sábado, 1 de abril de 2017

Los Límites a la Política en Venezuela


El reto de los políticos en Venezuela es adquirir el compromiso de gobernar con límites, a fin de no incurrir en la tentación de ejercer el poder en forma desmedida, pienso que allí está el nudo gordiano a desatar para comenzar a revertir una de las peores crisis de la historia de nuestra Nación.
Sacar del marasmo en el que se encuentra el país parece una tarea imposible considerando la multiplicidad de intereses en conflicto, algunos dicen que “La Política es el arte de hacer Posible lo Imposible”, pero prefiero la frase proferida en algún momento por Mijail Gorbachov, “La Política es el arte de lo posible; fuera de los límites de lo posible, es una aventura”.
El caso es que en Venezuela, gobernar imponiendo al resto su visión de cómo ha de conducirse la sociedad, por muy sensata y atractiva que sea su propuesta, generaría un rechazo inmediato en el resto de los ciudadanos por el ambiente de conflictividad que impera, y creo que el reto es tratar de satisfacer las necesidades de los más diversos sectores de la sociedad.
Desde el punto de vista económico, podemos visualizar esto para hacer la tarea más didáctica de la siguiente forma, cada quien buscará la maximización de sus beneficios, por citar solo cinco ejemplos, las masas de trabajadores querrán más salarios, los empresarios querrán más ganancias, los políticos más poder, los corruptos más dinero mal habido, los delincuentes más impunidad, y si así seguimos la lista no tendría fin.
Es obvio que al menos hay que diferenciar cuales son los intereses lícitos y cuales estarán al margen de la Ley.  Si empezamos por allí, los primeros tres grupos que mencioné encontrarán sin duda múltiples puntos de encuentro para tratar de convivir con armonía.  Del otro lado, estarán los que ven del actuar ilícito la forma más sencilla de satisfacer sus intereses económicos, estos corruptos y delincuentes estoy seguro que son minoría y la mayoría de la población no duda en considerar como desdeñable su forma de vida, por lo cual habrán claros acuerdos entre los primeros.
El conflicto en Venezuela no debe ser entre derecha e izquierda, entre Chavismo o Antichavismo ha de ser entre los venezolanos honestos y los que no, independiente de la preferencia política que en su momento tuvieron.
Tratar de convencer a la población que no deben tener intereses económicos y ser totalmente desinteresados y solidarios con el prójimo es ir en contra de la naturaleza humana, como Fernando Savater lo expuso en sus obras, lo que nos diferencia de los animales es que ellos quieren para vivir, y nosotros vivimos para querer, apenas satisfacemos unas necesidades, nos creamos otras nuevas en una espiral creciente como  Maslow lo grafica en su pirámide de necesidades.
Es por ello que el Comunismo Marxista nunca podrá implantarse en sociedad alguna, es una forma de ver la sociedad que no es cónsona con la naturaleza humana, y cualquier herramienta que busque implementarlo como es el Socialismo, sea del siglo XX o del XXI, es otra forma de obtener fracasos. Ahora si el Socialismo no es la vía, la forma de gobierno que hemos tenido en Venezuela desde la caída de la dictadura no lo es, ¿cuál será?
Independientemente de la ideología política que se profese, Comunismo, Fascismo, Socialismo Nacionalista, Socialismo del siglo XX o del XXI, Social Democracia, Democracia Social Cristiana, Progresismo, Liberalismo, Minarquismo, Anarcocapitalismo, o cualquier otro que se les ocurra, si no se establecen límites al poder, todos indefectiblemente degenerarán en ejercicios tiránicos o despóticos, bien dice la conseja, si quieres ver lo peor de un hombre dale poder, o dicho en palabras de Lord Actum “El Poder tiende a corromper y el Poder Absoluto corrompe absolutamente”.
Lo primero que necesitamos es dejar atrás esa perniciosa Democracia Popular que nos implantaron en Venezuela, en la cual sólo se gobierna para un sector de la Sociedad con claros beneficios para una pírrica minoría, como bien lo dijo Reagan “La Diferencia entre una Democracia y una Democracia Popular, es la misma que hay entre una camisa y una camisa de fuerza”.  La Democracia ha de entenderse como Gobierno Plural, en donde todos los sectores tengan cabida, para que no estemos ante una tiranía, una oligarquía o una oclocracia, pues “La Democracia exige que los Derechos Políticos y de las Minorías se resguarden” (Nelson Mandela).
Sólo ello será posible cuando se garantice el Principio de Separación y Autonomía de los Poderes, más modernamente explicado por Montesquieu en su obra “Del Espíritu de las Leyes” en donde planteó su Sistema de Controles y Contrapesos de los Poderes Públicos, pues solo el Poder puede poner freno al Poder.
¿Cuál es la Ideología entonces?, esta saldrá de la dialéctica y el debate de los diferentes actores y partidos políticos en su momento, con el sufragio popular, pero antes de eso debemos establecer como limitar el ejercicio del poder en Venezuela, pues en nuestro país el exceso de Centralismo genera la implosión política, a la cual sigue la implosión económica y si no le ponemos freno, llegará sin duda la implosión social.
Tratando en lo político de limitar el “Querer Poder” en primer término, luego será más sencillo resolver los conflictos económicos del “Querer Tener” propios de los sectores de la sociedad civil, que es donde entran las propuestas económicas, instrumentadas finalmente por las reformas jurídicas que más allá de un formalismo legal, deben estar llenas de equidad y justicia para que no sean Constituciones y Leyes con letras muertas y que efectivamente resuelvan los conflictos entre esos “Querer Poder” y  “Querer Tener”.
En lo económico, el reto está en armonizar los diferentes mercados de las interacciones económicas que se generarán, el mercado de bienes y servicios, el de trabajo, el de moneda nacional, el de divisas y el de capitales, tratando de lograr la armonía con mutuas y recíprocas concesiones, podríamos satisfacer la mayor cantidad de intereses posible, es decir, llevándolo  a términos jurídicos, “transando entre las partes”.
Ese es el camino, el establecimiento de límites al poder, y luego, en buena lid, en igualdad de condiciones, definamos el sistema económico y político que nos regiría, en la próxima entrega les daré más detalles de la consulta ciudadana que pienso necesaria. Gracias por leerme.

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