se pusieron de acuerdo para defenestrarlo del poder, mediante la confabulación de los intelectuales, la cúpula adeca, los congresistas, los medios de comunicación, los magistrados del TSJ, el Fiscal General de la República, los militares, sindicatos, entre otros.

El “Gran Viraje Económico” falla por ser un plan económico apartado de la política, aplicado intempestivamente y no explicado suficientemente a la población, tergiversado en su esencia al tacharlo de neoliberal cuando objetivamente no tenía nada de tal, pues seguía con la implementación de la política Keynesiana de intervención estatal en la economía, no había para nada “mano invisible del mercado” ni “dejar hacer, dejar pasar”.

Y por si fuera poco para Venezuela, luego viene el gobierno “revolucionario” que desaprovechó la oportunidad única que se nos brindó con la más alta bonanza petrolera existente en la historia, de cambiar de raíz nuestros problemas económicos estructurales, de hacer un cambio de rumbo hacia el progreso y no hacia el atraso, una verdadera revolución pues, y no la confirmación de que no hay gobierno más adeco que el del PSUV, pues las peores medidas y efectos del pasado, acá se renovaron, ampliaron y profundizaron.

Las medidas económicas que se requieren son las necesarias para acabar con todas las distorsiones cambiarias, de precios, laborales, etc., buenas o malas ya en este estado deplorable eso no importa, no tenemos otra elección, tarde o temprano deben tomarse y mientras más tarde sea, serán peores las consecuencias sufridas por todos los que acá hagamos vida.

Hace unos meses escribía que para implementar cambios profundos en la sociedad, hay dos vías, el de las Revoluciones o el de las Reformas (ver artículo en:  http://goo.gl/EyHU2e), una contrarevolución que se implemente en los actuales momentos para revertir de un solo golpe todos los disparates de la revolución, chocaría con la oposición de un importante sector político que aún goza de aproximadamente un 40% de simpatía de los electores, bien porque se comió el cuento del Socialismo, o porque se aprovecha de todas las bondades que este estado de anarquía permite.

En ese sentido, una Reforma Económica, que logre implementar en un mismo país, con una población totalmente acostumbrada y a gusto con un Estado que se mete en todo, un sistema de libre mercado, permitiría progresivamente ir demostrando las bondades que tal sistema brinda.

En mi artículo anterior les decía que los nacimientos de las grandes civilizaciones se han dado por la confluencia de dos elementos, uno profundamente negativo que requiera de un gran reto representado en una crisis económica, el sufrimiento de alguna tiranía, la esclavitud, el coloniaje, los efectos de una guerra o un desastre natural, y que incite a una respuesta positiva por parte de una minoría selecta que tome para sí una acción creadora, y que luego, por el mimetismo de su conducta,  transmita a las grandes masas la solución al reto de la transformación.


Como rezan los dichos, “ya la pólvora está inventada” y no hace falta “descubrir el agua tibia”, si seguimos perdiendo el tiempo con improvisaciones, con “inventamos o erramos” seguiremos condenándonos a ERRAR, allí están las lecciones descritas que al mundo dieron los Tigres Asiáticos y que produjeron excelentes resultados, esos son los modelos a seguir, al igual que los de otras naciones que se recuperaron de imperialismos, coloniajes, guerras y otras desgracias, como Alemania y Japón.  Venezolanos a estudiar nuestra historia y la de otros países, salgamos de la crisis de una vez por todas con medidas viables, lo requerimos ya por ser un asunto de vida o muerte, de supervivencia de nuestra sociedad tal y como la conocemos, el verdadero cambio es ahora o nunca.

martes, 9 de febrero de 2016

De los motores de Maduro a las propuestas de Lorenzo

De los motores de Maduro a las propuestas de Lorenzo

En la palestra pública están dos propuestas para dinamizar la economía venezolana en esta coyuntura de crisis, una encabezada por el Presidente Maduro en donde nos expusieron 13 motores que representan 36 sectores de la economía y 50 productos o rubros a ser explotados como país para salir del rentismo petrolero, acompañados del famoso Decreto de Emergencia Económica, por demás inútil porque no proponía nada nuevo, salvo más intervencionismo estatal, por lo que fue desaprobado por la Asamblea Nacional y en su informe le expusieron al país suficientemente las razones de tal decisión.  La otra propuesta, fue realizada por el propietario del grupo empresarial más exitoso de Venezuela, Lorenzo Mendoza. En ese sentido, comenzaré por dar mis puntos de vista acerca de los motores, para luego opinar de las 7 propuestas del dueño de La Polar.

Está bien detallada la propuesta presidencial que indica dónde está el potencial económico del país, pero no pasa de ser un ejercicio didáctico propio de una cátedra de geografía económica, ya que es bien cierto que en los sectores de Hidrocarburos, Petroquímica, Agroalimentación, Minería, Telecomunicaciones, Informática, Construcción, Industria, Turismo, Forestal, Banca, Finanzas, etc., se hallan nuestras ventajas competitivas sobre otras naciones.

Sin embargo, ese “plan” de desarrollo económico,  adolece  precisamente de lo principal, no es un plan, no veo por ningún lado cuáles son las medidas a corto, mediano y largo plazo para impulsar la economía en su conjunto en lo microeconómico y lo macroeconómico, dónde están las reformas jurídicas necesarias para resolver los problemas estructurales de la economía venezolana - pues siempre el gobierno todo lo concibe como si se tratase de una simple coyuntura- dónde se establecen las condiciones para que las inversiones se den, dónde la gestión de gobierno demuestra que puede haber confianza por parte de la ciudadanía, dónde están las condiciones básicas para que acá y en cualquier país del mundo haya inversión (respeto a la propiedad privada, gobierno con límites en su actuación, seguridad jurídica, moneda sólida y libre mercado), dónde están detallados los elementos básicos para que se den las condiciones para  el desarrollo de la economía (mano de obra calificada, inversiones de capital privado, avances tecnológicos y explotación de los recursos naturales), dónde están las estrategias para que nuestro país se muestre como un destino seguro para las inversiones en comparación con otros partiendo de la idea que el capital es dinámico y se moverá a donde haya mejores condiciones, y muy importante, dónde están las medidas para ponerle un freno a la delincuencia, pues aunque a simple vista parezca que no tiene relación, el desarrollo económico está influenciado directamente por las políticas de seguridad ciudadana que garanticen el derecho a la vida de los ciudadanos.

Tantas mesas de trabajo lo único que están significando para el país es pérdida de tiempo para las tres partes, el Gobierno deja de hacer lo realmente necesario para impulsar la economía, los empresarios convocados en lugar de emplear su tiempo en producir, están asistiendo simplemente para mendigar divisas sobrevaluadas a buen precio, y el Pueblo en su conjunto, sigue engañado, cansado y con cada vez menos esperanzas de que el asunto económico finalmente camine.

Ahora bien, para entrar en materia con las propuestas de Mendoza, me extenderé un poco porque están más detalladas, pero antes quiero aclarar que mi posición al respecto no es un ataque hacía él, pues gracias a su gestión, nuestro país no está en hambruna generalizada, y al contrario de lo que trata de hacer creer el gobierno, el problema no es la existencia de Empresas Polar, el problema es la no existencia de otras empresas del mismo calibre, de modo que pueda existir una sana competencia;  si Polar desde el punto de vista de la oferta de productos terminados tiene una posición oligopólica, y desde el punto de vista de la demanda de materias primas tiene una posición oligopsónica, no es por una maquiavélica forma de posicionarse en todos los puntos de la cadena de comercialización, sino por las erradas políticas económicas implementadas por los gobiernos de la Cuarta y la Quinta República que no han permitido que los mercados estén abiertos para el ingreso de nuevos competidores.

Señalaré las siete propuestas presentadas por Lorenzo Mendoza y a continuación de cada una de ellas mi opinión sobre las mismas:

1) Reconocimiento de la deuda para iniciar el refinanciamiento de ésta y permitir se abran las líneas de crédito para reactivar el acceso a las materias primas, ya que las industrias reportean niveles críticos de insumos: Mas que reconocer  la deuda, el problema está en que haya capacidad de pago por parte de la República, y divisas no hay, nada se hace reconociendo deudas (que ya están detalladas) si no se pueden honrar los compromisos. Las líneas de crédito pueden abrirse nuevamente si los solicitantes venezolanos directamente se hacen cargo de sus futuras deudas, obviamente ello pasaría por un desmontaje progresivo del control de cambio para que se democratice el acceso a las divisas, las cuales deben tener su valor real, y dejar de lado esa perniciosa costumbre venezolana de sobrevaluar la moneda con cambios oficiales alejados de la realidad, para comenzar a  otorgarle el valor que realmente tienen.

2) Financiamiento más eficiente y menos costoso para los venezolanos: De cuál financiamiento costoso podemos hablar si las tasas de interés se han mantenido bien bajas desde hace años, ya que el Gobierno también las ha regulado, además que por el exceso de liquidez monetaria  la banca ha colocado todo el dinero que el encaje legal le permite en préstamos a personas naturales y jurídicas.  La acentuación  de una medida como esta generaría otro grave problema en un importante sector de la economía como el bancario, porque dichas tasas están por mucho rezagadas frente a la inflación.

3) Crear un fondo para adquirir materias primas, insumos y repuestos para que esos recursos sean asignados a la producción de bienes esenciales:  Si se trata de un fondo público, sea para lo que sea, ya la experiencia nos ha dicho que esas iniciativas no dan buenos resultados, el único Fondo al cual la República debe destinar dinero es a los “anticíclicos” o de “estabilización macroeconómica”, que precisamente permitan garantizar un óptimo nivel de ahorro de reservas internacionales para cuando los ingresos públicos bajen de nivel.  Todo fondo público que sea para la solicitud de particulares, al ser administrados por funcionarios públicos, lamentablemente tiende a ser otorgados por relaciones de “amistad” o conveniencia donde esté de por medio una comisión, ¿ya acaso Recadi en los años 80’s y recientemente Cadivi y Cencoex no nos han demostrado suficientemente que fondos de este tipo no logran sus fines propuestos?

4) Ajustar precios que están congelados para que cubran costos y asegurar la rentabilidad de las empresas: Cómo pueden ajustarse precios congelados para que cubran costos, cuando la espiral inflacionaria hace que  los precios queden rezagados respecto a los costos independientemente de cualquier ajuste, en lugar de partir de la premisa del ajuste de precios, la gestión de gobierno debe garantizar la estabilidad de la moneda, pero para ello debe dejar de seguir emitiendo moneda nacional sin respaldo en reservas internacionales, principal causa de la inflación.

5) Poner a producir las empresas del Estado mediante un “programa de recuperación urgente” donde se considere alquilar las instalaciones improductivas o la reversión de la estatización: Totalmente de acuerdo, pero una medida como esta encontrará una fuerte oposición por diversos sectores de la sociedad, especialmente políticos del oficialismo y trabajadores de las empresas improductivas, salvo que se implemente una eficaz estrategia comunicacional que convenza de la viabilidad de la misma, en ese sentido, se deben confrontar ambos modelos con sus pros y contras, empresas estatizadas realmente representan bajos niveles de productividad, desviación de recursos y pedidos, prácticas corruptas, pérdidas contables y no ganancias, mala gerencia y administración, para seguir manteniéndose a flote requieren asignaciones del presupuesto público y, supuestamente, protección de los puestos de trabajo, cuando la verdad es que en las empresas del estado es en donde son más vilipendiados los derechos de los trabajadores, se irrespetan los contratos colectivos, etc.  En cambio, con empresas privadas se asegura que hayan altos niveles de productividad, recursos y pedidos efectivamente son dirigidos a verdaderos compradores, buena gerencia y administración que optimiza el uso de recursos para generar ganancias, y por ende las empresas contribuyen al presupuesto nacional con sus cuotas de impuesto, sin la necesidad de requerir de aportes del fisco para su sobrevivencia, y, los derechos de los trabajadores realmente son garantizados por la gestión que pudiese hacer el Estado a través de las Inspectorías del Trabajo.

6) Polar se compromete, si se hacen los ajustes de precios correspondientes, a destinar un porcentaje de su producción de bienes de primera necesidad a programas sociales a un precio preferencial:  Los programas sociales de alimentación tipo Mercal y Pdval, fallan porque cualquiera tiene acceso a ellos, cuando deberían estar restringidos para los sectores de la población más vulnerables económicamente a través de un estudio de las condiciones socioeconómicas de las familias más pobres, para que solo a ellos estén destinados provisionalmente esos programas, mientras reciben asistencia del gobierno para ingresar al mercado laboral y no depender de los mismos en el futuro.  Si Polar colabora de esta forma, sería excelente, pero para ello debe por un lado hacerse lo necesario para que aumente la producción nacional de alimentos, y por el otro, permitirse que cualquiera pueda importar la comida que se necesita para completar las deficiencias, pues siempre que existan monopolios estatales no se lograrán los mejores resultados, como ha sucedido cuando dicha importación de alimentos ha estado en manos del sector público.  El resto de la población, al democratizarse el acceso a la posibilidad de importar alimentos, podría acudir a las redes privadas de distribución de los mismos, sin colas, desabastecimiento y penurias.

7) Promover el desarrollo agrícola en rubros donde nuestro país es competitivo, como café, arroz y azúcar: Para que puedan promoverse estos y más rubros debe comenzarse por otorgar la titularidad sobre las tierras, pues todas las tierras con vocación agrícola son propiedad del Estado y los que en ellas habitan apenas tienen un título precario de posesión, que primero no les permite acudir a la banca para solicitar un préstamo, ni tienen un terreno del que en algún momento puedan disponer.  Si deciden acudir a la banca para solicitar un préstamo, deben hacerlo a la banca pública, con la consecuencia que esos fondos provendrán del presupuesto nacional, con más gasto público, cuentas deficitarias, más emisión de dinero inorgánico y más inflación.

Finalmente, algo que los venezolanos necesitamos empezar a tener bien claro, y que está representado en la frase célebre de 1887 acuñada por Lord Acton que dice “el poder tiende a corromper y el poder absoluto corrompe absolutamente”, es que nuestro problema siempre ha sido la concentración del poder en pocas manos, el cual debe interpretarse en sentido amplio, incluyendo no sólo el político sino el económico, y la confusión de ambos sería gravísimo para nuestra sociedad.  Digo esto, por las esperanzas de un sector de la sociedad puestas en Lorenzo Mendoza como futuro Presidente, aunque él ha dejado claro consecuentemente que esas no son sus intenciones, para mí una cosa es hacer exitoso un grupo empresarial y otra es conducir los destinos de un país, no nos pase como con el anterior Presidente -manteniendo las distancias- que al administrar bien la cantina de un cuartel en Maracay, asumió que de la misma forma se podía gobernar a una Nación.

Ya el año pasado publiqué dos artículos con un extenso catálogo de medidas económicas, los cuales cito acá por medio de sus respectivos enlaces, para el que esté interesado en su consulta (http://goo.gl/1OTqUw y http://goo.gl/lxwv86).

lunes, 1 de febrero de 2016

De una República Aérea a una Economía Aérea

De una República Aérea a una Economía Aérea

Cuando Bolívar llegó a Nueva Granada procedente de Curazao, se dirigió a los ciudadanos Neogranadinos en su célebre “Manifiesto de Cartagena” del 15 de diciembre de 1812, para exponer sus puntos de vista de las razones por las cuales se perdió nuestra I República, advirtiéndonos que la misma fue formada, por ciertos buenos visionarios que imaginando “repúblicas aéreas”, procuraron alcanzar la perfección política presuponiendo la perfectibilidad del linaje humano.

Obviamente, salvando las distancias que separan a nuestro Libertador con quien les escribe, quiero hacer un paralelismo de sus ideas para la época, con nuestra actual coyuntura de crisis social, política, educacional, cultural y en particular económica, partiendo de un grave problema estructural que padecemos, nuestra sistema económico está basado en una “economía aérea”, totalmente disfuncional, muy similar a la “República Aérea” a la que él se refirió y que desencadenó en la pérdida de nuestra primera República.  Hoy en día, a causa de nuestra “Economía Aérea”, será bien posible que nuestros sueños de una economía diversificada, exportadora y no dependiente del rentismo petrolero, se estrellen contra una pared representada en la realidad del mercado internacional, pues de manera arrogante los venezolanos presuponemos la perfectibilidad de nuestras potencialidades como Nación, considerando la inmensidad de recursos naturales que nuestro suelo nos ha proporcionado, sin tomar en cuenta que una Economía para el Desarrollo amerita la confluencia de otros tres elementos, como son enormes inversiones de capital, una mano de obra bien calificada y los avances tecnológicos que permitan hacer que la industria minimice costos y maximice los beneficios.

Para algunos estudiosos, la Historia es el análisis del pasado, para comprender el presente y tratar de predecir el futuro, y no podemos tener claridad de nuestro presente, si seguimos creyendo que las causas de nuestros actuales malestares se deben a la injerencia de factores externos, pues nuestro problema económico desde mi óptica redunda en malas decisiones políticas que se fueron tomando desde aproximadamente la mitad del período conocido como IV República y que se acentuaron en la V, que dieron como consecuencia que esos cuatro elementos a los que me referí precedentemente fueran influenciados de manera profundamente negativa, pues se han fugado capitales existentes, se ahuyentan nuevos, el sistema educativo no ha sabido capacitar la mano de obra que se requiere para insertarnos en una economía competitiva, los pocos ingresos que obtenemos producto de la inmensidad de recursos naturales se ha despilfarrado en gasto sin permitir la inversión productiva, y producto de la consolidación en los mercados internos, los oferentes no se preocupan en invertir en tecnología para incrementar la eficiencia, pues con el gasto inicial ya tienen asegurados sus ingresos por un buen tiempo ante la falta de competencia.  

Nuestro subdesarrollo como sociedad se debe más a razones políticas que económicas, pues los encargados de dirigir los destinos de nuestra Nación han sido incapaces de materializar y hacer sostenible en el tiempo un Proyecto Nacional que incorpore a los diversos sectores de la sociedad en el compromiso de convertir a nuestro país en una Potencia, producto de la irresponsable aplicación de erradas políticas económicas, que han convertido a toda una sociedad dependiente del Capitalismo de Estado imperante y que desde hace años se disfrazaba de Social Democracia y ahora de Socialismo cuasi Comunista.

No es solo calificar adecuadamente a la masa trabajadora, hay otro elemento psicológico muy importante, ya que los venezolanos tenemos un grave problema cultural en el cual se debe trabajar, debemos darle el verdadero valor que el trabajo honesto y formal se merece, el del logro de metas a largo plazo, el dejar de querer dinero fácil sin importar si se comete alguna falta o incluso un delito.  Es imprescindible que a través de la incorporación de materias a lo largo de todo el pensum educativo como formación moral y ciudadana, ética, valores, etc., combinado con un aporte en los medios de comunicación social, se trate de cambiar dichos elementos tan negativos de nuestra cultura.

Por otro lado, pensemos solo por un momento a lo que pudiésemos llegar, si más personas estuviesen dedicadas a la generación de divisas, pues apenas un 0,5% de la población, representado en los 147.000 trabajadores de la industria petrolera, genera el 97% de las divisas que ingresan a nuestro erario público.  Si buena parte del otro 99,5% de la población orientara sus esfuerzos en actividades de las que a nivel mundial influyen en el crecimiento del PIB de las naciones, como el sector agrícola, el sector industrial y el financiero nuestro futuro pudiese ser diferente, al que seguiríamos condenados de seguir por el camino errado.

Nuestra diversificación de la economía empieza porque el Estado asuma su rol de promotor y fomento de esos tres sectores, el financiero representado por la banca, los seguros y el mercado de valores; la agricultura, de tipo industrial no conuquera ni urbana; y el industrial, administrada por particulares que garanticen indicadores de Eficiencia, Rendimiento y Rentabilidad sobre los Activos y el Patrimonio, y no en manos de un Estado con un control ineficiente sobre sus actividades, que hace que esas industrias básicas y de carácter “estratégico” se sostengan con aportes del presupuesto nacional que pudiesen estar destinados a otras necesidades de la población de mayor importancia.

Ahora bien, para tratar de entender las causas de nuestros problemas, encontramos que es precisamente a raíz de la reivindicación de los derechos laborales en la década de los setentas, que se da el comienzo de nuestros males económicos contemporáneos, cuando se promulgaron las leyes laborales de obligatorio cumplimiento en todo el territorio nacional, considerando como referente los beneficios que solo una industria tan de bajos costos y altos beneficios como la industria petrolera podía pagar, es decir, se trasladaron a empresas improductivas los costos que solo una empresa tan productiva como Pdvsa podía asumir. De esta manera comenzó nuestro vía crucis inflacionario, el cual tiende a aumentar cada día nuestras penurias, si no tomamos plena conciencia de ello, especialmente los políticos, a los cuales les fascina aplicar medidas demagógicas y paternalistas sin evaluar las consecuencias de su acción.

No es coincidencia que los países con una legislación laboral de “avanzada” sean los que padecen del mal de detentar los niveles de inflación más elevados del mundo, tal como se acentuó en Venezuela a partir del 2012 con la promulgación de Ley del Trabajo más “moderna” que hemos tenido hasta ahora.

Los efectos de tan “maravillosas” reivindicaciones laborales hace que nuestra economía siga siendo aérea, solamente funcional para nuestro país, con los salarios reales de los trabajadores formales totalmente depreciados, y con una inmensa cantidad de trabajadores informales con un nivel de ingreso muy superior, que por encontrarse en esa situación de informalidad tienen mayores ingresos, pero padeciendo el estar al margen de la seguridad social, la contribución de impuestos y la generación de bienes y servicios.

Son precisamente los que no están amparados por las leyes laborales, ni protegidos sindicalmente, quienes tienen mejores ingresos, pues cobran sumas mucho más elevadas por sus servicios, tal es el caso de las damas que prestan servicio doméstico, los comerciantes informales que conocemos como buhoneros, y la nueva economía paralela que ha surgido producto de las distorsiones económicas, representada en bachaqueros y hacedores de cola.

La falacia de la composición estudiada por los economistas, explica perfectamente lo antes detallado, la cual se define como la concepción errónea de que lo que es cierto en el caso de una de las partes, también es necesariamente cierto en el caso del todo.  Es por ello que una pequeña parte de los trabajadores del sector formal beneficiados con las leyes laborales venezolanas, generan que la economía venezolana considerada como un todo, se vea afectada en su conjunto, originando como les expongo acá, el efecto de ser una economía aérea, la cual no guarda relación, ni es capaz de interactuar con las economías de otras naciones en igualdad de condiciones.


Tenemos la oportunidad única de cambiar antes de que nuestra sociedad termine de tocar fondo y no es simplemente cambiar de titulares de gobierno, son cambios estructurales a los que me refiero, y me permito citar al historiador inglés Arnold Toynbee, quien sostenía que la razón del progreso de las civilizaciones se debe a la concurrencia de dos hechos: uno, a un reto muchas veces de carácter negativo, que incita a una respuesta positiva y que una minoría selecta tome para sí una acción creadora, y que luego, por el mimetismo de su conducta,  transmita a las grandes masas la solución al reto de transformación.   Es el momento que las apenas 300 personas que gobiernan a Venezuela, entre Presidente y Gabinete Ejecutivo, Magistrados del TSJ, Diputados y titulares de los otros dos Poderes Públicos, entiendan que el momento de cambiar es ya, y que el futuro de 30 millones de venezolanos depende de las decisiones que hoy tomen.  Ojalá el Pueblo pueda tener la suficiente conciencia de escoger entre los mejores, a esa minoría selecta de 300, que dirigirán el rumbo de la gran masa que ya no quiere más esperanzas ni sueños sino respuestas concretas a sus necesidades, y que sólo se podrá lograr con cambios profundos y estructurales a nuestra lamentable “economía aérea”. 

martes, 26 de enero de 2016

Equilibrio Informativo y Recuperación de la Democracia

Equilibrio Informativo y Recuperación de la Democracia

Para que cualquier organización de tipo empresarial pueda tener éxito, es fundamental que cuente con un buen departamento de marketing que le permita divulgar la información de sus productos y servicios al público consumidor, ahora bien, si trasladamos esto al ámbito político, podemos darnos cuenta fácilmente que una de las principales razones por las cuales el Gobierno Nacional cuenta aún con una importante cantidad de seguidores, es por la labor de propaganda que han realizado de manera sistemática y continua a lo largo de casi dos décadas, en donde la fantasía mediática de una buena gestión priva sobre la amarga realidad que padecemos.

Aún no hemos reconquistado la Democracia del todo, se dio un comienzo con las pasadas elecciones del 6 de Diciembre, pero si no se combate eficientemente el proceso de hipnosis colectiva que se le impuso a la sociedad venezolana a través de los sistemas públicos de comunicación, dicha reconquista puede ser bastante efímera, considerando que aún existen serias limitaciones en la recuperación de otros espacios de poder.

Creo que es fundamental, para que podamos gozar del derecho constitucional del acceso a una información veraz y oportuna, que se instrumentalice a través de una reforma a la Ley de Responsabilidad Social en Radio y Televisión o la promulgación de una nueva Ley de Equilibrio Informativo, las medidas para que a Venezolana de Televisión, cuyo eslogan es ser “el canal de todos los venezolanos”, se le obligue a dejar de tener una línea editorial que hace que en la práctica funcione como un Canal del Gobierno y no del Estado, tal como debiera ser.

Así mismo, por las características técnicas de las señales de los canales 2 y 8, cuyas transmisiones dentro del territorio llegan a mayor cantidad de lugares en señal abierta, es necesario que por medio del mencionado instrumento legal, todos los sectores políticos tengan un espacio para poder exponer sus puntos de vista, hacer críticas, propuestas y efectuar las correspondientes denuncias a las irregularidades que detecten por parte de la administración de los gobiernos municipales, estadales y nacional.  En ese sentido, cada media hora debería intercalarse un espacio informativo o de opinión, dirigido por cada sector político, de modo que el derecho de acceso a una información veraz, transparente y oportuna sea garantizado para los ciudadanos.

Otro asunto que ha de considerarse para garantizar el principio de autonomía e independencia de los poderes, así como la rendición de cuentas por parte de todos los funcionarios del Estado, es que las cadenas nacionales no sean limitadas únicamente al órgano de la Presidencia de la República, sino que en períodos de mensuales, los representantes de la Asamblea Nacional, TSJ, Contraloría, Fiscalía, CNE, Defensoría y una representación de los Gobernadores y Alcaldes, tanto oficialistas como de oposición, puedan dirigirse en cadena nacional por espacios de veinte minutos y exponer al público en general los informes de su gestión, acompañado con una posterior sesión de preguntas de diez minutos por parte de periodistas de cualquier tendencia.  Por supuesto, para que esto sea posible también debe estar limitado el derecho de cadenas nacionales por parte del Ejecutivo a un máximo de una semanal por espacio de media hora, con el respectivo ciclo de preguntas por parte de periodistas,  para que puedan tener tiempo el resto de los funcionarios ya mencionados para hacer la divulgación de su gestión.

Por otro lado, y para que no volvamos a ser víctimas de las pretensiones personales y de delirio de poder de algún futuro Presidente, es imprescindible que entre los candidatos a dicho cargo se establezca la obligación legal de debatir sus Planes de Gobierno, así como la visión que tengan de cómo conducir a esta sociedad, para que los venezolanos podamos confrontar los modelos planteados y los posibles resultados que podrán obtenerse en el futuro, y no sigamos cometiendo el error de simplemente seleccionar por su carisma al líder que conduciría nuestros destinos y que por su incapacidad intrínseca lo haría con improvisaciones de todo tipo.

Al comienzo, les había dicho que aún falta mucho para recuperar del todo a la Democracia, pues no es suficiente la mayoría de oposición en la Asamblea Nacional, recordemos que como buen estratega militar, el Presidente fallecido asumió como bandera para consolidarse en el Poder, la neutralización de la capacidad de acción que pudiese tener cualquier otro ente, persona u organismo, y es así como sistemáticamente se fueron anulando la influencia que pudieron tener en algún momento los empresarios, la Iglesia, los medios de comunicación, las Fuerzas Armadas, los partidos, el sector financiero, el transporte, la generación de energía, las telecomunicaciones, los sindicatos, e incluso los electores.

El electorado venezolano cuenta con el sufragio, un arma bien poderosa que lo hace merecedor de estar mencionado en el párrafo anterior conjuntamente con los otros factores de poder, el problema es que hemos sido víctimas  de un sistemático proceso de hipnosis colectiva usando como medio el manual de propaganda nazi, del cual detallé sus 10 postulados en un artículo anterior (ver http://www.elcolumnero.com/luis-lopez/division-en-la-venezuela-bizarra), y que no permiten que el voto sea emitido con conciencia.

Finalmente, quiero recalcar que es fundamental terminar de recuperar la Democracia, ya comenzamos el proceso, pero aquellos a los que les encanta un Gobierno de corte absolutista aún están por allí saboteando este nuevo proceso de cambio, y si no se establece una adecuada política de equilibrio informativo, se pueden perder muy fácilmente los logros alcanzados, recordemos que la Soberanía reside en el Pueblo, y los dos únicos poderes que tienen legitimidad de origen son la Presidencia de la República y la Asamblea Nacional, como lo ha hecho saber en varias ocasiones el Presidente de la misma, y al estar constantemente en eficaz contacto todo el Pueblo con ambos poderes, la legítima representación otorgada a través del voto se consolidaría, pues no puede sentirse representado aquel que no conoce de la gestión de su representante. 

martes, 19 de enero de 2016

El reto del 2016

El reto del 2016

La tarea de los nuevos Diputados no será nada sencilla pues ellos solamente representan uno de los 5 poderes en los que está repartido el ejercicio del poder en Venezuela.  El ofrecimiento que la última cola que harían los venezolanos era la del 6 de diciembre, puede más bien degenerar en una profunda decepción, cuando comprobemos que la escasez y el desabastecimiento de productos continuaran por unos cuantos años más.  Es imperioso que  los nuevos representantes parlamentarios sepan transmitir muy bien la información y expliquen lo más claro posible al pueblo que las funciones de control y elaboración de leyes no traen consigo ni un aumento en las reservas internacionales, ni un aumento en las cantidades de dinero en el tesoro nacional, ni industrias que permitan el pleno abastecimiento de todo tipo de productos, por lo que hay que tener muchísima paciencia para que la normalidad vuelva a nuestro país.  Incluso debería implementarse una Ley que permitiese a la Directiva de la Asamblea Nacional dirigirse en cadena nacional cada cierto tiempo a los venezolanos para que expliquen constantemente los resultados de su gestión y vayan dando cuenta de las irregularidades que han venido encontrando en su función contralora.
Para que cualquier gestión de gobierno pueda tener estabilidad debe contar con pleno apoyo popular, y los resultados de las últimas elecciones si bien afortunadamente dieron como resultado un triunfo aplastante de la oposición, no significa que los sectores anteriormente mayoritarios de la población estén plenamente identificados con el cambio que la MUD ofreció, pues si comparamos los resultados electorales de la última elección presidencial con las del pasado 6 de diciembre, encontraremos que Capriles obtuvo 7.363.980 votos contra 7.587.579 de Maduro (según el CNE), y en esta última elección de Diputados, si totalizamos los votos lista, conseguimos que la MUD obtuvo 7.726.066 votos contra 5.622.844 alcanzados por el llamado Polo Patriótico.  Es decir, que el gran triunfo que la oposición obtuvo,  se debió a que 1.964.735 personas que antes votaron por Maduro no lo hicieron en esta elección por los Diputados oficialistas, pues el incremento en electores de la MUD fue de apenas 362.086 votos.
Se hace imperioso que los sectores de la oposición, entiéndase partidos de la MUD y los llamados independientes, sepan canalizar ese descontento de casi 2 millones de personas que no votaron por el oficialismo, y logren convencerlos de que el Socialismo no es la mejor vía para que un país sea conducido, ya que ante el escenario que la crisis continúe, es bastante posible que esas 2 millones de personas por decepción vuelvan a votar por los que han puesto este país en el deplorable estado en el que se encuentra.
Es por ello que más allá de una simple Planificación de cómo cambiar el rumbo del país, se debe aplicar un concepto más adecuado para un entorno tan complicado como el nuestro, y es el de la “Planificación Estratégica”, la cual es ese tipo de planificación que se define como un proceso mediante el cual se prevé lograr situaciones objetivas, determinando el poder y la potencialidad de los actores que actúan en escenarios cambiantes, con tiempos críticos, y siempre bajo condiciones de incertidumbre, o dicho de otras palabras, es la que se realiza considerando que todos los factores, sectores de la sociedad, entorno económico, factores internos o externos, etc., podrán estar en contra de los objetivos propuestos y harán todo lo que esté a su alcance para desarrollar todo tipo de fuerzas en contra.
Esa Planificación Estratégica es absolutamente necesaria, ya que los nuevos Diputados no van a legislar simplemente para los electores que escogieron la opción de cambio, ellos deben hacerlo para una gran masa de venezolanos, de los cuales aproximadamente el 40% aún los adversa, y adicionalmente existe una gran cantidad de factores resistentes al cambio, a los cuales no les interesa sino el estado de anarquía que padecemos, pues si llegare a funcionar nuestra sociedad de una forma más civilizada y con un carácter más nacionalista, no podrán seguir manteniendo sus actividades, muchas de las cuales están al margen de la ley.
Algunos de dichos factores resistentes al cambio, ya que pueden ser más, con los que deben lidiar nuestros nuevos legisladores así como todos los venezolanos,  son narcotráfico, delincuencia común, funcionarios públicos corruptos, empresarios inescrupulosos cómplices de esa corrupción, Cuba, las Farc, el ELN, contrabandistas de extracción de gasolina y alimentos, bachaqueros, el que revende divisas,  sindicalistas, trabajadores inescrupulosos amparados en la inamovibilidad, entre otros.
Frente a ese panorama han de enfrentarse los nuevos diputados, solo espero que tengan bien claro que las conductas deseadas o los objetivos que se puedan proponer no se logran con la simple promulgación de leyes, ya que si fuera así de sencillo no existiría el homicidio, ya que desde hace siglos está proscrito, el desarrollo de nuestra Nación sólo se dará si se garantizan las 5 condiciones necesarias para que fluyan las inversiones tanto nacionales como extranjeras, las cuales son respeto a la propiedad privada, seguridad jurídica, gobierno con límites, moneda sólida y libre mercado, la existencia de una ley de producción per se, no va ocasionar que se disparen las fuerzas productivas de la Nación como tan inocentemente se piensa.
Una Economía para el Desarrollo es aquella donde confluyen las inversiones de capital, con la abundancia de recursos naturales, un capital humano preparado con los avances de la ciencia, con los adelantos tecnológicos, si no, solo serán vanas utopías la sociedad de iguales, el hombre nuevo, el impulso de las fuerzas productivas, la siembra del petróleo y tantas otras acuñaciones que de un modo u otro han definido nuestro ideal de país, pero que sin la implementación de las medidas en un Plan concertado por todos los sectores de la sociedad, seguirán consumiendo horas de discusión estéril sin resultados viables y sostenibles en el tiempo.
Finalmente, debe garantizarse que haya el perfecto equilibrio de los aspectos Político, Económico y Social, pues si no lo logran no habrá Gobernabilidad en el país, la historia del segundo gobierno de Carlos Andrés Pérez se suscitó cuando prevaleció lo económico y lo político sobre lo social, en tiempos de revolución, el énfasis se dio en lo político, un poco en lo social y casi que nada en lo económico.  El reto para una Venezuela próspera consiste en equilibrar perfectamente esos 3 elementos, lo político, lo económico y lo social para que finalmente podamos tener Gobernabilidad en nuestro país y conseguir ese tan anhelado Estado del Bienestar que siempre moldean y pregonan nuestros gobernantes.

lunes, 18 de enero de 2016

Venezuela: los cambios estructurales que requiere

Venezuela: los cambios estructurales

que requiere


El cambio que se requiere en Venezuela es deseado por la mayoría de la población, hasta un partido tiene como slogan “el cambio es indetenible”, pero ese proceso de cambio presenta hasta los momentos un gran problema y es que no está bien claro, ya que es muy simplista por parte de muchos pensar que con cambiar a los titulares de los poderes legislativo este diciembre, y a los del ejecutivo en un futuro cercano, se comenzarán a solventar los graves problemas que los venezolanos padecemos.  Si bien es cierto que eso sería el comienzo, no menos importante es tener bien definido cuáles serían esos cambios profundos que Venezuela amerita y que son de tipo estructural y no coyuntural.
No obstante a que esa mayoría quiere un cambio, también hay que considerar que existe una minoría que detenta algún tipo de Poder, a los cuales no les interesa que ese proceso se materialice, ya que este estado de anarquía es ideal para la consecución de sus intereses, esa minoría de factores tanto internos como externos representada por delincuentes, funcionarios públicos corruptos, empresarios contratistas del Estado que se prestan para hechos de corrupción, contrabandistas de extracción de gasolina y alimentos, las Farc y el ELN, Cuba, el que comercializa con Divisas, el bachaquero, los sindicalistas, los trabajadores inescrupulosos que se amparan en la inamovilidad, incluso sectores de la oposición tradicional; tienen en esta deplorable situación las condiciones idóneas para seguir actuando al margen de la Ley, condiciones que no solo están vigentes porque el Gobierno de turno las tolera, sino porque nuestro entorno político, económico, social, cultural y jurídico así lo permite.
Sin embargo, esta situación de crisis es una oportunidad única de cambiar de raíz varias situaciones inconcebibles, las sociedades que están mejor hoy en día es porque en algún momento de su historia tocaron fondo, sólo hace falta convencerse de que si queremos obtener resultados distintos no podemos estar haciendo igual las cosas.
En política es imprescindible que surja una nueva generación de políticos que no vean el poder como un fin en sí mismo, sino como el medio para lograr que un Gran Proyecto Nacional se materialice, un Proyecto que comprometa a los venezolanos a que trabajen al unísono en objetivos comunes para las mayorías, pero sin vilipendiar los derechos de las minorías, un Proyecto que permita que los venezolanos se reconcilien y que entiendan que hay una manera distinta de hacer las cosas, que en este pedacito de territorio cabemos todos, que sólo con estudio y trabajo se construye un país y que es hora de dejar de mirar al pasado y comenzar a ver en dirección hacia el futuro.  Un Proyecto que incorpore a la Sociedad Civil a la gestión de gobierno y que pueda consolidarse ese etéreo principio de la Democracia Protagónica que pareciera que no tenemos claro.
Debemos seguir con la Educación, la cual ha fallado en hacer de los venezolanos “buenos ciudadanos”, necesitamos que se logre el cambio cultural, Educación que no sólo se imparte en las escuelas sino en todos los espacios, los seres humanos aprendemos a todas las edades en el transcurso del día y cualquiera en algún momento desempeña sin saberlo el rol de maestro, los miembros de la familia, alguna figura pública en un medio de comunicación, un funcionario en un organismo, un policía en la calle, un ciudadano común con algún gesto, todos pueden dar una valiosa lección de ética a otro sin saberlo, se trata de tener el pleno convencimiento que cambiando de actitud podremos lograr el cambio de rumbo que Venezuela lleva, y que ese cambio no depende sólo de los políticos, sino de que todos tengamos un papel activo en ese proceso.
En Economía, definitivamente no se puede aplicar la teoría económica de siempre, ver como el gobierno de turno reparte el producto de la renta petrolera para hacer justicia social, ya que es un negocio tan rentable que permite supuestamente vivir de él sin que dinamicemos la economía e implementemos un modelo de desarrollo bien planificado.  Para que comprendamos la magnitud de la situación, en PDVSA trabajan aproximadamente 150.000 trabajadores (lo cual es ya una exageración), representando un 0,5% de la población, y dicha Empresa aporta casi el 97% del total de las exportaciones.  Nuestra historia fuera totalmente distinta, si buena parte del 99,5% del resto de venezolanos estuviera ocupada en actividades industriales, agrícolas o financieras, que pudiesen incrementar nuestro PIB de manera sustancial, y no dedicados a actividades económicas de bajo calibre.
En el aspecto Social tanto los políticos demagógicos como la ciudadanía apática debe entender que un Estado Paternalista no le hace ningún bien a la sociedad, el Gobierno no puede estar resolviendo absolutamente todos los problemas y satisfaciendo todas las necesidades de la población, pues los seres humanos al contrario de los animales que “quieren para vivir” nosotros “vivimos para querer” y nuestras aspiraciones son siempre crecientes, es imposible que un ente superior representado por el Gobierno pueda tener la facultad de saber que necesidades se tienen y la potestad de decidir en qué medida puedan satisfacerse.  Esas políticas sociales deben en primer término brindarse sin la discriminación de un distingo partidista, y para la población que realmente lo requiera, con la finalidad de sacarlo del precario estado de pobreza, pero no regalándole bienes y servicios, sino generando el entorno para que salga de la pobreza por sí mismo.
Nuestro grave problema cultural debe también atenderse, los venezolanos somos muy cortoplacistas, queremos alcanzar nuestros fines sin importar los métodos, no planificamos, muchos se quejan de que el Gobierno no da la suficiente, nos fascinan las cosas regaladas sin que medie el esfuerzo para ello, y eso es igual en todos los sectores de la sociedad, pues si bien los que están en la clase media o los ricos ven como indebidas las prebendas de las misiones a las clases menos favorecidas, no le ven ningún problema a que la gasolina sea regalada, la electricidad esté subsidiada en un 80%, el Gobierno tolere que los empresarios sean monopolistas, muchos funcionarios se jubilen con apenas 15 años de servicio, entre otros claros ejemplos, que demuestran que este sistema desde hace décadas se ha diseñado para que la sociedad, por ciertos beneficios económicos tolere las malas decisiones de los políticos, para luego ellos puedan quedarse enquistados en el poder, valiéndose de una de nuestras características como población que es el agradecimiento y la solidaridad, lo cual nos tiene convencidos que el mejor gobierno es el que más da y el que más resuelve gratuitamente.
Los Cambios en las Sociedades se dan por Revolución o por Reforma, la primera es violenta, impuesta, espasmódica, atropellada e improvisada; en cambio la segunda, es pacífica, consensuada, continua, lenta y planificada.
Hacer en Venezuela los cambios no será sencillo como se plantea, incluso con mayoría simple o hasta calificada de la oposición en la Asamblea Nacional, es una oferta engañosa plantear que el 7 de diciembre se resuelven nuestros problemas, estos sólo se resolverán si los venezolanos todos ponemos de nuestra parte en trabajar en un Gran Proyecto Nacional de Desarrollo, si seguimos haciendo todo de la misma forma, seguiremos obteniendo los mismos resultados.  Es necesaria una gran Reforma planificada, que deje bien claro a la población cuál es la hoja de ruta para encaminar a la Nación, sin improvisaciones ni atropellos, lenta pero continua, aceptada por la gran mayoría, y que no incurra en todos los pésimos errores que cometió el Chavismo.
Una Contrarevolución que rápidamente revierta todo el daño que la Revolución Chavista ocasionó en forma expedita,  sería tremendamente contraproducente para la estabilidad política, social y económica del país, pues quienes estarían encargados de hacer la justicia que muchos exigen, se conseguirán que todo el sistema jurídico en general está corrompido, además que todos los factores de poder que mencione al comienzo del artículo, obviamente se opondrían a los cambios que se necesitan en defensa de su libertad.
Cuánto tiempo se requerirá para que una Reforma revierta el retroceso de aproximadamente unos 50 años que la Revolución Chavista impuso, no lo sé, pues esta anarquía durará otros años más, la emigración de profesionales es masiva, la fuga de capitales es constante, las reservas internacionales están en niveles precarios, la caída del aparato industrial es vertiginoso, la depreciación de la moneda es descomunal, la educación es cada vez peor en calidad, la pérdida de la institucionalidad en los organismos públicos es abismal, la desesperanza y la apatía de la población es enorme.  Necesitamos una propuesta que consiga subir la autoestima del venezolano, que convenza que solo estudiando y trabajando se construye un país, es difícil arreglar los problemas de Venezuela pero no imposible.
Los factores que un Gerente debe sumar para conseguir el éxito en cualquier organización, en la cual se incluye una Gestión Gubernamental son: Plan, Líderes, Personas, Recursos y Acción.  Si falta un Plan solo habrá Confusión,  si la carencia es de Líderes se generará Ansiedad, si las Personas no están incluidas o solo se trabaja con las incompetentes conseguiremos Lentitud e Ineficiencia, si escasean los Recursos obtendremos Frustración, y finalmente si no acometemos la Acción, lo único que tendremos serán Sueños.  Para lograr el éxito, se requiere que las personas que gobiernen a Venezuela tengan la habilidad de cristalizar la fórmula perfecta de un buen plan, los mejores líderes, sumar los esfuerzos de todas las personas, maximizar los recursos y ejecutar las acciones necesarias para enrumbar este país.
Todo proceso de cambio conlleva tres etapas, la primera es tomar conciencia de la necesidad de cambiar, que como dije la mayoría ya está convencida de ello pero una minoría poderosa se opone al mismo;  segundo, diseñar ese esquema de medidas para lograr el cambio, presentárselo a la Nación y convencerla de que lo que está allí planteado está bien argumentado, sustentado y comprobado que ha dado resultado en otros países; y finalmente, en caso de ser posible, comenzar a ejecutar todas las medidas de acuerdo al Plan sin estar improvisando con otras medidas distintas.
Venezuela tiene unas condiciones bien objetivas para llegar a ser potencia, tiene un clima que permite trabajar todo el año, es la segunda mano de obra más barata del continente después de Cuba, posee infinidad de recursos naturales, miles de hectáreas de tierra cultivable, tiene salida al mar de miles de kilómetros, prácticamente tenemos acceso a ambos océanos, tiene el segundo río más caudaloso del continente,  no hay conflictos bélicos internos ni aledaños, la relación con los países vecinos es relativamente armónica y la población no padece de conflictos tan arraigados como los que se dan por razones étnicas, religiosas o raciales.  Sólo hay que concentrar los esfuerzos en controlar la corrupción y la delincuencia, abatir la inflación, mejorar la educación de los ciudadanos, fomentar una cultura basada en valores, trabajar en un ordenamiento jurídico interno que beneficie al honesto y trabajador,  acabar la división de la población que tenemos por razones políticas y garantizar el entorno jurídico para que este sea un paraíso para las inversiones.
NI el FMI ni CHINA ni los Estados Unidos de Norteamérica hacen falta para arreglar nuestros asuntos, los venezolanos nos bastamos a nosotros mismos para ello, sólo es cuestión de  empezar a aglutinar como actores clave en este proceso de cambio que se requiere a los más capacitados y que estén dispuestos a hacer todo lo necesario para encauzar a la gran cantidad de población por el camino correcto.
Para finalizar, confirmo nuevamente que debe comenzarse con un Plan, un Gran Proyecto Nacional, de Desarrollo, de Industrialización, que genere el compromiso en una gran cantidad de personas, que incluya a todos los sectores, trabajadores, obreros, empresarios, inversionistas, académicos, universidades, iglesias, jueces, funcionarios públicos, policías, militares, a todos los venezolanos honestos y trabajadores que quieran ver a este país como una Gran Nación hecha Potencia Económica, estoy absolutamente convencido que es posible, no será dentro de una década, porque el daño de la Revolución ha sido colosal, pero si comenzamos desde ya mismo lo lograremos, todos juntos los venezolanos, montados en el mismo barco remando en el mismo sentido, Construyendo una Nueva Venezuela.

viernes, 15 de enero de 2016

Contigo en la Radio: Transmisión del 12-01-16

Programa Radial "Construyendo una Nueva Venezuela"
Transmitido por Radio Sintonía 1420 AM el 12-01-16



Entrevista al Economista y maestrante en Gerencia Empresarial Javier Hernández, donde conversamos de la situación económica del país.

Contigo en la Radio: transmisión del 05-01-16

Programa Radial "Construyendo una Nueva Venezuela"
Transmitido por Radio Sintonía 1420 AM el 05-01-16




En el programa hablamos de la Agenda Legislativa de la nueva Asamblea Nacional, los últimos Decretos Leyes dictados por el Ejecutivo y el proceso de instalación de los nuevos Diputados.

martes, 12 de enero de 2016

Diplomado On-line en Gerencia Pública avalado por la UPEL




Ya están abiertas las inscripciones para el DIPLOMADO EN GERENCIA PÚBLICA, avalado por la Universidad Pedagógica  Experimental Libertador UPEL, para solicitar información escribir al correo luislopezprofesor@gmail.com

CONTENIDO PROGRAMÁTICO:
Módulo 1 Fundamentos de la Administración:  Planificación, Organización, Dirección y Control.,El Estado (origen, formas y evolución).,La Administración Pública, concepto y evolución histórica.
Módulo 2 Organización y Dirección: Entes Públicos Territoriales, Entes Públicos No Territoriales.
Módulo 3 Presupuesto:Metodología de Presupuesto Público por Proyectos.,El Presupuesto Público y la Ley Orgánica de Administración Financiera del Sector Público., Las Contrataciones Públicas.
Módulo 4 Régimen del Funcionario Público, Ley del Estatuto de la Función Pública.,Régimen Disciplinario del Funcionario Público.,Las Querellas Funcionariales.
Módulo 5 Los Actos Administrativos,Definición y elementos esenciales.,La Ley Orgánica de Procedimientos Administrativos,El Contencioso Administrativo.,Ley del Estatuto de la Función Pública.


TOTALMENTE ON-LINE, DESDE LA COMODIDAD DE TU CASA, 
SOLO NECESITAS UNA COMPUTADORA Y CONEXIÓN A INTERNET

sábado, 19 de diciembre de 2015

Contigo en la Radio: Transmisión del 15-12-15

Programa Radial "Construyendo una Nueva Venezuela"
Transmitido el 15-12-15 por Radio Sintonía 1420 AM


Contigo en la Radio: Transmisión del 08-12-15

Programa Radial "Construyendo una Nueva Venezuela"
Transmitido por Radio Sintonía 1420 AM el 08-12-15


Contigo en la Radio: transmisión del 24-11-15

Programa Radial "Construyendo una Nueva Venezuela"
Transmitido el 24-11-15 por Radio Sintonía 1420 AM


martes, 10 de noviembre de 2015

Contigo en la Radio: Transmisión del 10/11/15

Construyendo una Nueva Venezuela
transmitido por Radio Sintonía 1420 AM el 10/11/15




Hoy tratamos el tema de los "Sistemas Económicos"