viernes, 31 de julio de 2015

Ni Capitalismo ni Socialismo, lo que debe imperar es el Pragmatismo

Para este artículo quiero referirme a un discurso pronunciado por el Ex Presidente de Costa Rica, Oscar Arias, en la Cumbre de las Américas de Trinidad y Tobago el 18 de abril del 2009, en el cual se refería a que los latinoamericanos algo hicimos mal para tener el bajo nivel de desarrollo en comparación con los países industrializados y nos decía estas palabras “…Porque mientras nosotros seguimos discutiendo sobre ideologías, seguimos discutiendo sobre todos los ‘ismos’ (¿cuál es el mejor? Capitalismo, socialismo, comunismo, liberalismo, neoliberalismo, social cristianismo…), los asiáticos encontraron un ‘ismo’ muy realista para el siglo XXI y el final del siglo XX, que es el pragmatismo”.
Luego en su discurso nos cita un ejemplo,  “…recordemos que cuando Deng Xiaoping visitó Singapur y Corea del Sur, después de haberse dado cuenta de que sus propios vecinos se estaban enriqueciendo de una manera muy acelerada, regresó a Pekín y dijo a los viejos camaradas maoístas que lo habían acompañado en la Larga Marcha:  ‘Bueno, la verdad, queridos camaradas, es que a mí no me importa si el gato es blanco o negro, lo único que me interesa es que cace ratones’…Y mientras los chinos hacen esto, y desde el 79 a hoy crecen a un 11, 12 o 13% y han sacado a 300 millones de habitantes de la pobreza, nosotros seguimos discutiendo sobre ideologías que tuvimos que haber enterrado hace mucho tiempo atrás.”
Muy sabias palabras del ex presidente Arias que deberían tener muy presentes los políticos venezolanos de cualquier tendencia, ya basta de ideologías, lo que hace falta es hacer propuestas prácticas que resuelvan los verdaderos problemas de los venezolanos, que por cierto, no son políticos.  Los 5 problemas principales son:  Una inflación desmedida, una delincuencia desatada, una corrupción que arruina al Tesoro Nacional, una educación deficiente (en el que se incluye una carencia de valores inmensa) y la falta de una buena cantidad de fuentes de empleo.
En los últimos años se ha dado demasiada importancia  al tema político, un poco al social y casi que nada al tema económico.  Cuando el tema económico debe tener un interés fundamental por parte de los gobiernos, ya que de esa manera se tendrá el piso para atender los temas sociales.  Al referirme que apenas se atiende un poco lo social, me refiero a que si bien se ha atendido a las personas de más escasos recursos, ha sido de mala manera, porque lo social incluye a todos los habitantes de un país, y no a un solo sector o estrato.  Cuando se devalúa la moneda, para tener enormes cantidades de dinero y sufragar un gigantesco gasto público, se pierde tanto el poder adquisitivo de la moneda que esto arrastra a toda la población del país, incluyendo a los que por una que otra medida demagógica se beneficiaron por alguna prebenda de un gobierno paternalista en un momento determinado, pero que a la final termina empobreciendo a todos por igual, porque en lugar de lograr la “justa redistribución de la riqueza”, lo que se ha hecho es una “injusta redistribución de la pobreza”.
Es tiempo ya para que los políticos reflexionen, se den cuenta que se equivocaron, y apliquen el dicho de “errar es de humanos y rectificar es de sabios”, estamos a tiempo que apenas somos 30.000.000 de habitantes, imaginen cómo será la situación en el 2050 cuando se estime que seamos 40.500.000 si seguimos con esta crisis inflacionaria, de escasez y falta de producción.  El gran problema es de una pésima administración de la gran cantidad de recursos que poseemos, Colombia con 48.000.000 de personas, Estados Unidos con 320.000.000 y China con 1.367.451.000 no tiene tan graves problemas como nosotros;  en esos países si se discute los temas políticos es en las universidades, pero los políticos no pierden el 80% de su tiempo en discusiones ideológicas, de modelos, sino que se concentran en el plano económico, como administrar los escasos recursos para satisfacer las múltiples necesidades, punto central de la economía, para de esta manera tener la suficiente capacidad para encargarse de los temas sociales.  Concluyo con unas palabras de Juan Pablo II  “Despierta y reacciona, es el momento”, frase que cada habitante de este país debe tener presente.

Las 3 Decisiones Fundamentales en Política

Ahora voy a referirme a un asunto que a primeras luces parece intrascendente, ya que no es una propuesta tan pragmática como las que he realizado anteriormente, pero si bien entra en lo teórico e incluso en lo filosófico, hay unas decisiones que definen el accionar de un Gobierno, incluso en forma inconsciente, y que de ello depende qué medidas toma en materia política, económica y social.
En primer lugar, nos encontramos con la manera en cómo es concebido el hombre, a lo largo de la historia desde la antigua Grecia hasta la modernidad, esto ha evolucionado entre un sinfín de pensadores, pero los más representativos por colocarse en extremos contrarios del pensamiento son;  Nicolás Maquiavelo con su libro “El Príncipe”, quien nos presenta un hombre que es movido por sus más bajos instintos y pasiones, la codicia, la ambición y la maldad, y por tanto la política debe responder al reconocimiento de esos hechos, prescindiendo de cualquier idealismo; en “El Príncipe”, Maquiavelo inicia el estudio científico de la política como fenómeno social, y define que la orientación política debe versar sobre esa pesimista realidad.  Por otro lado, encontramos a Jean Jackes Rousseau, con su obra “El Contrato Social”, en la cual nos explica que el hombre es virtuoso y bueno por naturaleza, y son las circunstancias degenarativas de la sociedad quien lo termina corrompiendo, para Rousseau el problema político consiste en cómo rescatar al hombre, apartarlo de los vicios de la sociedad, y devolverlo a su estado primitivo de bondad.  En una posición intermedia, nos conseguimos con las distintas manifestaciones que en sus diversos escritos, nos hace Karl Marx, quien considera que el hombre no es ni bueno ni malo en esencia, sino que tiene un poco de ambas cosas, y que si la sociedad toma las medidas correctas, se llegará en algún momento a un estado de perfectibilidad, en la que todo el mundo será bueno, aportará a la sociedad de acuerdo a sus capacidades, no existirá el egoísmo ni el Estado, todos los hombres serán iguales y la justicia social será algo normal, esta tesis finalista, es la que termina volviendo al Marxismo en una teoría utópica más que en una corriente viable, pues prácticamente promete un reino de los cielos o un paraíso en la tierra.

En segundo lugar, tenemos una decisión fundamental de un político en ejercicio de gobierno, y es que tanta libertad, o que tanta igualdad ha de permitirse, pues una circunstancia aunque no lo parezca es excluyente de la otra, ya que a medida que se aumente la libertad, crecerá la desigualdad, y en la medida en que se trate de imponer una igualdad absoluta y completa entre los seres humanos, con una distribución equitativa de la riqueza, desaparecerá la libertad.  La decisión versa en cómo asegurar la mayor cantidad de igualdad posible, sin sacrificar la mayor cantidad de libertad posible, o visto desde otro punto de vista, como permitir que haya una absoluta libertad, sin incurrir en un estado injusto de desigualdad.
Finalmente en tercer puesto, hay una decisión que si bien es política, influye muchísimo en el plano económico, y corresponde a qué tanto Bienestar Social o qué tanto Desarrollo quiero para el país.  Para lograr un país desarrollado se requiere ahorrar para posteriormente invertir ese dinero en bienes de capital, y ese ahorro conlleva la distracción de recursos de unas necesidades para aplicarlas a otras.   Si por el contrario, todos los ingresos son destinados a satisfacer el bienestar de la población, se sacrifica el desarrollo futuro, y tal directriz conlleva muchos riesgos, ya que tal régimen es solo posible con una bonanza sostenida en el tiempo.  Naciones industrializadas como Inglaterra, Rusia y Alemania pasaron por inmensas privaciones, enormes cantidades de población sometida a condiciones de miseria y con severas restricciones a la libertad para llegar a ese estado de desarrollo, y hoy podría decirse que sus habitantes están gozando del bienestar merecido por épocas tan duras, en el caso de Estados Unidos, para  fortuna de su pueblo, no pasó por tantas vicisitudes como los países anteriores, primero porque jamás ha sufrido los estragos de un conflicto bélico en su territorio, y segundo, porque en un principio fue un país abierto a las inversiones de capitales extranjeros, así como a una inmigración que colaborara con el desarrollo de esa nación.
No voy a tomar posición en cuanto a qué habría que hacer en Venezuela con esas tres decisiones fundamentales, ya que lo que pretendo es hacer consciente de algo que quizás pasa inadvertido en las personas, para que puedan reflexionar adecuadamente al respecto y analizar de un modo crítico cualquier propuesta de gobierno que se le someta a consideración, ya que esos tres aspectos deben estar presentes para evaluarla correctamente, no es simplemente votar por un candidato por su carisma, por legado,  o por quitar al que esté y poner a otro, ya es hora que este país sea gobernado por gente eficiente y capaz, con una visión de país que le sirva a una gran mayoría y no a pocos sectores, y con estrategias bien específicas, concretas, medibles, posibles, relevantes, oportunas y objetivas; para lograr la tan anhelada meta, un país desarrollado que permita el bienestar de sus habitantes, con igualdad social y garantía de libertad.

Referendum Consultivo, un Camino a Nuestra Salvación

Para iniciar mi artículo de hoy, voy a dejar que hable por mí la Constitución Nacional en su artículo 71:  “Las materias de especial trascendencia nacional podrán ser sometidas a referendo consultivo por iniciativa del Presidente o Presidenta de la República en Consejo de Ministros; por acuerdo de la Asamblea Nacional, aprobado por el voto de la mayoría de sus integrantes; o a solicitud de un número no menor del diez por ciento de los electores y electoras inscritos en el registro civil y electoral”.  Si bien el artículo 71, establece un método de consulta cuyos resultados no parecieran vinculantes, serviría para confirmar la opinión que la mayoría de la población tiene sobre ciertos temas fundamentales, lo que echaría por tierra de una vez por todas el discurso del gobierno y lo obligaría a desarrollar una política cónsona con el sentimiento nacional imperante en los actuales momentos.
En ese sentido, y para tratar de revertir la situación de grave crisis que estamos padeciendo, propongo un referendo consultivo de apenas diez preguntas, para que el pueblo de Venezuela a través de este instrumento se pronuncie sobre varias materias de indudable trascendencia nacional, las cuales deben considerarse en forma individual para posteriormente implementar los correctivos jurídicos necesarios y adecuar las leyes a las necesidades del país.  Las consultas que a continuación se detallan no deben entenderse como una reforma, enmienda o asamblea constituyente, cuyos resultados deben implementarse en su conjunto, pues muchas de las materias consultadas son congruentes con la carta magna, y otras, darían pie para que al menos se inicie un proceso de enmienda.

Las preguntas objeto del Referendo Consultivo que propongo son las siguientes:
1.- ¿Cree usted que los cargos de Vicepresidentes y Ministros de las áreas de Economía, Planificación y Finanzas, deberían ser elegidos por el Presidente de la República, entre una terna de candidatos propuestos por las Universidades Públicas Autónomas, la Academia Nacional de Ciencias Económicas  y los Colegios Profesionales de Administradores, Economistas y Contadores?
2.- ¿Está usted de acuerdo con que el Gobierno cese las expropiaciones a empresas privadas?
3.- ¿Para acabar con la desunión de los venezolanos y fomentar la reconciliación y el entendimiento nacional, está usted de acuerdo con que los funcionarios públicos, sólo se refieran a los habitantes del país como venezolanos o ciudadanos, so pena de destitución del cargo si infringen dicha disposición?
4.- ¿Está usted de acuerdo con qué se implemente un nuevo método de elección de altas autoridades de los Poderes Públicos, para garantizar el principio de autonomía y separación de poderes, se fortalezca la democracia venezolana y se dé preeminencia a los ideales bolivarianos previstos en el Discurso de Angostura?
5.- ¿Está usted de acuerdo con se investiguen a fondo los casos de las divisas asignadas a empresas fantasmas, denunciadas por el Ex Ministro Giordani, así como los de lavado de dinero del Banco D’Andorra, y la Banca Suiza?
6.- ¿Está usted de acuerdo con que se separen de sus cargos los funcionarios que hayan sido objetos de denuncia nacional e internacional por casos de corrupción, narcotráfico y lavado de dinero, mientras se realicen las investigaciones correspondientes, y una vez  terminadas las mismas, vuelvan a sus respectivos cargos en caso de resultar inocentes?
7.- ¿Está usted de acuerdo con que la programación del Canal de todos los Venezolanos, VTV, tenga una programación equilibrada y haya espacios para que las fuerzas políticas de la oposición, puedan tener participación en dicha programación?
8.- ¿Está usted de acuerdo con el cese inmediato de la aplicación del Plan de la Patria, por plantear un sistema de gobierno socialista a todas luces inconstitucional, y en consecuencia nulo de nulidad absoluta, y por tanto inaplicable e inaceptable?
9.- ¿Cree usted que deberían los representantes de la Contraloría y la Fiscalía General de la República exponer en cadena nacional, al menos una vez al mes, los resultados en las investigaciones de casos de corrupción, y después permitir una rueda de prensa?
10.- ¿Está usted de acuerdo con que se realice un conteo manual de todos los votos en los venideros procesos de sufragio, después que se hayan transmitido los resultados electorales?
Asimismo, quiero complementar lo establecido en dicho artículo 71 con el artículo 5 de nuestra Carta Magna:  “La soberanía reside intransferiblemente en el pueblo, quien la ejerce directamente en la forma prevista en esta Constitución y en la ley… Los órganos del Estado emanan de la soberanía popular y a ella están sometidos”.
La opinión de la mayoría de los venezolanos reflejada en los resultados de un Referendo Consultivo como el propuesto, obligaría a los gobernantes a corregir el rumbo de su accionar para trabajar en función de los intereses nacionales y no los partidistas e individuales, así como llevar a cabo las acciones necesarias para que pueda materializarse ese etéreo principio que la soberanía reside en el pueblo; de no hacerlo, reconocerían el corte autoritario y poco democrático que hasta ahora niegan fundamentándose sólo en la realización de numerosas elecciones.
Ya queda de parte de los partidos políticos y la sociedad civil, organizar la solicitud de apenas un diez por ciento (10%) de los inscritos en el Registro Electoral, en un instrumento que estoy seguro que una inmensa mayoría, incluyendo a afectos del Gobierno, darían el Sí a por lo menos 7 de esas 10 preguntas.
También quiero expresarles mi convicción de que la solución tiene que ser totalmente pacífica, tal como lo hizo Gandhi para liberar a la India del imperio inglés; la batalla ha de ser la de las ideas, nuestro instrumento la Constitución y las leyes; nuestro objetivo, Construir una Nueva Venezuela que indefectible e inaplazablemente necesitamos con urgencia cada uno de los venezolanos sin distingo de ningún tipo.
Finalmente, quiero traer a colación el diálogo que sostuvo Pedro Carujo, quien haciendo uso de la insolencia del bárbaro que tiene el control de las armas, pone bajo arresto al Dr.  José María Vargas, y le dice alardeando de su posición de militar:  “Señor Vargas, el mundo es de los valientes”,  a lo que nuestro ilustre representante de la magnificencia de la magistratura civil le responde:   “No, el mundo es del hombre justo. Es el hombre de bien, y no del valiente, el que siempre ha vivido y vivirá feliz sobre la tierra y seguro sobre su conciencia”.  Por el bien de la Patria, espero que todos aceptemos el reto y nos avoquemos en la reconstrucción de la Nación, seamos como Vargas enfrentando con firmeza el desdén de la tiranía, con los argumentos propios del hombre justo y civilizado, dueño de la verdad.

Un Estado de Derecho y un Estado de Justicia



Dejando claro el concepto de Democracia en mi artículo anterior de ElColumnero.com y para continuar con los Principios Fundamentales establecidos en el artículo 2 de nuestra Constitución Nacional,  hoy quiero exponerles lo referente a dos conceptos íntimamente relacionados, el Estado de Derecho y el Estado de Justicia.  Ambas nociones también guardan estrecha relación con mi artículo “Venezuela en un Tablero de Ajedrez” donde les manifestaba que entre los llamados a reconstruir el país, a la cabeza debían estar los Jueces de la República quienes son los que tienen el mandato constitucional de ser garantes de La Legalidad y de un concepto más sublime aún, La Justicia.  Si logramos un país con una Justicia realmente imparcial, podremos hacer frente a una buena parte de los problemas que expuse en mi otro artículo “El Pentágono de la Crisis Venezolana”.
La existencia de un Estado de Derecho impone  que la actuación de los funcionarios esté supeditada a lo dispuesto en las distintas normativas jurídicas, bien sean de rango  constitucional, legal o sublegal, pero siempre atendiendo al principio de supremacía constitucional o  respeto a los límites impuestos por la carta magna, que de conformidad a su artículo 7 establece: “La Constitución es la norma suprema y el fundamento del ordenamiento jurídico. Todas las personas y los órganos que ejercen el Poder Público están sujetos a esta Constitución”, en consecuencia todo acto o ley que la contraríe es nulo en forma absoluta.
Ahora bien, el hecho de que exista una norma de menor rango que la Constitución y sea contraria a ésta, no quiere decir que no sea de obligatorio cumplimiento, sino que abre la puerta  para que la Sala Constitucional del TSJ declare la inconstitucionalidad de la misma y por ende su nulidad, o que los demás Tribunales de la República procedan a su desaplicación.  Es allí donde entra en juego el sistema de controles y contrapesos propuesto por Montesquieu, con su principio de Autonomía y Separación de los Poderes y del cual también hice referencia en mi artículo anterior.  Si no hay instituciones independientes, se incurrirá en abusos de poder, pues el órgano responsable de dictar las leyes, podrá desarrollar su contenido incluso de forma discrecional, con la connivencia de los órganos jurisdiccionales quienes deberían ser los  encargados de controlar sus excesos, y se terminen promulgando normas inconstitucionales, seguramente injustas, pero investidas de la presunción de validez que arropa a toda norma jurídica.
Como decía, en principio toda norma es de obligatorio cumplimiento hasta que la máxima autoridad judicial autorice su desconocimiento, no obstante, allí se pone en escena el otro postulado de los principios fundamentales establecidos en la Constitución, el de un Estado de Justicia, ya que puede haber muchas normas jurídicas que den la ilusión que exista un Estado de Derecho, pero esas normas necesariamente deben ser “justas”.  Nuevamente es protagonista la estructura jurisdiccional, porque si de los órganos legislativos dimana una ley inconstitucional, y en consecuencia pareciera que injusta, los tribunales de menor jerarquía no necesitan esperar a que la Sala Constitucional del TSJ ejerza el control concentrado de la Constitución decretando la nulidad de esa ley.  Esto es posible, ya que existe el mecanismo del control difuso previsto en el artículo 334 de la Constitución, que establece:  “Todos los jueces o juezas de la República, en el ámbito de sus competencias y conforme a lo previsto en esta Constitución y en la ley, están en la obligación de asegurar la integridad de esta Constitución.  En caso de incompatibilidad entre esta Constitución y una ley u otra norma jurídica, se aplicarán las disposiciones constitucionales, correspondiendo a los tribunales en cualquier causa, aún de oficio, decidir lo conducente.”
Finalmente, para que nuestra sociedad sea justa debemos tener en cuenta las enseñanzas de teóricos y sabios de la humanidad que han discernido sobre el concepto de Justicia.  En ese sentido, Platón en su obra “La República”, nos decía que los gobernantes deben transformarse en los individuos más justos y sabios, o sea en filósofos; o bien, los individuos más justos y sabios de la comunidad, es decir, los filósofos, deben transformarse en sus gobernantes;  es por ello que en artículos anteriores hice el planteamiento sobre la necesidad que Venezuela sea gobernada por una Aristocracia del Pensamiento, para salir del atolladero en que está.  En la antigua Roma, ya el jurista Ulpiano nos decía de la Justicia:   Iustitia est constans et perpetua voluntas ius suum cuique tribuendi“La justicia es la constante y perpetua voluntad de dar (conceder) a cada uno su derecho”. Los derechos son: “honeste vivere, alterum non laedere et suum quique tribuere”… “vive honestamente, no hagas daño a nadie y da a cada uno lo suyo”.
En ese orden de ideas, más recientemente John Rawls nos define la justicia como equidad, que consiste básicamente en los principios de diferenciación, igual libertad y justa igualdad de oportunidades;  para ello nos pone un ejemplo de cómo tener leyes justas, nos pide que imaginemos ser miembros disimiles de un consejo compuesto por personas de todos los estratos sociales, niveles educativos y capacidades económicas, que vamos a elaborar todas las leyes de nuestra futura sociedad.    Para que el ejemplo tenga sentido, ese consejo debe evaluar absolutamente todo, pues nada más haber llegado al acuerdo y  firmado las leyes morirían, pero después volverían inmediatamente a despertarse en esa sociedad para la que elaboraron las leyes, sin tener la más leve idea del lugar que ocuparían nuevamente.  El punto clave de ese proceso de gestación y nacimiento de las leyes, es que las mismas deben ser elaboradas imparcialmente por los encargados de ello y sin beneficiar a ningún destinatario en particular, ya que las leyes deben ser iguales para todos.   Sólo haciendo leyes con esa premisa, podrá surgir una sociedad justa  de «hombres iguales», y cumplir con las premisas fundamentales establecidas en nuestra Constitución Nacional, para que finalmente podamos consolidar un Estado Democrático, Social, de Derecho y de Justicia para nuestra amada Venezuela.

Democracia, un Análisis Conceptual




En Venezuela nos han hecho creer que la Democracia se define como “Gobierno del Pueblo, por el Pueblo y para el Pueblo”;  dicha frase fue inicialmente acuñada por Abraham Lincoln de esta forma “democracy is a government ‘of the people, by the people, and for the people’”, lo cual debe traducirse correctamente para no incurrir en errores conceptuales, como:  “La Democracia es un Gobierno de la Gente, por la Gente y para la Gente”.  Normalmente por técnicas discursivas y captación de masas, los políticos de América Latina se aprovechan de la tergiversación de la traducción idiomática, para imprimirle al estilo de Gobierno que pretenden ejercer, un carácter de consideración y privilegio hacia las mayorías desposeídas de bienes de tipo económico, es decir, “El Pueblo”.  Es un error filosófico y conceptual, ya que un Gobierno verdaderamente Democrático no debe estar dirigido a solo un sector de la sociedad, debe ser “Para la Gente”, es decir, para todos los ciudadanos sin distingo ni discriminación.  Por otro lado, la frase comienza como un Gobierno “De la Gente” y “Por la Gente” en clara alusión al origen de la Democracia en la ciudad de Atenas de la antigua Grecia, y comienza de esa forma la frase para contraponerla a las otras formas de gobierno que se conocían y que corresponden a la “Monarquía” y la “Aristocracia”, en donde el ejercicio del poder se concentra en una o pocas manos.  Modernamente, debemos entender que no basta que una Monarquía esté formalmente declarada para serlo, ya que por artilugios legales, se puede concentrar el poder en una sola persona,  para disfrazar regímenes modernamente monárquicos, o incluso tiránicos como democráticos.  En ese orden de ideas, sistemáticamente tratan de fijar la idea que el gobierno supuestamente es ejercido por el pueblo, cuando sabemos muy bien que los que empiezan a gobernar por estas latitudes inmediatamente dejan de ser pueblo, para convertirse en una élite económica bien pudiente.
También nos han hecho creer, que la existencia de múltiples procesos electorales en los últimos gobiernos, le imprimen un sello de garantía de la existencia de carácter democrático a los mismos, cuando el sufragio no es el “fin” de la democracia, es un simple “medio” para que los habitantes escojan a sus representantes.  El concepto de Democracia es mucho más elevado y excelso que la simplista concepción que hay Democracia por la celebración de múltiples elecciones.
Democracia es un sistema que permite el Desarrollo Humano de la población, que se antepongan los intereses de la sociedad por sobre los de los partidos o revoluciones de abuso, irrespeto, mediocridad, flojera y sinvergüencería.  Un verdadero demócrata debería estar alejado de prácticas demagógicas y paternalistas, que además traigan consigo un manejo psicológico de la población en donde se haga preponderante el locus de control externo sobre el interno, ya que un Gobierno debe permitir el desarrollo de las potencialidades del individuo y no ser obstáculo para tal fin.
También se ha hecho creer que el gobierno que sea escogido por la “mitad más uno” puede imponerle de cualquier forma, al más burdo estilo de Maquiavelo, su visión de cómo ha de conducirse la sociedad a la “mitad menos uno”.  Un gobierno democrático no debe gobernar para mitades, debe hacerlo para responder a los intereses de la mayor cantidad de personas sin violentar los derechos de las minorías, por lo cual no puede pasar por encima de la constitución, como en nuestro caso, que se trata de aplicar Socialismo a una población que en su mayoría no se identifica con tal sistema, justificándose en que en los principios fundamentales de la carta magna está previsto que el Estado es Social, cuando hay unas diferencias enormes entre ambos conceptos y que en otro artículo explicaré para no hacer el presente tan extenso.  Por dicha imposición, son justificadas las últimas políticas de gobierno basándose en el contenido del reciente Plan de la Patria, el cual a todas luces es inconstitucional, y por ende nulo de nulidad absoluta.  Si el Gobierno quiere ponerse a derecho, ha de corregir la aplicación de dicho plan en forma inmediata.
Al Libertador Simón Bolívar no podemos dejarlo por fuera en sus consideraciones sobre la Democracia, ya que supuestamente estamos en un país Bolivariano, y digo supuestamente porque nuestro ilustre prócer, era un gran liberal, totalmente alejado de pensamientos socialistas, ideas que surgieron algunas décadas después de su muerte.  Un verdadero Bolivariano ha de nutrirse de la bibliografía consultada por el Libertador, y conocer los libros de Montesquieu, Locke, Condillac, Buffon, D’Alambert, Helvetius, Rousseau, Voltaire, entre otros, que formaron su pensamiento, y de esta manera entiendan como realmente debe gobernarse un país que se precie de ser Bolivariano y no tomar como base las ideas de Marx, quien por cierto en carta a Engels se refirió a nuestro Libertador de la siguiente forma “Pero ver que comparen a Napoleón I, con el pillo más cobarde, más vulgar y miserable, es algo que excedía todo límite.  Bolívar es el verdadero Soulouque”.  Traigo al Libertador a este artículo, porque en su célebre “Discurso de Angostura” mencionó la palabra Democracia varias veces, y ponía énfasis en el Principio de Autonomía y Separación de Poderes,  propuesto por Montesquieu, y al cual hizo referencia como “la columna vertebral del sistema democrático”, y en varias oportunidades nos citaba que el Sistema de Gobierno más perfecto es aquel que tiene respeto por dicho principio, haciendo alusión a los gobiernos de Inglaterra y Estados Unidos, en donde claramente están divididas las funciones del poder público, incluso Bolívar proponía la composición bicameral en el parlamento por Diputados en representación del Pueblo, y Senadores con cargos vitalicios, de carácter hereditario e integrado por personas provenientes de familias pudientes para garantizar que las leyes respondieran a los más altos intereses nacionales, haciendo un paralelismo entre las cámaras de los comunes y los lores del parlamento inglés, y las cámaras de senadores y diputados del congreso estadounidense. Un sistema democrático efectivo se basa en la correcta aplicación del Principio de Separación y Autonomía de los Poderes;  la Contraloría, la Fiscalía, la Defensoría, el CNE y los Magistrados del TSJ tienen que ser independientes y estar dotados de verdadero poder, solo el poder pone freno al poder.  Es el modelo de “controles y contrapesos” ideado por Montesquieu en su obra “Del Espíritu de las Leyes”. 
En el caso venezolano, en teoría debería existir la garantía de este principio porque constitucionalmente está prevista la existencia de 5 poderes públicos que deberían ser autónomos e independientes, pero sabemos que en la práctica dicha autonomía es nula, porque  la elección de los funcionarios que encabezan esos poderes no responde a razones de salvaguardar los intereses nacionales, sino los intereses individuales de los miembros del partido oficialista.
La única manera que podamos garantizar en Venezuela dicho principio, es cambiar el método de elección existente, por uno que realmente materialice el hecho que la soberanía reside en el pueblo, es por ello que en mi blog en agosto del año pasado dejé plasmada una propuesta que permitiría que personas de reconocida solvencia moral, con amplia trayectoria, credenciales académicas, con las mayores capacidades y que gocen de la aprobación de la mayoría de los habitantes de la República pudiesen ocupar tan honorables cargos, los cuales deben renunciar a la militancia activa en los partidos políticos, para no estar amarrados de esta forma a una camisa de fuerza ideológica en el ejercicio de tan dignas funciones, y se dediquen en forma exclusiva a resguardar los intereses nacionales.
Para su elección propongo un Sistema de Puntos, considerando las credenciales académicas del evaluado, obteniendo un punto por cada título universitario logrado, y otros que sean otorgados  por los diferentes entes que hacen vida pública y social en nuestra nación, cada uno de los cuales, concederá uno o dos puntos de acuerdo a su criterio: El Poder Ejecutivo Nacional, la Asamblea Nacional (en representación del Pueblo), el Poder Judicial, la Iglesia Católica  y Fedecámaras, han de tener la facultad de otorgar 1 punto a los candidatos.  Por otro lado, los siguientes cuerpos colegiados en representación de la sociedad civil, podrán otorgar 1 o 2 puntos a los candidatos: Las Academias Nacionales en conjunto, la reunión de los Colegios Profesionales de Abogados, Periodistas, Médicos, Internacionalistas y Economistas, y el consenso de las Universidades autónomas.  Entre todos los postulados, los mencionados entes podrán conferir los puntos a cuantas personas consideren capaces.  Luego del conteo público, se nombrarán como titulares de los cargos a los candidatos que hayan resultado preferidos por el universo de evaluadores, y que sin duda alguna, con este Sistema elegirán a las personas más idóneas. Sólo con la elección de los candidatos por medio de un proceso tan sencillo y garantista del consenso nacional, podremos en nuestro país tener seguridad jurídica, una correcta aplicación de las leyes, combatir el flagelo de la corrupción y finalmente embarcarnos hacia el Desarrollo Nacional.
Al ya dejar claro lo que ha de ser un Estado Democrático, con este artículo abro mis consideraciones acerca de los Principios Fundamentales previstos en el artículo 2 de nuestra carta magna, en las próximas entregas les hablaré acerca de los análisis conceptuales de Estado de Derecho, de Justicia, y Social y la enorme diferencia que tiene este principio con el Socialismo (que por cierto, aquí no existe).  Luego, les presentaré mi diagnóstico de la sociedad venezolana desde el punto de vista sociológico, psicológico y antropológico para dejar sentados todos los aspectos estructurales que hay que tener muy claros para poder enrumbar el país por un mejor camino.  Si no conocemos con profundidad cada uno de los subsistemas que conforman nuestro sistema país, no podremos aplicar los cambios necesarios que son imprescindibles para detener el proceso de entropía que estamos padeciendo y comenzar con la depuración de esos elementos negativos que nos afectan como sociedad.  Como en un edificio, la estructura es lo principal, luego podremos ir con las medidas específicas para los aspectos económico, político, social y particularmente educativo.
La reconstrucción de este país debe ser tarea de todos, por lo cual invito a que te sumes a esta iniciativa de Construir la Nueva Venezuela con tus aportes, comentarios, críticas y sugerencias.  Contáctame y pon tu grano de arena.

Venezuela en un Tablero de Ajedrez



Para ilustrar la situación actual del país, quiero hacer un paralelismo metafórico entre Venezuela y una partida del juego de estrategia por excelencia, el ajedrez, ya que sólo determinando las piezas con las que contamos y las que tienen los contendientes, podremos decidir los siguientes movimientos o jugadas.  Les pido que observen muy bien la gráfica que acompaña el presente escrito, porque fue especialmente preparada para ilustrar nuestro contexto.  En primer lugar, debemos entender que esta partida, no es de dos jugadores como tradicionalmente se juega el ajedrez, hay cuatro jugadores que no están en igualdad de condiciones en cuanto a las piezas con las que cuentan.  Empecemos con cada jugador:
En la parte de arriba, la corrupción, la delincuencia, la mediocridad y el conformismo:   Este jugador si bien no es la mayoría de la población venezolana, el daño que causa es mayúsculo.  No tienen la suficiente organización como para tener un rey, pero cuentan con poderosas piezas dispersadas de ataque y defensa similares a las torres del ajedrez, tales como: todo tipo de negocios nefastos para la sociedad como el tráfico de drogas, de armas, así como el contrabando de gasolina y alimentos administrados por mafias muy bien organizadas, control armamentístico, poderío económico, penetración de sus tentáculos en todos los sectores de la sociedad. La corrupción y la delincuencia, tienen además como instrumentos aliados, desdichados sentimientos de la población propensos a la mediocridad, la apatía, el conformismo y la resignación a vivir cada vez peor. A esto lo complementa la falta de voluntad política de componer lo que amerite ser corregido para enrumbar el país por un mejor camino,  es el reflejo de la mimetización de un pequeño porcentaje de los jugadores laterales en este cuadrante superior, que vemos en la gráfica como ese alfil negro del lado izquierdo, y esa torre de dos colores, que representa a los que se valen de su posición política para hacerle muchísimo daño a la sociedad, en lugar del bien que pretenden hacer ver.

En la parte izquierda, la MUD:   Es el jugador que cuenta con puros alfiles, unas piezas de menor autonomía funcional y que por estar en el mismo color de cuadros se han vuelto inoperantes, tampoco tienen liderazgos claros por lo que carecen de reyes, son de diferentes colores, precisamente porque no tienen una propuesta única, cada uno defiende  su posición sobre la forma como ha de conducirse la sociedad; es por eso que nos encontramos con comunistas y socialistas puros, social demócratas, demócratas cristianos, extremas derechas, y un largo etcétera, más de veinte partidos que tratan de imponer al resto su visión e ideología política.  No tienen una propuesta que satisfaga las necesidades de los venezolanos, la última que nos presentaron en la más reciente contienda electoral sólo proponía más demagogia y paternalismo de Estado, sin plantear estrategias que permitan resolver los problemas estructurales de la República. Cuando el oficialismo los increpa de que no tienen una propuesta válida, tiene toda la razón, por eso hasta he llegado a dudar si es que la tienen, o si por el contrario les interesa que sigamos de la misma forma sin un cambio radical con la profundidad necesaria que los tiempos reclaman.  Por otra parte, hay otros que tienen una propuesta neoliberal propia de derecha extrema, que obviamente duraría pocos meses en el poder por la falta de aceptación, puesto que nuestra sociedad no está preparada para un régimen económico de ese tipo.  En general, la estrategia es la crítica y descalificación para acelerar el proceso de entropía que sufre nuestro sistema país.  Tratando de conservar pequeñas cuotas de poder, no se dan cuenta que la prioridad es Venezuela y que hay que dejar de lado las agendas individuales. 
En la parte derecha, el PSUV:  En principio y por los momentos, el más fuerte de los jugadores,  por eso está representado por muchas reinas, la pieza más poderosa del ajedrez, pero con un factor en contra, tienen más de un rey ya que perdieron el liderazgo único, y esos reyes a pesar de la aparente coordinación  que simulan, tienen en su lado del tablero cuantiosos enfrentamientos.  Por el extremado poder de defensa y ataque, es el jugador más difícil de derrotar. La muchas reinas están representadas por la presencia y dirección en los poderes públicos cada vez menos autónomos, control de todas las divisas y del sistema financiero, propiedad de tierras con vocación agrícola, empresas de todo tipo que lejos de un verdadero socialismo, representan  un salvaje e ineficiente capitalismo de estado, una hegemonía en los medios de comunicación a punto de consolidarse, control de la energía eléctrica y la telefonía, las fuerzas armadas y una dirección de inteligencia militar para mantenerla intervenida, apoyo de naciones extranjeras, varias policías con jurisdicción nacional, una milicia independiente a la cadena de mando de la fuerza armada, el control de todo el ingreso de la comida que consumimos los venezolanos, la mejor logística y cadenas de distribución de alimentos para garantizar en las bodegas de cada barrio la provisión de alimentos mínimos y demás artículos de primera necesidad para evitar levantamientos populares, un entramado de subsidios y misiones para repartir migajas entre la población, organizaciones populares y comunales de todo tipo, colectivos y círculos de lucha armados para la defensa de la revolución, la mayor cantidad de empleados públicos vista hasta ahora, para controlarlos con los míseros ingresos que les pagan bajo la amenaza constante que si el gobierno cambia perderían los empleos, asesoría de regímenes que han mantenido en completa miseria por décadas a otras sociedades, etcétera, etcétera.  Afortunadamente, a pesar de la aparente fortaleza, este jugador tiene una gran debilidad, al igual que la MUD, tampoco tiene una propuesta seria de gobernabilidad, el plan de la patria tiene unos objetivos que a cualquier persona que lo lea de una manera crítica, termina produciéndole cierta hilaridad para después pasar a una profunda tristeza al comprobar que estamos siendo gobernados a punta de improvisaciones y con personas que han  pretendido conducir el país, con todas las complejidades que ello conlleva, tomando como base su experiencia previa en la venta de dulces criollos o la administración de cantinas.  El socialismo que promulgan no es tal, y la base fundamental de esta doctrina política es el garantizar la igualdad social para acabar con la lucha de clases, y se olvidan que acá, igual que en todos los tiempos y lugares en los que se ha ensayado este experimento, termina imponiéndose una nueva clase social con más privilegios que las clases a las que pretendían abolir, la cual está representada por los miembros de los partidos comunistas-socialistas, que terminan siendo culpables de las peores injusticias que pueden cometerse en contra de los pueblos y sociedades que han gobernado; no nos olvidemos de los gulags rusos de Stalin, o los millones de víctimas chinas de la revolución cultural maoísta, por solo nombrar los dos ejemplos más representativos en los que se ha pretendido imponer la doctrina marxista, sin entrar en detalles de las malas experiencias acaecidas en Europa del Este, Asia, África y Latinoamérica, que incluso han impuesto fronteras en países que permanecen divididos.
En la parte inferior, LOS VENEZOLANOS comunes, de a pie, honestos, trabajadores, que aman esta patria:  Estamos del mismo lado y sin darnos cuenta, nos ubicaron a jugar en una partida de ajedrez de dos jugadores como adversarios, cuando realmente esta partida es de cuatro;  los tres jugadores que mencioné, representados por los delincuentes que se regocijan en el caos, y las élites políticas de ambos bandos -MUD y PSUV-. Este contendiente representado por muchos peones tricolores, no cuenta con el poder que tienen los otros adversarios,  pero es mayoría y afortunadamente cuenta con unos fuertes caballos a lo que me referiré al final.  Por los momentos, somos débiles, sólo falta la unión necesaria para consolidar un nuevo proyecto nacional, estamos en todos los sectores de la sociedad, somos los que queremos un mejor país, no nos amilanamos ante las dificultades, hacemos emprendimientos, estudiamos, trabajamos sin descanso, damos clases, defendemos la justicia en los tribunales, dirigimos y trabajamos en empresas, somos funcionarios públicos, combatimos el delito, informamos en los medios de comunicación, construimos grandes obras, velamos por la salud de los enfermos, invertimos, inventamos, investigamos, y más, es decir, hacemos todo lo que la sociedad necesita, MENOS DIRIGIRLA.  Hablo en primera persona plural, porque somos una gran mayoría de venezolanos que lamentablemente nos hemos dejado tildar con todo tipo de epítetos divisionistas, permitiendo el entorno perfecto para que los demás jugadores muevan sus piezas según su conveniencia en detrimento de esta gran mayoría; urge entonces nuestra organización y reconciliación para trabajar en pro de un solo objetivo común: el desarrollo nacional.  Por un perverso plan, nos enfrentaron en dos bandos, para tenernos divididos y hacernos débiles, pero la lucha es la misma de siempre, toda una sociedad contra una cúpula política, que ahora se tiñó de carmín y ha pretendido vestirse de pueblo para disimular sus intenciones, que es estar en el poder para enriquecerse desmedidamente.  Es inaplazable para nuestro país, que hagamos que se cumplan los ciclos políticos propuestos por Aristóteles en su obra “La Política” hace ya varios siglos;  ya es el momento que este país sea gobernado por una Aristocracia, pero una Aristocracia del Pensamiento,  la solución a los problemas de este país no está en manos de los políticos porque ellos son parte del problema, tenemos que dejar de ser indiferentes y comprometernos en la reconstrucción del país.  Nuestra amada tierra sólo saldrá de la crisis si los llamados a la reconstrucción nacional nos avocamos a la tarea en forma inmediata, es por ello que le pido a cada venezolano que haga un examen de conciencia del papel que ha desempeñado hasta ahora en la sociedad, y de lo que está dispuesto a hacer por ella.  Esos llamados a la reconstrucción deben estar encabezados por los profesores universitarios, que con sus conocimientos académicos podrán dar luz al camino del desarrollo nacional y han de sembrar en sus alumnos la semilla de la libertad y del buen vivir;  los jueces, quienes en nombre de la República están llamados a impartir justicia, y no a convalidar la vigencia de leyes inconstitucionales que pretenden pintar con cierto viso de legitimidad actuaciones administrativas que a todas luces son nulas de forma absoluta;  los policías, que son los únicos con las herramientas, entrenamiento y conocimientos para combatir la guerra que la delincuencia nos tiene declarada;  los militares institucionales, que desean portar con dignidad las armas de la Nación para salvaguardar la soberanía y el orden institucional, y no para reprimir injustificadamente a los que aspiran un cambio;  los profesionales y empresarios, que en el ejercicio de su actividad permitirán dinamizar la economía;  los dueños de medios de comunicación y periodistas independientes que aún quedan, y que deben ser garantes que la información pueda llegar imparcialmente a las personas, más allá de la pura propaganda;  y muy importante, los padres, los maestros y las iglesias, que desde el comienzo de la vida formarán a los ciudadanos con valores, principios, ética y civismo.  Es impostergable que los dirigentes políticos que realmente estén comprometidos con los intereses nacionales, que por las circunstancias están en uno u otro bando, pero que de corazón están de este lado del tablero y no de los otros dos,  se pongan a la altura de la responsabilidad histórica que los tiempos actuales les imponen y se deslastren de esos extremos radicales opuestos, aún están a tiempo de escoger si permanecen como parte del problema o se constituyen como parte de la solución y se colocan del lado que la historia de Venezuela necesita.
Finalmente, nuestras únicas piezas con fortaleza, los caballos, están representados por las redes sociales, correos, mensajes de texto, los pocos medios de comunicación que aún quedan independientes, y hasta el rumor boca a boca, así que si estás de acuerdo en lo que leíste, difúndelo, dale retweet, coméntalo, hazte eco de estas ideas; sólo si dejamos de ser indiferentes y ponemos de nuestra parte, podremos Construir una Nueva Venezuela, la batalla ahora es nueva, es la de las ideas, la argumentación filosófica, la dialéctica en las discusiones de altura propias de naciones civilizadas, que permitirán materializar las propuestas en materia política, económica, educativa y social que necesitamos,  recordemos que siempre podrán restringir nuestras acciones, quitarnos provisionalmente la libertad y los bienes materiales, pero jamás nuestra conciencia ni dominar nuestros pensamientos.  Tenemos que actuar con astucia y sagacidad, no permitir que caigamos en la trampa de la violencia a la que quieren llevarnos, seamos libres ya de una vez por todas, forjemos nuestro destino.

El ABC para una Industrialización en Venezuela

Dada la crisis que padece el país, nuevamente están en la palestra los temas de diversificación de la economía, siembra del petróleo, industrialización del país, etc; sin embargo, un adecuado desarrollo nacional sólo podrá darse si se mejoran las condiciones que más adelante se detallan, debido a que industrialización no es solamente una decisión voluntaria, es el resultado de un conjunto de circunstancias que permitan que un proceso de esa índole pueda llevarse a cabo.
Está sobre entendido que no se puede seguir postergando el desarrollo industrial de Venezuela, que permita el estado de bienestar anhelado por todos los venezolanos, el cual sólo podrá darse con un decidido apoyo a la iniciativa privada, con empresas comerciales y manufactureras a todo lo largo y ancho del territorio, y con un Estado interventor con funciones reguladoras, estabilizadoras, promotoras y de fomento, que garantice la debida seguridad jurídica, de respeto a los derechos de los ciudadanos, de estabilidad monetaria, con un eficiente manejo del gasto público,  que permita la existencia de una economía al servicio del hombre y no de los mercados, con el debido respeto a la dignidad humana y la satisfacción de las necesidades de los habitantes del país.
No se puede seguir pretendiendo gobernar con el paternalismo de siempre, aplicando políticas demagógicas, que no permiten el progreso individual de los hombres, mujeres y familias de la Nación, las cuales en su mayoría, se han ido empobreciendo de forma progresiva, ya que si bien podría decirse que se llegó a lograr resultados favorables en la erradicación de la pobreza extrema y satisfacción de las necesidades de los estratos sociales más necesitados, esto no se mantuvo en el tiempo y tampoco fue igual para el grueso de la clase media, que cada vez tiene menos acceso a posibilidades que antes gozaba, como son la adquisición de vivienda, vehículo, viajes, etc., ya que el presupuesto familiar de cualquier hogar venezolano se está gastando en alimentación y necesidades básicas.  Un gobierno debe ser igual para todos, y el problema del actual redunda en que la capacidad generadora de riqueza del país, la cual corresponde al sector industrial, se ha disminuido, con la consecuencia de pérdidas de empleos y el surgir de una gran economía informal que pulula en todas las ciudades.  En lugar de lograr una justa redistribución de la riqueza, se ha logrado una distribución de la pobreza entre las mayorías, porque hoy más que antes, las fortunas están concentradas en menos manos.
Empresas pequeñas y microempresas han aumentado considerablemente, muchas personas han migrado de sectores más grandes a economías más modestas, que si bien esos pequeños emprendimientos son necesarios, no son los que permitirán el desarrollo del país pensando en forma colectiva, ya que estas economías satisfacen solo algunas necesidades individuales, tales como una mejor administración del tiempo y solo si las circunstancias les aseguran el éxito, un incremento en las ganancias; pero normalmente se dedican a actividades comerciales y a ciertos servicios, lo que ocasiona que la actividad de manufactura esté desplazada en dicho sector.  Adicionalmente, esos pequeños emprendimientos, por falta de conocimientos técnicos, legales y gerenciales a veces incurren sin querer en evasión de impuestos y en muchísimas ocasiones terminan en el más completo fracaso económico.

El desarrollo del país solo podrá darse, si proliferan las  medianas y grandes industrias procesadoras de ingentes cantidades de materia prima, que abastezcan los mercados internos y externos, que sean generadoras de masivas cantidades de fuentes de empleo y de altas cuotas de impuesto, y que le permitirán al fisco aumentar sus ganancias y tener una mejor posibilidad de invertir en programas sociales.
Las condiciones que constituyen el ABC para industrializar un país son:
A.- Se requieren grandes cantidades de capital:  En primer lugar, los inversores nacionales deben ser los llamados a hacer los grandes aportes en bienes de capital que se necesitan para industrializar el país, y cuando estos sean insuficientes recurrir a los extranjeros.  Ya está más que probado que las inversiones por parte de nuestro rico Estado no han dado los resultados más idóneos, ya que no sólo se requiere el aporte de capital, esto debe venir acompañado de las mejores gerencias y una adecuada administración de los recursos materiales, humanos y financieros, y lamentablemente eso no ha sido posible en la gran cantidad de empresas estatales que recientemente tenemos funcionando.  El camino no es sencillo, especialmente si no se garantizan las condiciones de estabilidad política, económica y social por parte de la gestión gubernamental, y la primera meta es reducir el nivel de riesgo país, para ello es imprescindible:  1.- respeto a la propiedad privada,  2.- garantía del Estado de Derecho o seguridad jurídica, 3.- libre comercio o un mercado abierto, 4.- un gobierno con límites en su actuación y 5.- una moneda sólida.  Si no se reduce el nivel de riesgo país, no se generarán las necesitadas inversiones de capital.
B.- Mano de obra calificada:  Tenemos una escasa mano de obra calificada, es necesaria la formación especializada en las complejas operaciones de la industria, y las innumerables técnicas que la manufactura moderna requiere.  La educación en Venezuela será la única posibilidad de salir del atolladero en el que estamos, esta debe reformularse desde el bachillerato, los miles de bachilleres que se gradúan todos los años no tienen la preparación para ingresar al mercado laboral, las menciones de bachillerato, además de las que existen actualmente, deben ser en todo tipo de carreras técnicas y de agricultura.  Por otro lado, el Inces debe tener un papel protagónico en esta misión, la especialización en todo tipo de oficios debe llegar a cada desertor del sistema educativo formal, para que tengamos trabajadores bien preparados.  Finalmente, es necesario que las carreras universitarias en las áreas científicas, tecnológicas y de ingeniería sean el grueso de la matrícula, debemos tener un ejército de profesionales y trabajadores que se dediquen en nuestro país a la meta de lograr el desarrollo industrial.
C.- Se requiere un mercado:   Uno de nuestros problemas es que no tenemos una vocación exportadora, la primera meta es el autoabastecimiento para dejar de depender de las importaciones, pero nuestro mercado de 30 millones de habitantes es pequeño, necesitamos que en el mediano plazo conquistemos los mercados internacionales, nuestras industrias y empresas deben salir de nuestras fronteras, nuestro consumo interno se hace insuficiente para lograr el desarrollo nacional, y en parte se debe a la desigual distribución de las riquezas, tenemos un alto nivel de consumo en una minoría opulenta de personas, en contraste con un bajo nivel de ingresos en una colosal mayoría de personas.
D.- Desarrollo Integral: El país tiene un desarrollo deficiente y desigualya esto nos lo explicaban los exponentes de la escuela de pensamiento económico conocida como los Estructuralistas Latinoamericanos, quienes nos decían que el problema de desarrollo de los países de nuestro continente, obedece a razones de tipo estructural, ya que no hay un desarrollo similar en todos los rubros industriales, ni en todas las áreas geográficas, debido en su mayoría a la especialización en el sector de extracción de materias primas y apenas un pequeñísimo porcentaje de productores agrícolas, que trae como consecuencia la acumulación de riquezas en muy pocas manos, así como modernas ciudades en las que simultáneamente confluyen otra gran cantidad de habitantes en condiciones de hacinamiento y miseria, que provienen del éxodo campesino hacia esos destinos en busca de mejoras económicas.  El desarrollo del país debe ser integral, no pueden seguir ubicándose las industrias en las mismas áreas geográficas, debe de una vez por todas darse la conquista territorial y expandirnos.  La transformación de materias primas en productos terminados dentro de nuestro territorio debe ser la premisa, y no la simple extracción.
E.- Mejor administración de los recursos provenientes del petróleo:  La siembra del petróleo se vuelve una meta más lejana, la caída del aparato industrial venezolano crece a pasos cada vez más agigantados, las condiciones de estabilidad necesarias para que se produzca la inversión son muchísimo más precarias, el ahorro que la naturaleza dejó en nuestro subsuelo para nuestra fortuna y a la vez nuestra miseria no ha sabido ser aprovechado.  La herramienta es el presupuesto nacional, el cual en su mayoría es elaborado con los ingresos provenientes del petróleo (96% de las exportaciones son de este rubro) y que no se ha orientado hacia la inversión, ni al desarrollo industrial de otros rubros, en especial la agricultura, el gasto público no puede seguir destinándose a actividades sin retorno futuro Es una realidad que la industria petrolera venezolana cada vez es menos eficiente, ya que si contrastamos las cifras de empleados de Pdvsa y barriles extraídos, de la actualidad con las existentes antes del paro petrolero, podemos comprobar la caída de la eficiencia de nuestra principal empresa, producto de la migración de personal calificado hacia transnacionales que hacen vida en el exterior.  Esta situación es la que debemos revertir, es necesario intentar traer nuevamente a nuestros técnicos especializados en petróleo, u ofrecer las condiciones más idóneas para captar trabajadores extranjeros y hagan de Venezuela su nuevo hogar, pueda Pdvsa llegar a los niveles de eficiencia que antes tenía, mejorar sus ingresos, diversificar la economía y lograr la tan esperada siembra del petróleo.
F.- Es imprescindible una reforma agraria:  Las tierras no pueden seguir siendo propiedad del Estado, debe dotarse al campesinado venezolano del suficiente elemento motivador para que hagan de la agricultura su forma de vida, su sostén económico y de herramienta de progreso para su familia.  Con la propiedad sobre la tierra en la que trabajan, pueden para efectos de expansión y tecnificación en la agricultura optar por préstamos en el sistema financiero, para tener las necesarias reservas de capital para darle empuje al sector, y a la vez dinamizar el mercado bancario, que también necesita un impulso para el desarrollo nacional.  La Reforma Agraria no puede seguir siendo la estrategia de demagogia de adjudicar tierras a familias campesinas sin cooperación técnica, asistencia financiera y servicios de mejoramiento y mercadeo, debe ser una herramienta que evite asentamientos campesinos que han resultado en fracaso y niveles bajos de producción.  La educación en materia de agricultura es imprescindible para el logro de estos objetivos, las menciones de bachiller técnico en agricultura, cursos de extensión del Inces y carreras universitarias en Agronomía deben tener un alto grado de promoción por parte del Estado.
G.- Una reforma tributaria motivadora:  Con una reforma tributaria que sirva como elemento motivador para ciertas actividades, especialmente la industrial, puede lograrse la proliferación de este tipo de empresas, las tasas arancelarias para ciertos productos deben cambiarse, y la exoneración del impuesto sobre la renta en forma temporal, puede convertir a Venezuela en un paraíso para las inversiones.
H.- Políticas de inmigración:  Debemos establecer una política de inmigración seleccionada, no es justo que sigamos permitiendo que cualquier extranjero sin la debida preparación ingrese en forma ilegal a nuestro país, haga vida acá, envíe remesas al exterior utilizando divisas que necesitamos, entre en la economía informal, no pague impuestos y ocupe fuentes de trabajo que deberían ser de nosotros los venezolanos.  Las puertas del país deben estar abiertas a profesionales de otros países que ocupen las vacantes que tenemos y que no ha sido posible ocuparlas con venezolanos, a personas que ingresen por la vía regular, cumpliendo con todos los requisitos de inmigración, pagando sus impuestos, impulsando el progreso, colaborando con su preparación técnica y su experiencia a los múltiples y variados menesteres que el desarrollo de una nación moderna requiere.  En cualquier país del mundo hay políticas de puertas abiertas para ciudadanos extranjeros, que demuestren la preparación académica en ciertas actividades, estén dispuestos a pagar puntualmente sus impuestos, quieran establecerse en zonas económicamente deprimidas para impulsarlas, y pongan a disposición una cantidad de dinero que garantice el cumplimiento de cualquier obligación civil, penal, administrativa o tributaria.  Esas mismas estrategias debemos implementarlas en nuestro país.
I.- Reapertura de las puertas a los emigrantes:  La fuga de cerebros venezolanos que sufrimos recientemente debe ser revertida, para ello deben garantizarse las condiciones de desarrollo integral de la persona humana que cualquier individuo requiere, la seguridad jurídica, la estabilidad económica, el poder adquisitivo de la moneda y la seguridad personal deben ser los grandes objetivos en la actuación del Gobierno.
J.- Protección de la soberanía sobre el territorio:  El resguardo de las fronteras marítimas, aéreas y terrestres debe tener especial atención por parte del sector militar, el tráfico de drogas, contrabando e ingreso ilícito de extranjeros debe ser de una vez por todas controlado.
K.- Guerra a la delincuencia y la corrupción: La existencia de estos dos flagelos tiene estancado el desarrollo de nuestra sociedad, siempre se habla de guerras en nuestro país, con enemigos quizás un poco imaginarios (guerra económica, guerra comunicacional, guerra imperial, etc.), los enemigos de Venezuela están desde hace tiempo bien conocidos por todos y constantemente padecemos los daños de sus ataques, esos dos enemigos son delincuencia y corrupción, todo el aparato represor y jurídico del Estado debe orientarse a ganarle la guerra a esos dos enemigos, de los cuales me referí en mi pasado artículo “El Pentágono de la Crisis Venezolana”.
L.- Seguridad Jurídica e Independencia de los Poderes:  La guerra del punto anterior sólo podrá ganarse si rescatamos la institucionalidad de los distintos órganos de los poderes públicos, prescindir de las actuaciones puestas al servicio de una parcialidad y colocarlas a favor de la sociedad y su desarrollo.  Para ello deben aumentarse la cantidad de funcionarios operadores de justicia, policías, fiscales, jueces, contralores, etc., quienes son los únicos que podrán garantizar un país con la seguridad jurídica que tanto necesitamos.  La elección de los altos jerarcas de los poderes públicos debe ser realizada por medio de un sistema que tenga el apoyo de la gran mayoría de los venezolanos, y del cual me referiré en mi próximo artículo.
M.- Un mejor manejo de la economía:   Acá no quiero extenderme mucho para no hacer este artículo más extenso, y en otra entrega referirme exclusivamente al tema económico.
Si te gustó lo que leíste, difúndelo, dale retweet, coméntalo, envía por correo y demás redes sociales, hazte eco de estas ideas, sólo si dejamos de ser indiferentes y ponemos de nuestra parte, podremos entre los que realmente queremos este país, Construir una Nueva Venezuela.

El Pentágono de la Crisis Venezolana



En mi artículo pasado de El Columnero les expuse la profundidad de la crisis venezolana y el alcance de sus múltiples factores, la cual va más allá de la situación coyuntural que estamos padeciendo actualmente, por la baja en los precios del petróleo y la notable merma del aparato industrial venezolano, que a su vez genera la enorme escasez de todo tipo de productos y en consecuencia las colas que en cada rincón observamos.  La situación de esas dos coyunturas, si por el azar del destino llegaren a solventarse, no van a responder a los problemas estructurales que nuestra sociedad padece y que detallé en ese artículo, los cuales solo podrán afrontarse de forma eficiente estableciendo un plan bien definido con estrategias a corto, mediano y largo plazo.  En el corto plazo, las medidas que deben aplicarse, son para atender en forma igualitaria cinco problemas existentes en nuestra sociedad, que no pueden verse en forma independiente, ya que todos son causas y consecuencias de sí mismos, en otras palabras, no se sabe que vino primero, pues están tan íntimamente relacionados que solventar uno sin considerar a los otros cuatro, no causaría efecto en la superación de este trance.  Esos cinco problemas desde el año pasado, en todos mis círculos de conversación, artículos, clases, etc., los he expuesto bajo el título de “El Pentágono de la Crisis Venezolana”.
En la base del pentágono se encuentra la Inflación, la cual en primer lugar se genera por la falta de implementación de acertadas políticas en materia económica desde 1983 con el Viernes Negro.  El recurrir a la medida de quitarle valor a la moneda para sufragar el gasto público, sólo genera la pérdida del poder adquisitivo de los venezolanos, haciendo que surjan automáticamente otros tres lados del pentágono.
Las aristas centrales del pentágono, corresponden a dos caras de la moneda de lo ilícito, la Corrupción y la Delincuencia común, las cuales se generan por la carencia de los dos lados superiores (Educación y Trabajo) y a su vez por la base (Inflación), problema que en mi criterio es el que se puede atacar de forma inmediata, con una simple decisión, acabando con la costumbre de emitir dinero inorgánico sin respaldo en la producción y las reservas internacionales;  por su parte,  la falta de  una buena educación y  mayores fuentes de trabajo, son carencias que sólo podrán superarse en el mediano plazo.
 Corrupción y Delincuencia (“común”, como es conocida) deben combatirse con un aumento sustancial del número de operadores de justicia;  incrementando el número de centros de detención dedicados a la rehabilitación del delincuente, y centros de trabajo para el cumplimiento de la pena;  policías para las labores de vigilancia, investigación y detención;  y, fiscales, jueces, defensores, contralores y funcionarios de tribunales para el procesamiento de las causas.
A la corrupción tiene que declarársele la guerra desde todos los frentes posibles, por lo que se pudiera implementar este primer catálogo de medidas:  1.- Incrementar los funcionarios de la Contraloría General de la República;  2.- Incorporar firmas de auditoría privada a la gestión de revisión y control, contratados por cada ministro, que cuenten con  certificación internacional para garantizar la transparencia en sus dictámenes; 3.- Crear una Vicepresidencia de Auditoría y Control de Gestión, dependiente directamente de la Presidencia de la República y con facultades de revisión en todo el poder ejecutivo; 4.- Exigir a la comisión de contraloría del poder legislativo a que ejerza sus funciones; 5.- Eliminar todos los Fondos paralelos que se habían creado para absorber el excedente de la renta petrolera y que no pasaban por los controles de las normas jurídicas aplicables al manejo del erario público;  6.- Exhortar al resto de los países, así como a las instituciones bancarias radicadas en el exterior, a que colaboren con la investigación de funcionarios, congelación de cuentas y repatriación del dinero mal habido obtenido por prácticas corruptas, pudiendo incluso ofrecerse una comisión por los fondos recuperados;  7.- Activar la contraloría social del llamado poder popular, para que desde su punto de vista informe por los súbitos enriquecimientos y compra de bienes que puedan estar realizando los funcionarios que manejen presupuesto;  8.- Apoyar la labor de investigación e información, de periodistas de medios de comunicación independientes, en lo referente al manejo de fondos públicos;  9.- Garantizar la estabilidad e ingreso por concurso de jueces y fiscales para certificar la transparencia en la administración de justicia.   
Siguiente arista, Trabajo, cuando los ciudadanos tienen uno formal y estable, la inflación hace que las remuneraciones que perciban se vuelvan haciendo poco a poco insuficientes, ya que dejan de satisfacer necesidades que en algún momento estaban cubiertas. Por otro lado, si el ciudadano común por falta de educación, en la cual se encuentran contenidos  diversos valores entre los que se incluyen la honestidad y el respeto, ve que no tiene la posibilidad de comprar lo mínimo necesario con el ingreso percibido, puede encontrarse tentado a incurrir en delitos comunes como el robo, la estafa, el secuestro, etc.;  y si llega  a ocupar un cargo público, podría hacerse partícipe de prácticas corruptas.  Como decía, no se sabe cuál es la causa y cuál es la consecuencia.
El Trabajo debe entenderse como un empleo digno, a la disposición de todos, acorde con las facultades del individuo, que permita su autorrealización y con una remuneración suficiente para satisfacer sus necesidades.  En la actualidad, encontramos que el Estado tiene un exceso de oferta de puestos de trabajo, y el sector privado, en amplio declive y con una enorme disminución de las transacciones comerciales, tampoco tiene la posibilidad de cubrir esa demanda del mercado de trabajadores.  Adicionalmente, es de público conocimiento como los derechos de los trabajadores del sector público son vulnerados, al ver que las causas ventiladas en Inspectorías y Tribunales muchas veces no son apegadas a derecho, y por el contrario, cuando el patrono es privado, las inspectorías no son tan diligentes para sancionar las faltas de trabajadores inescrupulosos que se amparan en la inamovilidad para cometer abusos en la relación de trabajo.  Todo ello hace necesario que la política de Gobierno esté dirigida a apoyar la empresa privada, para que la mayor cantidad de empleados posible migre desde el sector público, y sólo allí queden las personas más capacitadas, eficientes, honestas y de reconocida solvencia moral.
La siguiente arista superior corresponde a la Educación, la cual debe entenderse no sólo como mejorar la cantidad de matrícula, sino que debe darse el gran salto de lo cuantitativo a lo cualitativo, elevando el nivel de exigencia que permita el logro de la excelencia, dando una educación de calidad, creando menciones de bachillerato que permitan a los estudiantes incorporarse al mercado de trabajo, promover la educación impartida por particulares y con la masificación de cursos de capacitación en áreas técnicas, para las personas sin estudios superiores que permitan incorporarlos a la campaña por el desarrollo nacional.
Este es un planteamiento general de las cinco causas de los principales problemas que cada venezolano percibe y padece, que llamo “El Pentágono de la Crisis Venezolana”, y un resumen de las posibles soluciones, en otros artículos se irán desarrollando otras propuestas en forma más detallada.


La Profundidad y Alcance de la Crisis Venezolana, un Análisis de sus Múltiples Factores

Voy a comenzar a exponer de manera sucinta los factores desencadenantes de la Crisis Venezolana, la cual es muy profunda, crónica, compleja y con muchas aristas, de naturaleza política, económica, social, sociológica, psíquica, cultural y educativa; estos factores los he ido analizando en mi blog desde mediados del año pasado, donde he planteado varias propuestas para palear la situación de crisis que estamos viviendo, que se agudiza constantemente, y para enfrentarla se requiere que los venezolanos dejemos de ser indiferentes y pongamos nuestro grano de arena en la reconstrucción del país.

En primer término, hay que reconocer lo sistemático de la crisis, al igual que un organismo vivo un país es un sistema, compuesto a la vez por diversos subsistemas que interactúan entre sí y, como partes del todo, son interdependientes. Nuestro sistema país está integrado por los subsistemas económico, político, institucional, empresarial, familiar, social, individual, religioso, educativo, etc., una deficiencia en uno, genera un daño colateral en el resto, alterando el funcionamiento de dicho sistema. Finalmente como parte introductoria, quiero enfatizar que los problemas no deben atacarse por las consecuencias, sino que debe analizarse cuál es la causa que lo generó y concentrar allí las medidas correctivas, considerando siempre si subsidiariamente no se generará un perjuicio en otro aspecto. La Crisis venezolana se manifiesta en:

  1. Crisis Política:  En  estos tiempos no hay un ejercicio serio de la Política, con “P” mayúscula, sino de la politiquería, desde hace muchos años la política que se ejerce, es la que tiene la razón quien grita, humilla y ofende más  que el otro, sin tomar en cuenta la validez de sus argumentos.  Soy de los que cree que la solución de este país no está en manos de los políticos actuales porque ellos son parte del problema.  El ejercicio de la política es simplemente para defender la cuota de poder que tienen asignada, sin permitir el paso a otros, porque eso atentaría contra los intereses individuales.  No hay una vocación de servicio público que vele por los intereses nacionales a corto, mediano y largo plazo.  No se establecen metas objetivamente realizables, ni existe un plan de gobierno serio que realmente esté diseñado para satisfacer las necesidades de los venezolanos.  Hay demasiada manipulación.  Lo único que se habla es del pasado y no hay propuestas para implementar en el presente, que permitan  avizorar un mejor futuro.
  2. Crisis Económica:  Sólo quiero indicar que para corregir este aspecto de la crisis tan importante, debe impulsarse el desarrollo industrial de la Nación para liberarnos de la dependencia del petróleo; industrializarse no es meramente una decisión que con simplemente tomarse se convertirá en realidad, para ello se requiere la inversión de grandes cantidades de capital privado, una mano de obra calificada, unas condiciones de mercado interno y externo más óptimas, seguridad jurídica, moneda estable, respeto a la propiedad privada, etc.
  3. Crisis Social: Hay demasiados problemas en el ámbito social, en especial, en la educación, la salud y la vivienda, que son padecidos por una enorme cantidad de población.  Esa crisis se generó porque económicamente en el país se ha aplicado una política Keynesiana de intervencionismo estatal, los políticos venezolanos a partir de la década de los setentas se volvieron demagógicos, la cual es una degeneración de la democracia,  y optaron por mantenerse en el poder, representando gobiernos paternalistas que le hacen creer a la población que ellos son los que pueden y deben resolverles los problemas.  Ese intervencionismo paternalista combinado con una importante dosis de corrupción, ha traído como consecuencia que todo lo que esté en manos del Estado se vuelva ineficiente; de allí que se haga necesario un replanteamiento del papel del Estado, haciendo que las políticas de Gobierno estén orientadas al crecimiento de la clase media, para que las personas tengan los medios económicos para costearse sus bienes y servicios y no dependan de la benevolencia de los gobernantes. El Estado debe ser interventor pero solo con facultades de fiscalización y fomento, y debe dejarle a los particulares que hagan la mayoría de las actividades propias de la vida en sociedad.
  4. Crisis Cultural: Acá lo cultural no ha de entenderse como las tradiciones y folklore, o las actividades de tipo artístico.  Esta crisis está definida por aquellos elementos negativos (afortunadamente también hay elementos muy positivos en nuestra sociedad) que configuran la cultura del venezolano: “el no me dé póngame donde hay”, “si otro lo hace yo también puedo hacerlo”, “se puede hacer si no hay quién me vea”, el cortoplacismo, la falta de planificación, el vivir día a día, “el cómo vaya viniendo vamos viendo”, el consumo de licor, “el ta’ barato dame dos”, los juegos de envite y azar, el estar atenido a los designios del destino, el consumismo, la agresividad, el machismo, esa desgraciada propensión a la corrupción y al delito.  Afortunadamente no todos los venezolanos tienen estos problemas, pero si tenemos la crisis que padecemos es porque hay un porcentaje importante de la población, que sí tiene esa cultura de antivalores arraigada en su psiquis y lo más grave, es que se considera que esas actitudes son  perfectamente normales.
  5. Crisis Educativa: Las deficiencias en la educación formal de los primeros años de vida son notables a nivel universitario, la baja calidad de un importante porcentaje de   profesionales de la educación, y las equivocadas políticas de Estado que contravienen los niveles de exigencia que deberían existir en el logro de la excelencia, desencadenan en que los bachilleres no salgan preparados ni para ingresar al mercado laboral ni a la educación superior, lo que obliga a tomar medidas muy urgentes, entre las que se encuentra la ampliación del abanico de opciones en las menciones de bachillerato. A su vez, las carreras universitarias están mal orientadas, es necesaria la masificación de las carreras científicas, de ingeniería y tecnología.  En los centros educativos no se da continuidad al proceso de internalización de valores, que debería darse en la familia y la iglesia.
  6. Crisis Sociológica: La sociedad venezolana está totalmente dividida, hay dos mitades irreconciliables en su forma de ver la vida en sociedad.  No se ve un norte claro y ya la gente se resignó a vivir con problemas.  Se está perdiendo la esperanza de mejorar.  La intolerancia ya ha desencadenado en violencia.  Ambas mitades están convencidas que la otra parte es la culpable de los problemas.
  7. Crisis Psíquica: Se ha implementado un proceso de manejo psicológico de masas muy peligroso que tiene a las personas enardecidas, desesperadas, molestas, deprimidas, obstinadas y desesperanzadas.

Si se quiere empezar a dar una solución a la crisis venezolana, deben atenderse en forma igualitaria y en el más corto plazo los cinco problemas que cada venezolano percibe como prioritarios, de los cuales he estado hablando desde agosto del 2014, bajo el título de “El Pentágono de la Crisis Venezolana” y que corresponden a  la Inflación, Delincuencia y Corrupción, así como las erradas políticas de Educación y la pérdida de fuentes de Trabajo, que analizaré en mi próximo artículo para El Columnero.  Posteriormente, hablaremos del resto de los elementos de la crisis, que deben atenderse en el mediano y largo plazo, así como las respectivas propuestas para enrumbar nuestro país por la senda del desarrollo, el bienestar social, la libertad y la igualdad social.