sábado, 1 de agosto de 2015

Un Proyecto y Un Nuevo Pacto (4ta parte, final de Lo Económico)



Las líneas de hoy corresponden a la continuación de esa arista del “Triángulo de la Gobernabilidad”, lo Económico, con las diversas medidas que podrían implementarse en nuestro país para superar la profunda crisis que estamos padeciendo, porque cada vez más se ha logrado la tan ofrecida igualdad por la revolución, la cual no merece que se le tilde de Bolivariana pues todos somos iguales en pobreza, la inmensa mayoría de venezolanos está padeciendo miseria y penurias, y ese proceso solo puede revertirse con la implementación de un plan de desarrollo económico, el cual es perfectamente aplicable si hubiese la voluntad política para hacerlo, el problema es que a muchos de los encargados de hacerlo no les interesa, porque si bien la gran mayoría de las personas se encuentran en la situación antes descrita, hay que exceptuar a los que han optado por ingresar a las filas de la delincuencia y la corrupción, pues estamos gobernados por falsos patriotas, que se vanaglorian del patriotismo, de un supuesto legado y solo ejercen el poder para su beneficio propio, en donde las actuales condiciones les son más que idóneas para sus egoístas fines.
En mi último artículo les expuse un catálogo inicial de catorce (14) medidas o estrategias para superar la crisis, circunscritas específicamente al plano económico, puesto que lo Político y lo Social, serán desarrolladas en su espacio aparte.  En retrospectiva, anteriormente les hablé de una dinamización global de la economía venezolana, una revolución industrial, el proteccionismo arancelario temporal para potenciar el país, el papel regulador del Estado en la economía, una solución al problema de las divisas, una revolución de emprendimientos, la eliminación de barreras burocráticas, la cogestión en los servicios públicos, una justa reconducción del gasto público, la transferencia de empleados del sector público al sector privado, el rescate del ahorro, el impulso al sistema bancario, la promoción de la actividad aseguradora, y las pensiones de retiro para asegurar una vejez digna.

A continuación, podrán leer las siguientes estrategias para que pueda consolidarse esa dinamización global de nuestra economía, y podamos tener la capacidad financiera para garantizar la existencia de todos los programas sociales que le llevarán beneficios a nuestra población sin distingos partidistas.

  • Un Mercado de Capitales que impulse la Generación de Riqueza
Con todo tipo de empresas venezolanas cotizando sus acciones en bolsa, podrán conseguir el apalancamiento financiero que pudiesen necesitar para crecer en operaciones, especialmente las del tipo industrial, para que pueda darse esa revolución industrial de la que antes les hablaba.  De esta manera, pudiésemos prescindir un poco de tantas inversiones extranjeras que tanto se promocionan y piden.  Con una reivindicación del valor de nuestra moneda, además del rescate del ahorro, se abre la posibilidad para que los venezolanos inviertan sus excedentes en acciones cotizadas en bolsa por empresas.  De esta forma nos ayudamos todos en el proceso de desarrollo del país, por un lado los empresarios reciben aportes por la compra de acciones sin recurrir a la banca, ahorrándose por tanto los intereses y, por el otro, muchas personas naturales de nacionalidad venezolana pudiesen no estar despilfarrando el dinero, sino invirtiéndolo, y con el cierre de cada ejercicio económico, obtener dividendos extras para complementar sus salarios.

  • Una Industria Petrolera de los Venezolanos
Es irónico el supuesto patriotismo de la revolución, ya que cuando revisamos el mapa de la explotación de hidrocarburos en la faja petrolífera del Orinoco, podemos comprobar que casi no hay sectores explotados exclusivamente por Pdvsa, casi todo está trabajándose con empresas mixtas conformadas por Vietnam, China, Rusia, Francia, Noruega, Estados Unidos, Gran Bretaña, Japón, Malasia, India, España e Italia, así como Petrocaribe y la Alba.  Más razonable y patriota,  sería que en lugar de tener una empresa mixta con 60% de capital aportado por Pdvsa, y 40% de otra nación del mundo, tengamos empresas mixtas con un porcentaje mayoritario igualmente de Pdvsa y otro porcentaje aportado por inversionistas venezolanos.
Es por esto que el Plan de la Patria es un completo fraude, cuando nos dice en su primer objetivo que hay que defender, expandir y consolidar el bien más preciado que hemos reconquistado después de 200 años: la Independencia Nacional, puesto que el país está prácticamente hipotecado a China;  todo el mundo habla de la penetración en todos los espacios por parte de Cuba. Para 1998 la deuda total del país era de USD$ 32.809.000.000 (deuda externa, interna y de PDVSA), para el 2012 la deuda asciende a USD$ 215.000.000.000 (deuda externa, interna, PDVSA y Fondo Chino).  Sólo la deuda de PDVSA pasó de 5.000 millones de dólares en el 98, a 78.506 millones de dólares en el 2012.  Es decir, si supuestamente éramos una colonia americana, ahora pudiera decirse que somos una colonia mundial, bien lejos de ser independiente.
Por más que trato de entender el concepto de patriotismo de la revolución, no logro asimilarlo pues si considero que un patriota es el que ama la nación donde nació, y después analizamos que en el concepto de nación, se incluyen varios elementos entre los que hay, territorio y población, surge la gran contradicción cuando evidenciamos el profundo desprecio de este gobierno por sus ciudadanos, cuando por no saber hacer las cosas bien y con sentido común, tiene a casi que todos tus compatriotas sometidos a la miseria e indignidad de pasar horas haciendo cola para comprar cualquier elemental producto, las políticas económicas están hechas para beneficiar a Cuba, China, Nicaragua, Ecuador, Bolivia, etc., y no a su Patria; y en lugar de apoyar a sus empresarios, que también son población, pasa a importar la casi totalidad de productos que necesitamos beneficiando a los comerciantes de otros países;  con ¿Patriotas? de esa calaña gobernando, resulta más viable ser apátrida.

  • Unos Sindicatos incorporados al Desarrollo Nacional
Es imprescindible la depuración de los actuales sindicatos, en donde una función tan honorable como es la representación de los trabajadores, está encabezada por personas sin escrúpulos, muchas veces delincuentes.  Es necesario que se rescate el espíritu sindical previsto en la Organización Internacional del Trabajo (O.I.T.), organismo que define a la Libertad Sindical, como el encuentro entre trabajadores y patronos para definir las mejores políticas tendentes a aumentar la productividad sin menoscabar los derechos de las partes.  Es por ello, que los Sindicatos de Patronos deben tener una amplia promoción por todos los sectores de la sociedad, con el fin de que puedan hacer contrapeso a la gran cantidad de desmanes cometidos por los Sindicatos de Trabajadores, y se pueda lograr un equilibrio de poderes.  En el caso de los Sindicatos de Trabajadores, no puede permitirse que personas con antecedentes penales integren dichas Organizaciones Sindicales, que como decía al principio, debería considerarse como un honor.  La función sindical entendida como organización para la defensa de los derechos de los trabajadores, pudiese ser mejor ejercida por los Inspectores del Trabajo, si a estos Organismos se les diera una mayor importancia dentro del Presupuesto, y se mejorasen la cantidad y condiciones de estos funcionarios públicos, de este forma pudiese suspenderse la actuación de los sindicatos formados en centros de trabajo con patronos que si  sean fieles cumplidores del ordenamiento jurídico, permitiéndose la constitución de sindicatos únicamente en las empresas que un Juez haya determinado que vulneran los derechos de los trabajadores, pues vemos que en la práctica los sindicatos se han convertido en piedra de tranca para el Desarrollo Nacional, apartándose del espíritu, propósito y razón de la Libertad Sindical establecida por la OIT.
  • La Industria de la Construcción
Controlando la actuación de los sindicatos de trabajadores, poniéndole un freno a la inflación y con el impulso de la banca gracias a los créditos para constructor y los hipotecarios para la adquisición de vivienda, es indudable que la actividad de la construcción tendría un despegue como nunca antes, pudiendo los constructores privados encargarse de la solución en forma eficiente del problema de vivienda, la cual recientemente ha sido ejercida por el Gobierno sin dar cuenta de los mejores resultados, pues para las ingentes inversiones de dinero hechas por la Gran Misión Vivienda Venezuela, comprobamos que al ritmo de construcción que llevan, aunado a la tasa de crecimiento demográfico del país, el problema de la vivienda jamás tendrá solución, adicional al problema de la industria siderúrgica que actualmente produce a un cuarto de su capacidad comparándola con los resultados que obtenía antes de ser nacionalizada, y ni que decir de las cementeras, controladas hoy en su totalidad por el Gobierno.
  • Un Despegar Energético
El petróleo en décadas ya no tendrá el nivel de consumo de hoy día, incluso empresas dedicadas a la extracción petrolera, tienen líneas de negocios orientadas al desarrollo de energías alternas, hasta los países de la OPEP están conscientes que posiblemente en 30 años, los vehículos serán movilizados por otro tipo de energía.  Nuestras reservas de petróleo al ritmo de extracción actual, indudablemente durarán más de 200 años, pero si no las extraemos prontamente, se quedarán como enormes lagos inútiles en el subsuelo, porque ya no se necesitarán.  El petróleo ya no movilizará el grueso de los vehículos en el futuro, se seguirá utilizando para producir todo tipo de derivados, especialmente el plástico, pero debe definirse una política económica en donde el petróleo sea utilizado de otra forma, la petroquímica requiere atención inmediata.  Por otro lado, las energías alternas deben tener también su espacio en nuestro territorio, con los cambios climáticos, el aumento de la población y si llegaremos a consolidar la revolución industrial, el Guri será insuficiente para satisfacer esa demanda energética tan enorme; en Venezuela hay suficiente viento y sol para instalar parques eólicos y paneles solares que puedan aportar una buena cantidad de megavatios de electricidad adicionales a los que ya proporciona el Guri.

  • Un Nuevo Parque Industrial, una Nueva Economía
Con la enorme cantidad de recursos naturales, hierro, bauxita, acero, aluminio y demás minerales, no se justifica la monoproducción petrolera, nuestro país perfectamente puede desarrollar un nuevo parque industrial representado por rubros como los de la generación de energías alternas (paneles solares y turbinas eólicas); la fabricación de trenes, ferrocarriles y vías; astilleros para la construcción de buques militares, petroleros y mercantes;  insumos para la industria textil y de la confección;  maquinarias para la industria de la construcción y la actividad agrícola y pecuaria;  taladros para la perforación de pozos petroleros e insumos para la refinación de derivados de los hidrocarburos;  fábricas de vehículos de carga y para el transporte público;  entre otros.  El sector secundario es el que realmente puede hacer la diferencia en el Desarrollo Nacional de Venezuela, sin abandonar al sector primario que se corresponde con la extracción de materias primas.  Con una gran industria en Venezuela aumentaría considerablemente el PIB, ingresarían muchas más divisas de actividades distintas al petróleo, se generarían masivas fuentes de empleo y la recaudación tributaria sería muchísimo mayor.

  • Las Nuevas Ciudades
Debe comenzarse en el país la construcción de nuevas ciudades con la suficiente planificación previa y diseño para que no se conviertan en monstruosos centros de población llenos de caos como normalmente está llena Venezuela por todos sus rincones.  Podemos ver como después de que Caracas y otras capitales estaban repletas de gente, fue que se pensó en desarrollar autopistas, grandes avenidas, grandes edificios, vías subterráneas de metro, que en principio comenzaron a satisfacer las necesidades de transporte, pero el exceso de población genera el colapso de todos los servicios públicos y medios de transporte existentes.
Con la construcción de Nuevas Ciudades pudiese desconcentrarse la gran cantidad de población hacinada en los barrios de las ciudades existentes, que permite la proliferación de la delincuencia.  No se justifica que el Plan Marshall de reconstrucción de Europa después de la guerra haya tenido un costo de 12.000 MM US$ y acá en Venezuela aún existan tantos barrios a lo largo de toda la geografía nacional, cuando los desfalcos cambiarios han sido cuatro veces mayor a esa cifra.  Es cuestión de voluntad política controlar la corrupción y establecer medidas efectivas en lo social para que nuestra población no siga sometida a las pésimas condiciones de vida que implica la vida en los barrios.  Hay que conquistar el resto del territorio, construir nuevas ciudades planificadas con acceso a los servicios básicos y mejorar el bienestar de la gente, se trata de establecer un gobierno para el bienestar de la gente y no de sus gobernantes.
  • Gasolina sin Pérdidas y sin Estallido Social
Siempre se está hablando de subir el precio de la gasolina porque su precio es más que ridículo, y eso es totalmente cierto, pero si bien el precio de la gasolina representa un regalo del Estado a todos los venezolanos, es igualmente cierto que el poder adquisitivo del bolívar es cada vez menor.  Un esquema de aumento del precio de la gasolina que se pueda realizar en conjunto con el de una revaluación monetaria, podría implementarse para que el Estado vaya descartando paulatinamente el subsidio a la gasolina, mientras el pueblo venezolano va recuperando simultáneamente su poder adquisitivo.  El precio actual del litro de la gasolina es de Bs.  0,097 (si lo aproximamos, es apenas 1 céntimo), por lo cual debería habilitarse un esquema de aumento lento, progresivo y sostenido del precio de la gasolina, a razón de 0,00022 dólares por día calendario, publicado previamente al inicio del plan en Gaceta Oficial, y con una duración de 2300 días (6 años y algunos meses), iniciando con el precio actual ya mencionado, hasta que finalizado el plan de ajuste llegue a medio dólar el precio del litro de gasolina y de allí en adelante se mantenga en ese nivel.  Nuestro país al término del plan, aún estaría dentro de la lista de las 15 naciones con el combustible más barato;  a ese precio estaríamos muy por debajo del promedio mundial que es de $1,41 por litro, y el de América Latina y el Caribe que ronda los $1,28 dólares por litro.  El contrabando de extracción de gasolina hacia el país vecino de Colombia, se verá disminuido, porque si bien el litro de gasolina tiene un precio de $1,19 en ese país; no habría un margen de ganancia tan inmenso, que sirva como elemento motivador para dedicarse a la actividad ilícita del contrabando de extracción.
  • El Rescate de la Institucionalidad Pública
Otra aberración es la situación de nuestras instituciones públicas en donde más que hacer su función natural para la cual están creadas, funcionan más bien como casas del partido de gobierno, con personal destinado y obligado a ir a todo tipo de marchas, concentraciones y actos públicos, el proselitismo político debe ser execrado de las instituciones públicas, cada quien dedicado a lo suyo, el Seniat a ser eficiente recaudando impuestos, Pdvsa a sacar petróleo, y cada ministerio haciendo lo propio.  Esa función de consolidar el Socialismo que tiene asignado cada organismo público, simple y llanamente lo que logrará es más miseria.  Rescatando la institucionalidad pública se podrían obtener resultados eficientes, efectivos y eficaces.

  • El Pleno Empleo y la Cesantía
Tantas leyes inútiles que se hablan para dinamizar la economía, Ley del Primer Empleo, ley de la Producción Nacional, hasta cuándo se va a seguir creyendo que Venezuela tiene un problema de leyes, el problema es de aplicación de las mismas.  Si  se impusiera un Gobierno serio en Venezuela que garantice el respeto a la propiedad privada, la seguridad jurídica y  la solidez de la moneda, que se pusiera límites a sí mismo gobernando sin meterse en todo y permitiera las condiciones para que exista un libre mercado, proliferarían las inversiones con todo tipo de industrias y comercios, en consecuencia habrían masivas fuentes de trabajo, y no haría falta estar estableciendo condiciones para el primer empleo, misiones de todo tipo, aumentando la nómina pública para evitar crisis de desempleo, inamovilidad laboral y cuánta medida paternalista se le ocurre a los gobernantes del país, y cuya real finalidad es hacer a la población completamente dependiente de la gestión gubernamental.
Un Estado que pretenda sacar a la gente de la pobreza por su mero accionar está condenado al fracaso, pues en lugar de lograr ese objetivo solo aumentará los pobres, de la pobreza se saca a la gente enseñándolos a dejar de ser pobres, asegurando las condiciones para una adecuada profesionalización y capacitación, dinamizando la economía para que exista pleno empleo y convenciendo a la gente para que cada día aporte más a la sociedad con su trabajo.
El fondo de la “Pérdida Involuntaria del Empleo” o lo que antes se conocía como “Seguro de Paro Forzoso”, al que todos los trabajadores y patronos contribuyen mensualmente, debe efectivamente activarse en consonancia con la “Oficina Nacional de Empleo” de la cual les hablé anteriormente.  Dicha oficina debe velar porque todo el mundo esté laborando en trabajos formales (empresas legalmente constituidas y que coticen en el sistema de seguridad social), y la persona que en algún momento se encuentre cesante, siempre y cuando no incurra en causales de despido justificado, debería tener derecho a un máximo de dos períodos por año, de tres (3) meses de indemnización mientras se materializa la colocación en un puesto de trabajo.
  • Sistema Especial de Alimentación
Las redes Mercal y Pdval, ideados para dominar a la población a través del control de la alimentación, así como la exclusiva importación del Gobierno de casi la totalidad de la comida que ingresa el país, debe darle paso a los privados que importen solamente los  alimentos que acá somos incapaces de producir, para que la distribución de los mismos sea más eficiente.  Para ello el Ministerio de Planificación debe trabajar en conjunto con las cámaras de productores del campo, para determinar exactamente cuáles son las necesidades de importación. Además el Seniat tendría un papel importantísimo al establecer aranceles altos para aquellos productos que sí producimos acá y se pueda provisionalmente proteger a los productores mientras se van fortaleciendo, para que en algún momento cuando recuperen su capacidad exportadora, se vuelvan a unificar las tasas arancelarias y podamos competir en los mercados internacionales.  Para garantizar la alimentación de todas las personas, puede mantenerse una pequeña red de distribución de alimentos, denominada “Sistema Especial de Alimentación” reservado para las personas que momentáneamente estén sin empleo, o padeciendo alguna discapacidad o circunstancia de enfermedad laboral o profesional que impida la ejecución de un trabajo formal remunerado.  Con la gestión de la Oficina Nacional de Empleo o la tramitación de la pensión por incapacidad laboral del sistema de seguridad social, cesaría la condición de desempleado, y en consecuencia la indemnización por cesantía y acceso a al Sistema Especial de Alimentación.  No tiene sentido que las actuales redes Mercal y Pdval con alimentos subsidiados (subsidios que afectan luego a todos, porque son posibles gracias a la devaluación monetaria que se realiza con la emisión de dinero inorgánico) estén a la disposición de todos sin distingo, dichos subsidios solo deben estar dirigidos a quien efectivamente los necesite o a los que temporalmente estén pasando por una situación precaria, la cual una vez cese, debe recurrir al mercado corriente de alimentos.  Si el gobierno garantizara la estabilidad monetaria y por ende se recuperara el poder adquisitivo de la moneda, más gente pasaría a la clase media, teniendo los suficientes medios económicos para sufragar su alimentación, educación, salud, entretenimiento, sin depender de los ineficientes subsidios gubernamentales.

  • Todos a Trabajar y a Educarse
Los venezolanos y extranjeros que hacen vida acá, cualquiera sea su estrato, dedican mucho tiempo al disfrute de los diferentes placeres de la vida, mientras más rápido logren la satisfacción de sus necesidades mejor, sin sacrificio, solo importa el fin y no los medios, la mayoría de empresas son familiares, con una duración de dos generaciones cuando mucho, pues no hay planificación a largo plazo, los más pobres muchas veces destinan sus salarios al consumo de licor y los juegos de azar, por otro lado, los más organizados como el sindicalista, el pequeño y gran empresario, y hasta los políticos no escapan a dicho comportamiento, todos quieren satisfacer sus necesidades individuales sin pensar en las del colectivo.  Venezuela solo saldrá adelante con sacrificio, mucho trabajo, y con el concurso de varias personas que tengan un decidido sentimiento nacionalista de hacer a este país una Nación grande y poderosa en los tres aspectos, lo político, lo económico y lo social, el retroceso que nos hizo padecer la revolución hace bien complicado este fin, pero es posible si concuerdan en ello un importante número de personas con plena convicción de ello, capacidad, disposición y constancia.  Nuestra patria puede ser grande, incluso potencia, pero no simplemente cambiando a este inútil gobierno, tenemos mucho trabajo por delante, y la única forma es reuniendo a las personas que realmente quieran sacarla adelante, pero no detrás de un caudillo, sino de un Proyecto de Desarrollo Nacional.  Eso incluye además, la Educación, no solo del Pueblo, nuestros empresarios deben prepararse en materia Gerencial para hacer de sus empresas centros productivos donde eficientemente se combines Recursos Humanos, Materiales y Financieros para competir adecuadamente con las empresas extranjeras, mientras que de las Clases Media y Popular deben surgir los profesionales más preparados y la mano de obra mejor calificada en los más diversos oficios.

  • Una Reforma Tributaria que permita el Desarrollo
Según las estadísticas publicadas por el Seniat, el Impuesto Sobre la Renta, apenas aporta un veinticinco por ciento (25%) del total de la recaudación tributaria, en contraste con el Impuesto al Valor Agregado que aporta casi un sesenta por ciento (60%) de la recaudación.  Con una reforma tributaria pudiese abonarse al Desarrollo Nacional, si se incluye en ella la exoneración temporal del impuesto sobre la renta (de 5 a 10 años) a las empresas que se dediquen a ciertos rubros.  Si proliferan todo tipo de actividades comerciales e industriales en el país, los beneficios recibidos por el Estado vía Impuesto al Valor Agregado (que es el tributo de mayor recaudación) compensarían la merma temporal en la recaudación del ISLR.  Por otro lado, el sector industrial privado captaría una buena parte de los trabajadores que se desempeñan en el sector público, disminuyendo por tanto el gasto público y en consecuencia, la voraz necesidad tributaria que el Estado requiere para satisfacer tanta nómina pública.

  • Una Real Independencia, la Agricultura
Si pudiésemos lograr autosustentarnos, con algo tan básico como la alimentación que nosotros los venezolanos recibimos, si estaríamos hablando de una real independencia, somos dependientes de las economías de otros países, pues la nuestra en lugar de ser una economía productora, es una economías de puertos, que solo vende petróleo para adquirir el resto de bienes y servicios.  Las tierras no pueden seguir siendo propiedad del Estado, debe dotarse al campesinado venezolano del suficiente elemento motivador para que hagan de la agricultura su forma de vida, su sostén económico y de herramienta de progreso para su familia.  Con la propiedad sobre la tierra en la que trabajan, pueden para efectos de expansión y tecnificación en la agricultura optar por préstamos en el sistema financiero, para tener las necesarias reservas de capital para darle empuje al sector, y a la vez dinamizar el mercado bancario, que también necesita un impulso para el desarrollo nacional.  La Reforma Agraria no puede seguir siendo la estrategia demagógica de adjudicar tierras a familias campesinas sin cooperación técnica, asistencia financiera y servicios de mejoramiento y mercadeo, debe ser una herramienta que evite asentamientos campesinos que han resultado en fracaso y niveles bajos de producción.  La educación en materia de agricultura es imprescindible para el logro de estos objetivos, las menciones de bachiller técnico en agricultura, cursos de extensión del Inces y carreras universitarias en Agronomía deben tener un alto grado de promoción por parte del Estado.  Con una buena parte de la población capacitada en esta actividad, la gente pudiese lanzar una mirada al campo, invertir en él y dejar de ver a las ciudades como único destino.

  • Pero, ¿y la Corrupción?
Si no se controla la Corrupción, poco podrá hacerse por una idónea dinamización de la Economía, pues el Estado aún debe seguir manejando ingentes cantidades de dinero, ya en otro artículo les hice referencia a estas posibles medidas para combatir al flagelo de la corrupción: Incrementar los funcionarios de la Contraloría General de la República; incorporar firmas de auditoría privada a la gestión de revisión y control, contratados por cada ministro, que cuenten con  certificación internacional para garantizar la transparencia en sus dictámenes; crear una Vicepresidencia de Auditoría y Control de Gestión, dependiente directamente de la Presidencia de la República y con facultades de revisión en todo el poder ejecutivo; exigir a la comisión de contraloría del poder legislativo a que ejerza sus funciones; eliminar todos los Fondos paralelos que se habían creado para absorber el excedente de la renta petrolera y que no pasaban por los controles de las normas jurídicas aplicables al manejo del erario público; exhortar al resto de los países, así como a las instituciones bancarias radicadas en el exterior, a que colaboren con la investigación de funcionarios, congelación de cuentas y repatriación del dinero mal habido obtenido por prácticas corruptas, pudiendo incluso ofrecerse una comisión a modo de recompensa por los fondos recuperados;  activar la contraloría social del llamado poder popular, para que desde su punto de vista informe por los súbitos enriquecimientos y compra de bienes que puedan estar realizando los funcionarios que manejen presupuesto, pudiendo recibir también una recompensa por los fondos que gracias a su actuación pudieren rescatarse; apoyar la labor de investigación e información, de periodistas de medios de comunicación independientes, en lo referente al manejo de fondos públicos; garantizar la estabilidad e ingreso por concurso de jueces, contralores y fiscales para certificar la transparencia en la administración de justicia.
  • La Explotación del Turismo
En este rubro no quiero hacer mucho énfasis porque ya está desarrollado suficientemente por especialistas en la materia el enorme potencial turístico que tiene nuestro país, y la posibilidad de ser una gran fuente de entrada de divisas.  Solo quisiera agregar que el Turismo para el extranjero solo debería fomentarse una vez que se haya materializado la neutralización  de la delincuencia, pues al estar expuesta la seguridad personal de los turistas, si les sucede algo va a resultar contraprudecente para nuestro proceso de mercadeo como destino turístico.  Con respecto a la entrada de divisas, al implementarse un plan de microrevaluación progresiva y constante, toda esa moneda extranjera que estaría ingresando por los paquetes turísticos, pasaría al mercado interno de divisas, ya que como he dicho anteriormente, sería cada vez más atractivo poseer bolívares y no dinero de otros países.
  • Todos unidos, más una Economía Fuerte, más una Gran Recaudación Tributaria, resultado: Un Gobierno Efectivo
Si los venezolanos dejamos el enfrentamiento y la intolerancia, y nos avocamos en tener una economía fuerte, productiva y estable, y lo combinamos con una eficiente política fiscal en donde la recaudación tributaria se invierta en actividades que permitan el desarrollo de la nación, para después finalmente gozar del bienestar que dicho piso económico permitiría, si pudiésemos estar hablando de un Gobierno Efectivo, insisto, no es a un hombre o a un caudillo al que hay que seguir, es a un Proyecto, un proyecto que enamore a las personas, que las haga vibrar, que motive a que una inmensa mayoría destine sus esfuerzos a su cumplimiento.  Sólo así podremos cambiar el destino de nuestra historia.
Hasta aquí el segundo lado del “Triángulo de la Gobernabilidad”, lo Económico, no deje leer en el anterior artículo las primeras 14 medidas; los espero para continuar con las siguientes dos aristas, lo Social y lo Político, debemos consolidar ese triángulo con sus tres lados perfectamente iguales, para que podamos superar lo que llamo el “Pentágono de la Crisis Venezolana”: Corrupción, Delincuencia, Inflación, Educación y Trabajo.
Finalmente, sólo te pido apreciado lector, que si concuerdas con todo o en parte de lo acá expresado, lo compartas con tus conocidos, amigos o familiares, sólo cuando los venezolanos sigamos a un proyecto, que le sirva a una gran mayoría, que tenga la finalidad de lograr un país desarrollado y verdaderamente independiente, nuestra historia será otra, el asunto está en que una buena parte de la población comience la ardua tarea de comprometerse con nuestro país y diga con vehemencia, yo estoy “Construyendo una Nueva Venezuela”.

Un Proyecto y Un Nuevo Pacto (3ra parte, Lo Económico)



Hoy les traigo la tercera parte de la serie de artículos que tratan lo que a mi juicio debería implementarse en nuestro país para superar la profunda crisis que estamos padeciendo, están a la disposición de cualquiera que tenga la voluntad de contribuir en la construcción de una Nueva Venezuela, son ideas para los políticos y los ciudadanos corrientes que sin ejercer cargos públicos les interesa su país, para los gobiernos de ahora y los del futuro que sean verdaderamente patriotas, no para aquellos que dicen serlo y solo ejercen el poder para su beneficio propio.
Ya anteriormente traté el aspecto político en líneas muy generales, esta entrega y la próxima se refieren al plano económico, para que pueda nuestra nación tener el suficiente musculo financiero para cubrir las políticas de corte social, que serán el tema del siguiente artículo y que redundarían en un beneficio sin distingo para nuestra población, específicamente en educación, vivienda, calidad de vida, salud, seguridad ciudadana y seguridad jurídica;  luego seguiré con el aspecto político disertando acerca del ejercicio de la ciudadanía para que por fin la sociedad civil organizada tengo un papel vital en la consolidación de ese etérea y abstracta idea de Democracia Protagónica de la que tanto nos hablan y que no sabemos cómo hacer para empezar a desempeñar ese protagonismo.

Para culminar con lo político en otra entrega les hablaré no solo de la Democracia Protagónica, sino de una Democracia Plena en donde coexistan otras variantes al respecto, como una Democracia Personalista, una Democracia Pluralista, una Democracia Participativa y una Democracia Orgánica,  para que podamos dejar atrás esa Democracia Popular tan perniciosa para las sociedades, y que en nuestro caso nos tiene hundidos en la miseria y la indignidad.
Las primeras catorce (14) medidas en lo Económico deberían orientarse hacia:
  • Una dinamización global de la Economía Venezolana

Es indudable que nuestra Economía se encuentra en la peor de las recesiones, basta con ver los indicadores de los agregados macroeconómicos para comprobar que hasta Haití está teniendo resultados positivos en la tasa de crecimiento interanual del PIB, y  un país petrolero como el nuestro está presentando resultados negativos, la política de gobierno en el plano económico debe orientarse a promover y fomentar las actividades necesarias para el desarrollo industrial y agrónomo de Venezuela, intervenir en forma temporal para dinamizar la economía para luego darle paso a las inversiones privadas, servir de ente fiscalizador de las obligaciones tributarias y ejecutar las funciones de promotor y fomento de las actividades económicas que pudiesen estar deprimidas.  La inversión en Venezuela sólo podrá aumentar si se cumplen con cinco condiciones básicas: Respeto a la propiedad privada, seguridad jurídica, un ordenamiento jurídico que le imponga límites a la gestión de gobierno, una moneda sólida y que se permita la existencia de condiciones para un libre mercado; dichas condiciones no dependen de los particulares, es solo un Gobierno responsable el único que puede ser el garante de las mismas.

  • Una Revolución Industrial
Ya anteriormente en mi artículo “El ABC para una industrialización en Venezuela”, trate en detalle las diversas estrategias para que en nuestro país pueda darse una revolución que signifique evolución y no involución como la que nos impusieron, y se trata de una Revolución Industrial, entre esas condiciones se encuentran: Grandes Inversiones de Capital del tipo privado, porque el de origen público indefectiblemente se desvía hacia la corrupción y no hay logro de los objetivos optimizando los recursos (eficiencia), Mano de Obra Calificada (a esto me referiré en Lo Social, en la parte educativa), la existencia de un Mercado de Consumidores (nuestro mercado de 30MM de habitantes es muy pequeño, nuestros productos deben trascender las fronteras), desarrollo integral del territorio (se deben superar las zonas deprimidas económicamente), el establecimiento de adecuadas políticas de inmigración seleccionada (para cubrir las plazas vacantes que no se puedan ocupar por venezolanos) y la reapertura de las puertas a los emigrantes (corrigiendo los diversos elementos que han generado el gran éxodo, principalmente la corrupción, la delincuencia, la inflación y la falta de puestos de trabajo).

  • El Proteccionismo Arancelario para potenciar el país
Los impuestos aduanales pueden perfectamente servir como una herramienta para beneficiar la importación de los productos imprescindibles para consolidar la Revolución Industrial, y quiero empezar con un sencillo ejemplo, si quisiéramos promover la industria textil en nuestro país, debemos establecer en cero (0) la tasa de importación para máquinas de coser y telas, pero por el contrario fijar un porcentaje bien alto de impuesto, digamos de un ochenta por ciento (80%), para la importación de prendas de vestir, de este modo los habitantes dejarían de comprar tanta ropa importada y comenzarían a usar ropa “Hecho en Venezuela”.  En ese orden de ideas, la estrategia debe estar orientada a fijar en cero los impuestos de importación para maquinarias industriales, laminadoras de acero, tornos, fresadoras, cortadoras y dobladoras de láminas, motores, bobinadoras, transformadores eléctricos, maquinarias y brazos robóticos para la fabricación de tarjetas y otros componentes electrónicos, etc.  Por supuesto, habría que revisar las condiciones de los diferentes acuerdos de integración, entre los que se encuentra Mercosur, ya que una asociación con un monstruo industrial como éste, nos condenaría a ser un país exclusivamente petrolero que pasaría a importar absolutamente todo, como efectivamente está sucediendo.  Los acuerdos de integración deben funcionar entre economías de países con desarrollo similar industrial para que la relación sea complementaria.  Tanto sabe eso Brasil, que ya está avanzando en la asociación con Rusia, China, India y Sudáfrica (Brics), para evolucionar hacia una relación con unos socios distintos a Venezuela y Argentina, que se empeñan a retroceder en el tiempo.

  • El Papel Regulador del Estado en la Economía
No creo en la tesis Smithsiana absoluta de la “mano invisible del mercado” que corrija todas las injusticas que pudiesen generarse en los mercados con el “dejar hacer dejar pasar”, el Estado debe intervenir para promover las actividades donde se pudiesen estar formando monopolios y oligopolios, y de este modo existan las condiciones de una competencia perfecta, con muchos oferentes que pueda entrar en guerra de rebajas de precios para conquistar a los consumidores, y así evitar lo que en su momento Keynes llamó los “espíritus animales de los empresarios”, cuando ante las bajas expectativas de obtención de ganancias, limitan la oferta de productos, y que por un entorno tan hostil como el producido por el Gobierno, es más que justificado que esa conducta se manifieste, pero por mera sobrevivencia.  La intervención del Estado ha de limitarse a acabar con la existencia de monopolios internos, permitir la importación directa por parte de los consumidores de los bienes que en el exterior se consigan muchísimo más baratos por la posible conducta especulativa de los empresarios nacionales, e intervenir para evitar las prácticas antidumping por parte de los oferentes (vender con precios por debajo del costo, para hacer quebrar a los competidores). La tesis del Estado comerciante, industrial, educador, médico, constructor está más que probado que redunda en el más completo fracaso, porque mientras más actividades abarca el gobierno, automáticamente pulula la corrupción, y más en un país como el nuestro en donde lamentablemente la educación ha fracasado en cultivar valores como la honestidad, la responsabilidad, el esfuerzo del trabajo y vivimos en una adoración a la cultura de los antivalores, el trabajo fácil, el pónganme donde hay, el adquirir las cosas sin esfuerzo, el regalao, esa viveza criolla tan perniciosa, que pareciera está tan inmersa en el ADN venezolano, que aumentar el campo de acción del Estado sin plan ni concierto, degenera en la pérdida de enormes fuertes sumas de dinero por prácticas corruptas.

  • Una Solución al Problema de las Divisas
Acá quiero hacer referencia a mi artículo “Una Solución al Problema de las Divisas”, en donde hice diversos planteamientos, entre los que se encuentran la legalización del cambio de divisas entre particulares; una microrevaluación monetaria, progresiva, sostenida y constante; el desmontaje del monopolio absoluto del control de cambio por parte del Gobierno poniendo a disposición del público una parte de las divisas,  conservando provisionalmente otra, para evitar la fuga de capitales; la disminución de la masa monetaria; el aumento de las Reservas Internacionales; y la promoción gubernamental para lograr un aumento en la Inversión, la Producción Nacional y poder respaldar el valor de nuestra moneda con exportaciones.  Sólo de esa forma se puede componer la precaria situación económica de la población, logrando un signo monetario sólido, fuerte y estable que permita recuperar el poder adquisitivo de la moneda y superar la pobreza.

  • Una Revolución de Emprendimientos
El desarrollo de la gran industria venezolana con ingentes inversiones de capital es importante, pero también es fundamental se apoyen los pequeños emprendimientos a lo largo de toda la geografía nacional, para que haya la coexistencia de economías domésticas más modestas que sirvan de apoyo para complementar las necesidades de la gran industria anteriormente mencionada.  Pequeños talleres de metalmecánica, de tarjetas electrónicas, programadores de microprocesadores, la innovación en la creación de nuevos productos y comercios de todo tipo deben estar diseminados por todo el país, colaborando todos en el objetivo fundamental de consolidar el desarrollo nacional.  Las Pymes son esenciales en el desarrollo de las economías de todos los países del mundo, acá debe dársele el acompañamiento necesario por parte del Estado, en lo financiero y en capacitación, para que en nuestro país se den las condiciones de perfecta competencia y se generen más fuentes de trabajo.

  • Eliminación de Barreras Burocráticas
El registro y puesta en marcha de todas esas nuevas industrias, comercios y emprendimientos, así como el registro de patentes de invención deben dejar de padecer la enorme cantidad de trabas burocráticas, requisitos y pasos que se necesitan en tantos organismos públicos.  Los Registros Mercantiles deben evolucionar en las Oficinas Únicas de Registro Empresarial, para que a través de un solo trámite se prescinda del gran periplo que deben pasar los empresarios para estar totalmente legales, la sola inscripción en dicha oficina debe servir igualmente para sustituir la inscripción en el Seniat, Ivss, Faov, Ona, Fonacit, Sigesic, Minptrass, Insapsel, Conapdis y tantos otros que puedan existir.  Asimismo el Seniat debe darle paso a la Oficina Única de Recaudaciones para que a través de un solo organismo con una enorme base de datos, los empresarios en un solo ente realicen los pagos de sus obligaciones tributarias, bien sean impuestos, tasas y contribuciones parafiscales, luego esta oficina haría la transferencia que le corresponde a cada organismo.  De este modo, aparte de lograr la revolución industrial y de emprendimientos necesaria para el país, se podría descongestionar la cantidad de empleados públicos ocupándose en funciones innecesarias de registro y fiscalización, pues los fiscales del Seniat pasarían a ser Fiscales Nacionales Integrales, verificando en un solo procedimiento de inspección la totalidad de obligaciones que pudiesen tener los contribuyentes, además que se evitarían las diferentes evasiones de impuestos, que muchas veces sin querer se presentan en los contribuyentes, por lo intrincado del sistema jurídico venezolano.

  • La Cogestión en los Servicios Públicos
Hay dos servicios públicos en particular que los gobiernos por mero populismo se han empecinado en abarcar de una manera que escapa a sus posibilidades, pues no pueden prestar la atención que deberían tener de una forma eficiente, y se corresponden con la Salud y la Educación.  Es obvio que si la educación no permite la formación de los mejores profesionales o la capacitación en los más diversos oficios, al menos debería formar buenos ciudadanos, y esta cultura de los antivalores no tengo dudas que ha sido por el fracaso de la tesis del Estado Docente, ya que es demasiado grande el campo de acción que pretenden abarcar.  La revolución de emprendimientos que antes les mencioné, debe alcanzar a la gran cantidad de profesionales de la educación, que por los bajos sueldos que el Estado puede pagar se dedican a otra actividad, creo que el ideal sería la proliferación de centros de educación inicial, colegios, liceos y universidades administrados por particulares para que la educación pueda ser de calidad, con maestros y profesores bien pagados y motivados para hacer su trabajo además de por mera vocación, con el mayor de los compromisos.  Ya está suficientemente probado en Venezuela, que la gestión educativa realizada por la Asociación Venezolana de Educación Católica, Fe y Alegría y tantas otras, han reportado enormes éxitos, donde el Estado pone su cuota a través de subsidios, pero la administración de las instituciones depende de un tercero distinto al Ministerio, y se forma de esta manera un equipo de trabajo casi perfecto.  Por otro lado, tenemos también la salud, consultorios y clínicas deben contar con el apoyo del Estado para que se les permita aumentar el campo de acción que actualmente tienen.  Si el Gobierno ejerce su función de recuperar el poder adquisitivo y lograr la solidez de nuestra moneda, más personas saldrían efectivamente de la pobreza para engrosar la extinguida clase media, y tener los medios económicos para pagar toda la educación y la salud que requieran, y que al ser administrada por particulares indudablemente estarían prestando un servicio de calidad, el cual debe ser estrictamente vigilado por el Estado.

  • Una Justa Reconducción del Gasto Público
El Gasto Público en Venezuela tiene esas dimensiones tan exageradas por cuatro aspectos, educación y salud, a los que ya me referí, en donde no se cumple con los fines de prestar un servicio de calidad en forma eficiente, la Gran Misión Vivienda Venezuela, de la cual me referiré en un futuro artículo en el plano social, y finalmente la enorme cantidad de empleados que están en el sector público.

  • La Transferencia del Sector Público al Sector Privado
Es un problema para las finanzas de la nación esa enorme cantidad de personas en el sector público, los cuales hay que determinar la manera en que deban ser transferidos a las empresas del sector privado, pues si simplemente se despiden, se generaría una crisis de desempleo en el país, para ello debe propenderse a la creación de una Oficina Nacional de Empleo, ente que logre la transferencia de los trabajadores de un sector  a otro, que sea una suerte de enorme empresa de colocaciones, con una base de datos que pueda alimentarse por internet, y con centros de atención en plazas públicas, estaciones de metro y oficinas ministeriales para que los empleados públicos ingresen sus credenciales académicas y experiencia laboral, la información esté disponible para los empresarios privados y puedan consolidarse esa migración de lo público a lo privado, que es donde está la generación de riqueza para hacer grande a nuestro país.  Para abonar a dicha transferencia se puede motivar a los trabajadores con el pago inmediato de sus prestaciones si demuestran que ya no están en el sector público, además se puede adelantar la jubilación a los que le falten unos dos (2) años para ser titular de ese derecho, y a los empresarios se les puede estimular en este proceso con la exoneración temporal del impuesto sobre la renta, a los que demuestren que ingresaron y mantienen en su nómina a cierta cantidad de personas provenientes del sector público.

  • El Rescate del Ahorro
Recuperando el valor de la moneda, las personas comenzarían a tener la motivación para comenzar a ahorrar y pueda disminuir el consumo exagerado en todo tipo de bienes y servicios innecesarios que vemos que recientemente está sucediendo.  Los venezolanos han optado por no ahorrar y gastar absolutamente todo lo que tienen, porque ya es bien sabido que la moneda cada día vale menos.  Con un estímulo al ahorro, se impulsaría otro sector que genera masivas fuentes de trabajo, grandes cantidades de tributos y hace un aporte inmenso a la sociedad, como es el sector bancario.  Adicionalmente, las personas comenzarían a ahorrar para reunir para la inicial en la adquisición de una vivienda, incitando de esta forma a la industria de la construcción, las solicitudes de préstamos hipotecarios para adquisición de vivienda y créditos para la construcción, viéndose positivamente de nuevo beneficiado el sector bancario, con más ganancias, y en consecuencia mayores fuentes de empleo y más impuestos para que el Gobierno ejecute con más holgura los programas sociales.

  • El Impulso del Sistema Bancario
Con el rescate del ahorro el sistema bancario recibiría un respiro para que realice con mayor disposición su actividad de intermediación financiera, dinamizando la economía con los créditos para la inversión de ese nuevo parque industrial, emprendimientos, pymes, escuelas y clínicas, así como el mejoramiento de toda la infraestructura del país con los créditos para la construcción y las solicitudes de créditos hipotecarios.  La banca estaría en capacidad de colaborar enormemente en la desconcentración de la nómina pública y en la crisis de desempleo, sacando a personas de la fatídica economía informal que tanto pulula entre nosotros, y que no colabora con sus cuotas tributarias ni en brindar seguridad social a dichos trabajadores.  Con un sector bancario fuerte, empresas relacionadas como las aseguradoras también recibirían un fuerte impulso.

  • La Promoción de la Actividad Aseguradora
Otro sistema bien conectado al bancario como es el de los Seguros, debe contar con la promoción e incluso la imposición por parte del Estado a las aseguradoras, de dos productos imprescindibles para los beneficios de la población, las pólizas de Hospitalización, Cirugía y Maternidad, y las Pensiones de Retiro.  Con un signo monetario fuerte y estable que implique que tengamos una gran clase media, la población estaría en capacidad de pagar sus pólizas de HCM y tener la posibilidad de ser atendidos dignamente en una clínica de salud privada, y no en un hospital público que solo funciona adecuadamente los primeros años de inauguración o remodelación, y que por los efectos de la corrupción, pérdidas de equipos, falta de mantenimiento, bajos sueldos de médicos, enfermeros, demás profesionales  y técnicos empleados en el área de salud, terminan convirtiéndose en un problema más que en una solución a la salubridad.  Los hospitales quedarían reservados para las clases más populares, las cuales deberían representar la minoría de la población, con un servicio público de salud sin tanto hacinamiento y con un campo de acción más reducido, podría efectivamente prestar un servicio adecuado.

  • Hacia una Vejez Digna
Con un sistema privado de pensiones de retiro, que funcione alterno al sistema público de seguridad social, se aseguraría que los trabajadores al decidir dejar de ser productivos y descansar, podrían contar con ingresos acordes a su nivel de vida, no dependiendo de una mísera pensión tasada a salario mínimo, sino que podrían devengar una mensualidad que le permita continuar con el estilo de vida con que gozaban en los años de juventud.  Este sistema alterno, se permitiría  funcionar una vez que se demuestre la contribución del beneficiario en el sistema público de seguridad social.  Sería una excelente política, ya que lo que más tienen colaborarían con lo que tienen menos, y podrían tener la oportunidad de tener un sistema de retiro que les asegure una vejez digna con las primas que puedan pagar durante sus años productivos.   Asimismo dejaría de influir en muchas personas, la decisión de permanecer en la administración pública por la pensión de jubilación, ya que podrían estar desempeñándose en mejores ambientes como los que brindan las empresas privadas, y con la seguridad que cuando dejen de trabajar, podrán contar con una pensión que les asegure un decoroso retiro representado por unos ingresos que les permitan sufragar sus gastos.

Hasta aquí los primeros lineamientos del segundo lado del “Triángulo de la Gobernabilidad”, lo Económico, los espero para continuar con el resto de estrategias para poder dinamizar nuestra economía en la próxima entrega, y después pasar a las siguientes dos aristas, lo Social y lo Político, debemos consolidar ese triángulo con sus tres lados perfectamente iguales, para que podamos superar lo que llamo el “Pentágono de la Crisis Venezolana”:  Corrupción, Delincuencia, Inflación, Educación y Trabajo.  Con la aplicación de medidas como las aquí descritas, indudablemente venceríamos dos de los lados de ese Pentágono, la Inflación y el Trabajo,
Finalmente, sólo te pido apreciado lector, que si concuerdas con todo o en parte de lo acá expresado, lo compartas con tus conocidos, amigos o familiares, sólo cuando los venezolanos sigamos a un proyecto y no a un caudillo, que le sirva a una gran mayoría, que tenga la finalidad de lograr un país desarrollado y verdaderamente independiente, nuestra historia será otra, el asunto está en que una buena parte de la población comience la ardua tarea de comprometerse con nuestro país y diga con vehemencia, yo estoy “Construyendo una Nueva Venezuela”.

Un Proyecto y un Nuevo Pacto (2da parte, Lo Político)



En estas líneas les hablaré de las premisas que en mi criterio, deberían considerarse para superar la complejidad de la Crisis Venezolana centrándome en el plano político, pues aunque en la actualidad se siente en mayor medida el aspecto económico, lo político es determinante en los efectos de esta crisis.  Por ser un tema tan extenso, acá conseguirán unos primeros lineamientos generales, luego en el siguiente artículo trataré lo Económico, para contribuir con varias ideas que pudieran ayudar a que nuestro país pueda tener la suficiente capacidad financiera para cumplir con los compromisos adquiridos y embarcar a nuestra amada Nación por la senda del desarrollo; después  disertaré sobre lo Social, con énfasis en la Salud, la Educación, la Seguridad Ciudadana, la Seguridad Jurídica, la Vivienda y la Calidad de Vida.
Posteriormente,  volveré con algo fundamental en el aspecto Político como es el ejercicio de la ciudadanía para que la sociedad civil organizada tenga un papel vital en la consolidación de ese etérea y abstracta idea de Democracia Protagónica de la que tanto nos hablan y que no sabemos cómo hacer para empezar a desempeñar ese protagonismo; y para culminar con lo político, en otra entrega les hablaré no solo de la Democracia Protagónica, sino de una Democracia Plena en donde coexistan otras variantes al respecto, como una Democracia Personalista, una Democracia Pluralista, una Democracia Participativa y una Democracia Orgánica,  para que podamos dejar atrás esa Democracia Popular tan perniciosa para la Sociedad, a la cual acertadamente una vez un Presidente dijo, “la diferencia que hay entre una Democracia y una Democracia Popular, es la misma que hay entre una camisa y una camisa de fuerza”.
Más allá de tratar las diferentes formas de hacer política y cuál es el gobierno ideal, me quiero centrar en argumentar qué es lo funcional para Venezuela, la idea del Pragmatismo es la base para encaminar el país por un mejor rumbo, esas trascendentales discusiones que pueden darse en la actualidad, tomando como base los postulados filosóficos de Platón, Aristóteles, Polibio, Maquiavelo, Bodino, Hobbes, Vico, Locke, Montesquieu, Bolívar, e incluso Hegel y Marx;  son importantísimas para abonar positivamente en el debate de politólogos, políticos y politiqueros, si es que pudiesen estar los dos últimos a la altura de las circunstancias que los tiempos actuales demandan, ya que es fundamental que consideremos toda esa enriquecedora historia política, y podamos construir una política hecha a nuestra medida; quiero afirmar enfáticamente que debemos estudiar ese pasado, con la finalidad de comprender nuestro amargo presente y darle un vuelco positivo a nuestro promisorio futuro.
Nuestro sistema jurídico, encabezado por la Constitución Nacional, tiene unas instituciones bien claras y definidas a las que hay que darle mayor vigencia en el quehacer diario de nuestra vida en sociedad; comprende varios principios fundamentales como la “alternabilidad en el poder”, los “mandatos revocables”, las “ideas Bolivarianas”, la “democracia protagónica”, el “ingreso por concurso a la administración”, la “autonomía y separación de poderes”, el “ejercicio de la ciudadanía” y el hecho que la “soberanía reside en el pueblo”.
Por otro lado, a pesar que muchos consideran a nuestra Constitución como de avanzada, como extremadamente moderna y garantista de todos los Derechos Humanos habidos y por haber; en mi criterio tiene algunos artículos que contravienen esos principios fundamentales detallados en el párrafo anterior, y que habría que corregir por medio de una sencilla Reforma Constitucional como la que ya se efectuó anteriormente, la cual no se hizo con la finalidad de mejorar las condiciones de los venezolanos, sino para permitir la perpetuación en el poder de quienes lo detentan.
En otro orden de ideas, es importante alertar que el fallecido Presidente Chávez, abrió las puertas de algo bastante peligroso para nuestra convivencia en sociedad, y es el hecho de ejercer el poder sin límites, sin plan ni concierto, con un desempeño signado por meras improvisaciones, un actuar de acuerdo “al me la gana” y “porque me provoca”, situación que aún sigue latente en los que se mantienen en el poder, y seguirá siendo muy grave para los ciudadanos comunes, ya que en caso de que se consolide el cambio necesario de gobierno, esa puerta seguiría abierta, y no tenemos garantía alguna que los próximos gobernantes en el futuro, ejercerán ese gobierno con los límites necesarios y propios de una nación civilizada.  Sólo con una Sociedad Civil organizada, que impida tan arbitrarios desaciertos en el futuro por parte de los gobernantes, se podría garantizar la estabilidad política que se requiere para que el país se desarrolle adecuadamente, con un equipo de gobierno que ejerza el poder en función de los intereses nacionales y no que garantice todos los privilegios para sí.
Es imperativo reforzar el principio de “autonomía y separación de poderes” para que el poder tenga límites, ya desde hace siglos nos dicen que solo el poder pone freno al poder, y la multiplicidad de cinco (5) poderes existentes en Venezuela no debe ser formal y aparente como está establecida en nuestra Constitución, esa separación de poderes debe ser real y palpable, y los ciudadanos deben ser muy acuciosos en esta reclamación, cuántas irregularidades se podrían evitar si el Poder Ciudadano compuesto por la Contraloría, la Fiscalía y la Defensoría ejercieran a cabalidad sus facultades constitucionales, ni que decir de los otros dos (2) tradicionales poderes, el legislativo y el judicial.
La Democracia Protagónica no debe solo limitarse a acudir a votar a las urnas cada cierto tiempo, o a que los Consejos Comunales de vez en cuando reciban unas migajas del presupuesto nacional para hacer una que otra obra de infraestructura en su sector, esta Democracia Protagónica puede consolidarse con el ejercicio pleno de la Ciudadanía, a la cual nos referiremos prontamente.
No podemos seguir dándole largas a la vigorización de la Democracia Protagónica, y solo eso podrá darse con una verdadera organización de la Sociedad Civil, donde se empodere realmente a la población venezolana, no tomándolos en cuenta constantemente con discursos populistas, sino transfiriéndoles verdaderas cuotas de poder, que sean elementos determinantes en la toma de decisiones de los destinos de nuestro país.
Ahora bien, volverá la pregunta de hace algunos años, Sociedad Civil ¿Con qué se come eso?, Sociedad Civil son las diferentes organizaciones que tienen alguna influencia en nuestro país, con un ámbito de acción lamentablemente muy reducido, porque se le ha dejado el grueso de las funciones y responsabilidades a unos políticos que no están a la altura de las demandas de estos tiempos modernos.
En anteriores ocasiones les he dicho que los políticos tradicionales no pueden ser parte de la solución, porque ellos son parte del problema, en Venezuela en vez de políticos que discutan los asuntos trascendentales del país y como resolver nuestros problemas estructurales, tenemos politiqueros que parecen más bien conductores de programas de farándula, sólo metiendo chismes de sus contrarios, contradiciendo cualquier idea que la otra bancada propone sin ningún argumento válido, no reconociendo los méritos que pudiesen tener, expresándose de falacia en falacia, recordando un pasado que supuestamente es determinante de nuestro presente, y sin asumir con valentía la más mínima cuota de responsabilidad en los problemas.
En Venezuela es imprescindible que surja una nueva forma de hacer política, con una generación de nuevos políticos que no sólo critique, sino que haga propuestas bien concretas a la crisis sistémica que padecemos, que le pongan fin al progresivo proceso entrópico que sufrimos.  Sólo en una Sociedad Civil organizada que desplace a esos políticos, podría darse la solución a una gran parte de los problemas.
En qué organizaciones de la Sociedad Civil podríamos apoyarnos más allá de los tradicionales partidos políticos, pues en los sectores donde estén contenidos esa gran cantidad de ideas dinamizadoras de la política y la economía y con propuestas concretas para atender las necesidades sociales de la población, es decir, en las Universidades Autónomas, los Colegios Profesionales, las Fundaciones, las Organizaciones no Gubernamentales, las Academias Nacionales, las Iglesias de distintos credos, y ¿por qué no?, los Sindicatos y Consejos Comunales también, dignos representantes de las masas trabajadores y la comunidad de más bajos recursos organizada.
Por otro lado, acá hay una exasperante confusión entre las Políticas de Estado y las Políticas de Gobierno, siendo las primeras fundamentales, deberían trascender en el tiempo independientemente del que resulte electo para encabezar al Poder Ejecutivo.  Entre esas Políticas de Estado deberíamos tener el asegurar una educación no tanto de cantidad, sino de calidad, la neutralización de la delincuencia y la corrupción, así como la dinamización de la economía con miras a lograr el desarrollo industrial, en consecuencia el pleno empleo para toda la población capaz y activa, el control de la inflación y, finalmente, la erradicación de la pobreza, no regalando todo tipo de cosas, con el más descarado populismo, sino enseñando al pobre a dejar de ser pobre, con educación y oportunidades de trabajo, pues es ello lo que garantizaría su permanencia en un estrato social de clase media. En cuanto a los flagelos de la corrupción y la delincuencia, ya deben empezar a ser vistos como lo que son, no como posibles electores a los cuales no vamos a atacar porque allí tenemos aliados, sino como un cáncer que enferma a nuestra sociedad y es imprescindible extirpar.
Como les decía en otro artículo, hay tres decisiones fundamentales en política, la primera es cómo se concibe al hombre, lo cual conforma la base estructural para diseñar una adecuada política de gobierno, en nuestro caso, no se puede seguir gobernando dividiendo a la población entre buenos y malos, considerando el estrato social al cual pertenece, el patrimonio que pueda tener o la inclinación político partidista, si hay que dividir a la población para gobernar adecuadamente es entre funcionarios públicos honestos y corruptos, personas honradas y delincuentes, hombres y mujeres trabajadores y los que no les da la gana hacerlo, independientemente a su pobreza, riqueza o conciencia de voto.  Sólo de esa forma se pueden establecer las alianzas correctas e identificar a los adversarios reales de nuestra sociedad, una vez más, los corruptos y los delincuentes, Venezuela debe dejar de estar dividida en función de por quién votaron, todos somos un mismo pueblo que necesita trabajar en conjunto en pos de un solo objetivo.
La siguiente decisión fundamental se refiere al nivel de Libertad e Igualdad que se quiera garantizar, pues para los defensores acérrimos de la mínima e incluso nula intervención gubernamental y con garantía de libertad plena en todos los sentidos, bien sean personales y económicas, hay un efecto contraproducente en ello, ya que una libertad económica absoluta incrementa las desigualdades e injusticias en la población, y es allí donde el Gobierno debe ejercer el papel de tutela, fiscalizador y tercero parte imparcial.  Las libertades económicas deben tener un límite y es el de no menoscabar los derechos ambientales, de los trabajadores y del resto de los ciudadanos.  Acá reafirmo la tesis de la Economía Social de Mercados, “tanto Estado como sea necesario, y tanto Mercado como sea posible”.
El tercer aspecto se refiere al nivel de desarrollo y bienestar en la población, es innegable que los dos últimos gobiernos fueron totalmente ineficientes en el primer rubro, y creyeron que solo aplicando una filosofía del tipo hedonista podría mantenerse indefinidamente el país garantizando el bienestar absoluto de la población, aumentando su campo de acción a niveles incontrolables en educación, salud, vivienda, industria, comercio, etcétera; pensando que la industria petrolera podría rendir suficientes e ilimitados frutos para ese nivel de gasto o inversión pública y corrupción, pero ya está bien demostrado que la mejor política de gobierno es la que pueda combinar cierto nivel de erogaciones destinadas al desarrollo del país con otras tantas al bienestar de la población, para que en algún momento pueda diversificarse la economía y superarse el pernicioso rentismo petrolero que tanto nos aqueja.  Esa es una de las metas principales en materia económica, la superación de ese rentismo petrolero e ir en busca de las dos revoluciones que si hacen falta acá, una revolución industrial y una revolución educativa, de las cuales seguiremos hablando.
Los espero la próxima semana para tratar dos aspectos fundamentales, lo Económico y lo Social, para los dos (2) siguientes artículos cerraré con el tema político, refiriéndome al ejercicio de la ciudadanía para consolidar la democracia protagónica  y no dejemos todo en mano de esos partidos políticos que no están a la altura de las circunstancias, después trataré todas las acepciones posibles del sistema de gobierno democrático, pues un buen gobierno debe constantemente dedicar igual atención a esos tres (3) lados del triángulo de la gobernabilidad, lo Político, lo Económico y lo Social, el cual debe orientarse a la superación de lo que llamo el “Pentágono de la Crisis Venezolana”:  Corrupción, Delincuencia, Inflación, Educación y Trabajo.
Finalmente, sólo te pido apreciado lector, que si concuerdas con todo o en parte de lo acá expresado, lo compartas con tus conocidos, amigos o familiares, sólo cuando los venezolanos sigamos a un proyecto, que le sirva a una gran mayoría, que tenga la finalidad de lograr un país desarrollado y verdaderamente independiente, nuestra historia será otra, el asunto está en que una buena parte de la población comience la ardua tarea de comprometerse con nuestro país y diga con vehemencia, yo estoy “Construyendo una Nueva Venezuela”.

Un Proyecto y un Nuevo Pacto (1ra parte)



Para sacar a Venezuela de la crisis debe llevarse a cabo el diseño de un nuevo Proyecto, que no sea funcional para una pequeña  minoría de personas sino por el contrario  a una gran mayoría, sin excluir a las minorías, que tenga como objetivos puntos de encuentro comunes en casi la totalidad de los ciudadanos que hacen vida en este país, nacionales o extranjeros, y que puedan sumarse voluntariamente al complejo trabajo que significa corregir el rumbo de nuestra nación, en la cual lo principal es darle atención igualitaria a los aspectos político, económico y social, sin priorizar alguno sobre el otro, pero para que un proceso de esta envergadura pueda llevarse a cabo, debe contarse con la anuencia en materializar un Nuevo Pacto, entre los grupos de poder existentes, políticos, económicos, comunicacionales, iglesias, sindicatos, universidades, fuerzas policiales y militares, y por supuesto, la gente.

1: El Proyecto:
1.1:   En este punto quiero hacer un paralelismo entre lo que debería hacer la alta Gerencia de una Empresa y lo que debe hacerse para gobernar a un país de forma eficiente.  En primer lugar, la tarea es configurar la Filosofía de Gestión, la cual comprende principalmente, la Visión, la Misión, los Objetivos y los Valores.
1.2:  El Proyecto que sigue el Gobierno Nacional, se corresponde con el “Plan de la Patria”, que como les decía en otro artículo, tiene como objetivos varias cosas que rayan en el absurdo tales como “la paz planetaria”, “el equilibrio del universo”, “preservar la vida del hombre en el planeta”, “una geopolítica internacional en la que tome cuerpo un mundo multicéntrico y pluripolar”, “defender, expandir y consolidar la independencia nacional”, “ser una potencia en lo político, económico y lo social”, les invito a revisar mi análisis crítico en http://goo.gl/oWz29o
1.3:  Adicional a los objetivos anteriores, que no tienen sentido que estén allí, primero por inaplicables e imposibles de alcanzar; segundo, porque casi la totalidad de venezolanos considera que tiene necesidades más inmediatas; y tercero, porque ni los gobernantes, tienen la voluntad de hacer que se cumplan en caso de que fuese posible hacerlo;  nos encontramos con otro objetivo que ni siquiera tiene base jurídica en la  que pueda sostenerse, el cual es “construir el Socialismo Bolivariano del siglo XXI”, dicho Socialismo ni siquiera está definido, por lo cual es una aberración imponérselo a la población; es inconstitucional, ya que dicho régimen no está previsto en nuestra carta magna, formas de gobierno similares materializadas en otros países han fracasado por ser incompatibles con la naturaleza humana, y ya para el proceso de Reforma Constitucional, en su momento, el pueblo dejó bien claro por vía electoral que no estaba de acuerdo con esa locura.
1.4: Que los Presidentes Chávez y Maduro hayan resultado electos, no significa que la población venezolana implícitamente haya dado su anuencia para la aplicación del Plan de la Patria, puesto que la misma Constitución bien claro establece que todo acto o norma que la contraríe es nulo de nulidad absoluta.  Lo que estaba en discusión al momento de ambas elecciones presidenciales es quién iba a ser elegido, no si el Plan de la Patria era o no constitucional, así que considerar que el Pueblo estuvo de acuerdo con ese proyecto por la decisión resultante en las últimas dos elecciones, es desacertado.
1.5: También debemos considerar que lamentablemente ha sido recurrente en la historia venezolana que se sigue es a un líder, y no a un proyecto, para cambiar nuestra historia, ya deben descartarse a los líderes mesiánicos y caudillos, deben seguirse ideas, proyectos, planes, objetivos, la intención que nuestro país puede ser grande con el trabajo de todos, y no porque nos gobierna alguien carismático, sacrificado y que parece muy inteligente, es por ello, que lo fundamental es el Proyecto, donde los primero sean los intereses nacionales y que trascienda a quien esté gobernando.
1.6: Si hay cinco objetivos que puedan considerarse un lugar común entre los venezolanos honestos, es controlar la inflación, exterminar la corrupción, acabar con la delincuencia, tener una educación de primera y conseguir el pleno empleo con puestos de trabajo satisfactorios y bien remunerados que permitan que las personas puedan satisfacer sus necesidades.
1.7: Además de los objetivos, lo principal es diseñar “La Visión”, la cual puede definirse como la forma en que nos visualizamos como país en el futuro, allí si podría decirse que en el “Plan de la Patria” hay un acierto a medias, el cual es convertirnos en una potencia.  Potencia es el país que es capaz de influir sobre otros, es por ello que las potencias son solo económicas, porque una potencia en lo social, implicaría que además de implementar políticas sociales para nuestros ciudadanos, habría que hacerlo con otros países, y actualmente ni siquiera estamos en la capacidad de tener los mejores resultados en lo interno, para seguir mejorando las condiciones de otras naciones sin retribución alguna, salvo la de uno que otro voto solidario en organismos internacionales para apoyar las incongruencias que aquí estamos viviendo.  Una potencia política es aún mucho menos aceptable e inconstitucional, ya que nos es prohibitivo de acuerdo al principio de libre determinación de los pueblos e independencia de los Estados, intervenir en los asuntos internos de otros países.  Si queremos ser una potencia, que sea económica, porque es inviable serlo en lo político y lo social.  Ser una potencia económica si pudiese ser una visión de país en la que estemos de acuerdo una buena cantidad de personas.
1.8: En cuanto a la misión de el “Plan de la Patria”, se puede precisar que se corresponde con “asegurar la mayor suma de  seguridad social, mayor suma de estabilidad política y la mayor suma de felicidad” para nuestro pueblo;  acá yo me atrevería decir, que no solo este gobierno, sino cualquier otro debería cumplir con esta misión, en lo que adolece el Plan de la Patria, es en pretender que con “Socialismo” se van a poder lograr esos tres objetivos, con Socialismo solo se podrá asegurar para el pueblo “miseria”, “sinvergüencería”, “mediocridad”, “manipulación”, “necesidad”, “ocio improductivo”, “inseguridad”, entre otros efectos, todos del tipo negativo por supuesto.
1.9:  El logro de los objetivos planteados, control inflacionario, lucha a la delincuencia y la corrupción, y las mejoras en educación y trabajo, sin duda alguna traerá como consecuencia el logro de la seguridad social, la estabilidad política y la felicidad tan anheladas, pero una percepción real, no una impuesta por la línea comunicacional del aparato propagandístico del gobierno, el cual sólo se sostiene por la manipulación de una gran parte de la población, carente de educación y que ha internalizado que la causa de sus problemas es provocada por el imperio, la burguesía, los medios de comunicación privados, la oligarquía colombiana, el sistema financiero mundial, el fondo monetario internacional, etc., alimentándose constantemente de la esperanza en que las cosas solo cambiarán si los siguen apoyando en todas las guerras de fantasía que se han ideado.
1.10:  Aunque parezca una contradicción que por una parte critique duramente al “Plan de la Patria” y sugiera de forma inmediata su sustitución,  y por la otra esté afirmando que hay elementos que son plausibles, no lo es tal, si partimos de la idea que para sacar a Venezuela de la crisis, dejar de lado la intolerancia y la conflictividad, hay que ubicar los puntos de encuentro en los diferentes sectores de la sociedad, que permitan identificar el lugar común entre ellos, y diseñemos ese nuevo Proyecto, que como les he dicho, no debe servirle a una minoría, sino a la gran mayoría, sustentado por “Un Nuevo Pacto”, del cual les hablaré más adelante.
1.11:  La Historia por algunos es entendida como el estudio del pasado, para comprender el presente y predecir el futuro, si queremos que nuestro futuro sea distinto, debemos estudiar nuestra reciente historia, precisar los aciertos que tuvieron los gobiernos de la cuarta y la quinta república, y especialmente determinar los errores en que incurrieron, para entender las razones que nos han hecho estar en esta especie de purgatorio que estamos padeciendo y corregir el rumbo que hasta ahora hemos tenido.
1.12:  Además de la Visión, Misión y Objetivos, no menos importantes son los Valores que deben propugnar en su gestión los encargados del Gobierno, los cuales deberían ser cónsonos en todos los Organismos Públicos y corresponderse con:  Honestidad, Calidad de Servicio, Responsabilidad, Transparencia, Rendición de Cuentas, Atención al Ciudadano, Combate a la Corrupción, Eficiencia, Eficacia y Efectividad.
Hasta acá los lineamientos generales que desde mi punto de vista corresponden al “Proyecto”, luego les hablaré de lo específico en “Lo Político”, después en “Lo Económico”, posteriormente pasar a “Lo Social” y concluir en “El Nuevo Pacto”, que estoy seguro es necesario materializar para superar el clima de enfrentamiento e intolerancia y superar la profunda y continua crisis que padecemos.
Finalmente, sólo te pido apreciado lector, que si concuerdas con todo o en parte con lo acá expresado, lo compartas con tus conocidos, amigos o familiares, sólo cuando los venezolanos sigamos a un proyecto, que le sirva a una gran mayoría, que tenga la finalidad de lograr un país desarrollado y verdaderamente independiente, nuestra historia será otra, el asunto está en que una buena parte de la población comience la ardua tarea de comprometerse con nuestro país y diga con vehemencia, yo estoy “Construyendo una Nueva Venezuela”.

Una Solución al Problema de las Divisas



Antes de seguir con la publicación del resto de las partes de mi artículo “Un Proyecto y un Nuevo Pacto”, quiero hacer este inciso para que se puedan manejar mejor los conceptos que podrán leer en lo referente al plano económico, ya que sólo ese aspecto podrá mejorarse si se adoptan unas adecuadas estrategias que permitan darle una solución al problema de las divisas.
El problema de la escasez de divisas radica en que no se ha entendido que cualquier moneda es igual a una mercancía, y como tal está sometida a los efectos de la Ley de la Oferta y la Demanda.  Es decir, si una mercancía es escasa su precio sube, y si hay exceso, automáticamente su precio baja.  Tenemos exceso de circulante en moneda nacional, por ello su precio es bajo, y hay escasez de moneda extranjera, por lo que su precio es alto, lo que demuestra los efectos de Ley de la Oferta y la Demanda hasta en este rubro.
Las divisas en Venezuela escasean porque el Estado tiene su monopolio, lo que genera que no haya libre competencia y por ende, los que quieran venderlas deben hacerlo en forma ilegal, encareciendo por tanto su precio.  La historia fuera distinta si hubiese condiciones de libre comercio y competencia perfecta en el rubro de comercialización de divisas, y éstas se pudiesen cotizar según la disponibilidad en el mercado.
Por otra parte, como toda actividad manejada por un ente gubernamental en forma monopólica, en donde surge automáticamente la corrupción, se nos genera el problema del desvío de las divisas a destinos muy distintos que la importación de mercancías, yéndose a parar a las cuentas bancarias de quienes se aprovechan de su condición de relacionados con los organismos que deberían administrarlas, y que no lo hacen con sentido de honestidad.
Aunado a lo anterior, en nuestro país se mantiene constante la impresión de dinero inorgánico, es decir, dinero sin respaldo en las Reservas Internacionales y/o la Producción Nacional, estrategia  que han utilizado desde hace décadas los Gobiernos para satisfacer el enorme Gasto Público, generado por la gran cantidad de organismos y empresas públicas, otorgamiento de créditos adicionales para compensar las pérdidas que generan las empresas estatales, corrupción, misiones, incrementos significativos de las nóminas de trabajadores, entre otros.
Lo lógico para saber cuál es el tipo de cambio real que debería tener un país, es dividir la cantidad de dinero circulante y depósitos en cuentas en moneda local, entre las Reservas Internacionales, el resultado obtenido es lo que se conoce como “cambio implícito”, en Venezuela es fácilmente comprobable, que las tasas de cambio oficial preferenciales para ciertos rubros (Cencoex y Sitcad) están muy por debajo de la implícita (Bs. circulantes  entre reservas), ya que el cambio artificialmente está sobrevaluado por el Gobierno.  Por el contrario, el cambio que se da por las subastas (Simadi), y en el mercado negro (la cual siempre será más alta que el resto porque su carácter es ilegal), tiene un diferencial tan enorme, que desencadena en que ostentemos uno de los poderes adquisitivos más bajos del mundo y, por ende, casi la mitad de la población esté en condición de pobreza.
Ahora bien, la solución al problema de la falta de divisas es difícil pero no imposible, si aplicamos la Ley de la Oferta y la Demanda, y cuatro medidas que explicaré a continuación en una primera etapa, las cuales deben aplicarse en forma simultánea porque de lo contrario no tendrían el efecto esperado, más una segunda etapa de recuperación de dos variables económicas bien importantes.
En la primera etapa, el primer paso es reducir el Gasto Público (ver artículo anterior “La Necesaria Reconducción del Gasto Público en http://goo.gl/Qwe5Ll) transfiriendo personal del Sector Público al Privado para que el Gobierno no siga requiriendo imprimir bolívares sin respaldo para satisfacer esos gastos, reformular la Gran Misión Vivienda Venezuela y aplicar un mejor criterio de administración en dos funciones estadales importantísimas, la Salud y la Educación.
Como segundo paso, debe quitársele el carácter de ilegal a la venta de divisas por particulares (ya que solo se permite hacerlo en el sistema Simadi), para que de este modo puedan existir más divisas a la disposición de quien las necesite, provistas no solamente por el Estado, sino por cualquier poseedor que ya no las quiera.
La tercera medida, y la más importante, ya que ante la anterior circunstancia, se desaparecerían todos los dólares como por arte de magia, es revaluar la moneda, ya que así nadie seguiría gastando sus bolívares en la compra de dólares, cuando sabrá que al día siguiente esos dólares valdrán menos y sus bolívares  serán más valiosos, sólo las personas naturales y empresas comprarán divisas extranjeras cuando necesiten viajar o comprar algo en el exterior, y harán esas compras para producir y vender localmente, puesto que será más atractivo obtener bolívares.  Ya no seguiría siendo favorable cambiar bolívares por divisas con fines de ahorro, ni con la intención especulativa de comprar dólares a un precio y venderlo a otro más alto al poco tiempo.
Finalmente, es necesario que progresivamente se vaya desmontando el Control de Cambio, pero sin olvidar la realidad innegable del efecto negativo que ha tenido sobre nosotros la Fuga de Capitales que ya tiene décadas afectándonos, por lo que es necesario que el Gobierno siga teniendo el control de una parte de las divisas que provienen de las exportaciones de petróleo, para que solamente sean invertidas en productos destinados al desarrollo nacional, mientras se va recuperando poco a poco la confianza en un Gobierno que actúe con más sensatez que el actual, y se puedan materializar las inversiones necesarias para que se reactive el aparato productivo nacional.  En el momento en que se verifique una evolución positiva de la producción nacional, haya la suficiente confianza y no corramos el riesgo que siga produciéndose la Fuga de Capitales, es cuando podría desmontarse por completo el pernicioso Control de Cambio.
Una posible estrategia sería que de las divisas provenientes de la renta petrolera, el Gobierno se quede administrando un 60% para cumplir con el Gasto Público efectivamente necesario, y el 40% restante, PDVSA se lo transfiera al BCV como es lo tradicional, y este a su vez, lo haga a la Banca Privada, para que esté a disposición de cualquiera que cuando las necesite pueda tener acceso a ellas sin tantos trámites burocráticos y tendientes a actos de corrupción, como ha sucedido con las liquidaciones de divisas de Cadivi y Cencoex.
De ese 40% del cual se desprendería el Gobierno, un 75% debería otorgarse a través de mecanismos similares a los que se han venido implementando, para la adquisición de Bienes Esenciales (alimentos, medicinas, insumos médicos, material educativo, remesas para estudiantes, vehículos de transporte y carga, maquinarias industriales, línea blanca)  y el otro 25% para Bienes No Esenciales (ropa, calzado, celulares, línea marrón, vehículos particulares, etc).
Las divisas, vengan del BCV, PDVSA, empresas o personas naturales, necesariamente deben costar lo mismo;  la diferencia es que si alguien requiere poca cantidad lo adquirirá a quien lo tenga a disposición, haciendo las transacciones directamente entre los interesados evitando la burocracia, pero si necesita hacer una gran inversión entonces recurriría  a la Banca Privada, que previamente habría recibido ese 40% del total de divisas ingresadas por el BCV vía PDVSA.
El otro 60%, el Gobierno puede irlo administrando con la finalidad de recuperar el nivel óptimo de Reservas Internacionales necesario para garantizar las importaciones de lo que efectivamente no estemos en capacidad de producir, o que a través de diversos mecanismos de cogestión con los particulares, se aboque al Desarrollo Nacional, mejorar la educación, la salud, la investigación científica, la dotación de universidades, etc.  Ya está más que demostrado que el Estado ha fracasado como empresario, industrial, comerciante de alimentos, constructor, entre otras actividades, porque una inmensa cantidad de recursos se desvía hacia la corrupción, entiéndase con esto empresas de maletín, comisiones para funcionarios, sobreprecios para particulares, y más.  La única manera de combatir la corrupción aquí y en cualquier otro país del mundo, es reduciendo el ámbito de acción del Gobierno, aplicando un fuerte control sobre las actividades que obligatoriamente éste debe ejercer, y garantizando una verdadera y no aparente separación y autonomía de poderes públicos.
Volviendo a la tercera medida, y más importante que consiste en revaluar el Bolívar, se haría a través de microvaluaciones publicadas en Gaceta Oficial desde el mismo momento de implementación del plan, comenzando con la tasa de cambio implícita (Masa Monetaria entre Reservas Internacionales) a razón de cinco céntimos diarios, (Bs. 0,05).  Por ejemplo, si comenzáramos con una tasa de cambio oficial en la que actualmente está el cambio implícito, de Bs.  145 por USD, al día siguiente estaría en 144.95;  luego en 144.90 y así sucesivamente.  De esta forma, en un año el cambio estaría en 126;  en dos en 108;  al tercer año en 90;  el cuarto año en 72;  el quinto año en 54; cumplido el sexto año estaría en 36;  para el año número siete estaría en 18 y en el año octavo ya la paridad bolívar y dólar estaría igual, equilibrando un poco el desajuste económico hecho en revolución.
Claro está, una tasa de cambio oficial que comience en bs.  145 por dólar haría imposible adquirir los bienes y servicios que actualmente están en la tasa ficticia de Bs.  6,30 por cada US$, pero es que las cuatro medidas detalladas anteriormente, sólo corresponden a la primera etapa de un plan económico más sensato para sacar a Venezuela de la crisis tan acentuada que económicamente padece.
Esa primera etapa, es considerando solo la variable que el cambio implícito ha de igualarse a  la tasa de cambio oficial, dejando el resto de los factores en condiciones, como dicen los economistas: “ceteris paribus”, es decir, permaneciendo el resto constante, sin que hagamos nada por el valor que puedan alcanzar tanto las Reservas Internacionales, como la Masa Monetaria y la Producción Nacional.  Si conseguimos cambiar el nivel en el que ambas variables se encuentran actualmente, la tasa de cambio inicial podría ser muchísimo más favorable que la de Bs.  145 por US$.
En esa segunda etapa que les decía anteriormente, la gestión de gobierno ha de orientarse en incrementar las Reservas Internacionales y disminuir la Masa Monetaria, para que podamos iniciar el plan con unas cifras más favorables, a lo cual se uniría el proceso de revaluación de cinco céntimos diarios.  Por poner un ejemplo sencillo, para que los lectores que no tengan nociones de economía puedan comprender mejor, digamos que la masa monetaria son bs.  1.000 y las Reservas $100, la tasa de cambio resultante sería de Bs.  10 x cada dólar (1000/100=10).  Ahora supongamos que las reservas se pudiesen incrementar en bs.  110, la tasa de cambio se calcularía en 1000 / 110 = 9,09.  Y si ahora más bien, consideramos disminuir la masa monetaria en, por ejemplo 900, dejando igual las reservas internacionales nos resultaría: 900 / 100 = 9.  Pero si trabajamos en los dos sentidos, aumentar las Reservas y Disminuir la masa monetaria, podríamos obtener 900 / 110 =  8,18.  Como vemos es algo posible tener una tasa de cambio más favorable si simultáneamente trabajamos en los dos sentidos.
Pareciera sencillo, pero ahora cómo podemos hacer realidad esas dos acciones, subir las Reservas Internacionales y/o Disminuir la Masa Monetaria.  Para la segunda acción podría implementarse un proceso en donde el BCV emita certificados de deuda nacional, para que los ciudadanos, y especialmente los bancos inviertan la gran cantidad de bolívares que poseen en esos bonos de deuda y se recoja de la calle la enorme masa monetaria, complementado con una medida de aumento del porcentaje de encaje legal para que los bancos estén obligados a tener un poco más de dinero depositado en el BCV.
En cuanto al incremento de las Reservas Internacionales, la solución podría generar cierta incomodidad en algún sector manipulado de la población, pero por el posible resultado a obtener, la medida bien valdría la pena.  Corresponde a poner en venta la gran cantidad de empresas públicas que aparte de ineficientes solo producen pérdidas, para ello debe estudiarse las que tengan más de tres (3) años generando dichas pérdidas y salir de ellas, sólo conservando las que se dediquen a la explotación de hidrocarburos, minas, energía eléctrica y comunicaciones por su carácter estratégico.  En venta pueden ponerse la gran cantidad de empresas en manos del Estado, como televisoras, bancos, cementeras, siderúrgicas, así como una gran cantidad de equipos militares innecesarios, avionetas de pdvsa, vehículos oficiales blindados, motos de alta cilindrada para escoltas de altos funcionarios, etc.
Como les decía en mi artículo “El Estado Venezolano socio universal de cada empresa, ¿para qué expropiar?”:  …qué sentido tiene expropiar empresas que en la mayoría de las ocasiones terminan siendo ineficientes y generando pérdidas, sostenidas a veces por el otorgamiento de créditos adicionales del presupuesto público, cuando es preferible que estén en manos de particulares, y por ende, mejor administradas y con una buena gerencia que garantice la obtención de ganancias, y de las cuales obligatoriamente el Estado, gracias a la Ley de Impuesto sobre la Renta, indefectiblemente tendrá participación… (ver  http://goo.gl/WhbGiJ).
Por otro lado, sin lugar a dudas las Reservas Internacionales se verían favorecidas con un aumento de la “Inversión”, lo cual incrementaría el “PIB”, en consecuencia el “Consumo” interno quedaría satisfecho, y el excedente de mercancías podría destinarse a la “exportación”, permitiendo la entrada de divisas por otra vía distinta al petróleo para tener capacidad para una “importación” complementaria a lo que no se produzca en el país y el excedente pase a incrementar a las “Reservas Internacionales”.  Esa es la única forma como se podrían equilibrar los agregados macroeconómicos de nuestro país, aumentando la “Inversión”, para que en consecuencia, se incrementen las Reservas Internacionales.
Ahora bien, para que podamos gozar de un incremento en la Inversión deben satisfacerse 5 condiciones necesarias en cualquier economía del mundo: respeto a la propiedad privada, seguridad jurídica, libre mercado, un gobierno con límites y una moneda sólida;  de las cuales ya les he hablado en artículos anteriores.
Con un Gobierno que garantice las anteriores cinco condiciones nuestro país sería un sueño para los inversionistas, ya que tiene un clima que permite trabajar todo el año, es la segunda mano de obra más barata del continente después de Cuba, tiene salida al mar de miles de kilómetros, prácticamente tenemos acceso a ambos océanos,  no hay conflictos bélicos internos ni aledaños, la relación con los países vecinos es relativamente armónica y la población no padece de conflictos tan arraigados como los que se dan por razones étnicas, religiosas o raciales.  Sólo hay que concentrar los esfuerzos en controlar la corrupción y la delincuencia, abatir la inflación, mejorar la educación de los ciudadanos, fomentar una cultura basada en valores, trabajar en un ordenamiento jurídico interno que beneficie al honesto y trabajador,  y acabar la división de la población que tenemos por razones políticas, la cual considero temporal, pues apenas cambie el gobierno manipulador que tenemos, los venezolanos seguirán enfrentados solamente por su afición a un equipo de beisbol
En resumen, estas líneas se pueden sintetizar en:
  1. Reducción del Gasto Público.
  2. Legalización del cambio de divisas entre particulares.
  3. Microrevaluación monetaria, progresiva, sostenida y constante.
  4. Desmontaje del monopolio absoluto del control de cambio por parte del Gobierno, poniendo a disposición del público una parte de las divisas, y conservando provisionalmente otra parte para evitar la fuga de capitales.
  5. Disminución de la Masa Monetaria.
  6. Aumento de las Reservas Internacionales.
  7. Promoción Gubernamental para lograr un aumento en la Inversión, la Producción Nacional y poder respaldar el valor de nuestra moneda con exportaciones.
En conclusión, solamente hay que cumplir con el artículo 318 de la Constitución que obliga al BCV a lograr la estabilidad de precios y preservar el valor interno y externo de la unidad monetaria, pero para ello no puede seguirse emitiendo bolívares sin el debido respaldo en Reservas Internacionales, y debe en forma definitiva dejar de imprimirse dinero inorgánico para financiar el Gasto Público (o Inversión Social como ahora se conoce), por lo cual es imprescindible revertir los perniciosos efectos de la modificación realizada a la Ley del BCV que le quitó la autonomía necesaria para funcionar adecuadamente.
Es simplemente cuestión de voluntad política, empezar a hacer las cosas con lógica y sentido común, pensar en el bienestar de todos los venezolanos por igual y en el desarrollo nacional como objetivo principal de la Gestión de Gobierno que cualquiera pretenda ejercer en este maravilloso y tan vilipendiado país por tantos injustos abusos cometidos por sus gobernantes.

Estado Social y Socialismo, la Gran Diferencia

La Constitución Nacional establece en su artículo 2, que Venezuela se constituye en un Estado Democrático y Social de Derecho y de Justicia, dicho artículo al estar dentro del Título referente a los Principios Fundamentales, nos lleva a concluir que toda gestión de Gobierno debe garantizar esos 4 fundamentos básicos en su actuación:  Estado Democrático, Estado Social, Estado de Derecho y Estado de Justicia;  puesto que son las premisas básicas del Estado, más no del Gobierno; es decir, cualquier  Gobierno que llegue al poder, sin importar a cuál partido político pertenece o qué ideología comparte, debe respetar esos 4 postulados.
El primer concepto,  el que se refiere a un Estado Social lo trataremos sucintamente en este artículo, pero no sin antes dejar bien claro que la Constitución en esos mismos principios fundamentales, en el artículo 7 expresa:   “La Constitución es la norma suprema y el fundamento del ordenamiento jurídico. Todas las personas y los órganos que ejercen el Poder Público están sujetos a esta Constitución”.  Con respecto, a las otras 3 premisas;  Estado Democrático, Estado de Derecho y Estado de Justicia ya fueron desarrolladas suficientemente en artículos anteriores.
Ahora bien, un Estado Social, es aquel que beneficia a la colectividad, con políticas de vivienda dignas para todos; con una educación integral impartida desde el nacimiento hasta que todo individuo aprenda un oficio o profesión;  que brinde atención médica integral;  que garantice la estabilidad política y económica; establezca las condiciones para que haya pleno empleo formal bien remunerado;  se de atención al discapacitado, al anciano y a todo aquel que sufra algún percance por cualquier emergencia médica o de desastres;  permita el desarrollo del niño y joven;  que preste servicios eficientes de agua, energía, teléfono, aseo, entre otros;  y que ejerza de forma efectiva las funciones que están reservadas al Estado:  administración de justicia, promulgación de leyes, resguardo de la soberanía, seguridad ciudadana y defina las mejores políticas económicas, fiscales y monetarias.
Todo Gobierno con voluntad política puede ejercer en forma debida sus funciones para cumplir con el mandato constitucional de garantizar que Venezuela sea un Estado Social, sin necesidad de establecer ideologías socialistas, ya que una cosa no tiene que ver con la otra, es más, un Estado Social como debería ser Venezuela, tratando de implantar una doctrina socialista se aleja cada día más de estos fines, pues me atrevo a decir sin lugar a dudas, que son dos tesis irreconciliables, la de un Estado Socialista y un Estado Social, no en la teoría por supuesto, pero en la práctica, está demostrado más que suficiente en nuestro país y en otros, que el régimen más nugatorio de los derechos más básicos del hombre es el Socialista, y por el contrario un Estado Social es el que podría permitir el desarrollo integral del ser humano.
Quiero ser bastante insistente en esto, el Socialismo no está permitido en la Constitución, el artículo 7 declara nulo todo lo que la contraríe, Socialismo no es lo mismo que un Estado Social, por ende el Socialismo no es aceptable en nuestra República, en consecuencia el Plan de la Patria es inaplicable e inconstitucional, además que la soberanía al residir en el Pueblo, no hay nadie por encima de su decisión, y ya en el proceso de Reforma Constitucional donde había instituciones socialistas, se dejó bien claro que no estábamos de acuerdo con tal sistema.

Una Política Económica a la Medida Venezolana

Más que tratar a profundidad las diversas escuelas de pensamiento económico que han surgido a nivel mundial a lo largo del tiempo, los encargados de la Economía Venezolana deben hacer una abstracción de las medidas y estrategias propuestas por los autores de las mismas, para diseñar una política económica que esté justo a la medida de las necesidades de nuestro país.
En ese sentido, en las Teorías de Friedrich List y de la Escuela Historicista Alemana, se introduce el concepto de Nación, y aseguran que la economía no solo se mueve por la reunión de las capacidades de los individuos, su egoísmo y la satisfacción de sus propias necesidades como planteaban los clásicos, sino que la nación debe desarrollarse como un todo.  Es un concepto que incluye a todos los individuos que comparten una lengua, literatura, progreso, territorio, leyes, origen, historia, costumbres, pretensiones, hábitos, instituciones, independencia, etc.  Para ellos, esa es la explicación del por qué unas naciones se desarrollan y otras se estancan o atrasan, agregando que los Gobiernos de esas naciones deben propiciar los intereses del colectivo, y no los intereses individuales de los comerciantes.  Las Teorías de List se han estudiado desde que publicó en 1841 su libro “Sistema Nacional de Economía Política”, y se aplicaron en Alemania y Estados Unidos en el siglo XIX, y en Japón y Corea del Sur en el siglo XX, permitiendo de este modo el gran desarrollo industrial de esas naciones.
Para el caso venezolano, atendiendo a las costumbres, idiosincrasia y necesidades del país, debe diseñarse una propuesta económica integral, que tome en cuenta principalmente las estrategias planteadas por la mencionada Escuela Historicista Alemana, la de los Estructuralistas Latinoamericanos como Raúl Prebisch y medidas en política fiscal y monetaria explicadas por John Maynard Keynes en su “Teoría General de la Ocupación, el Interés y el Dinero”;  igualmente, deben tomarse en cuenta algunos de los planteamientos expuestos por Clásicos como Adam Smith y Juan Bautista Sey, y los más recientes de la Escuela de Chicago.
Las teorías mencionadas luego serán analizadas individualmente para tratar de dar una explicación a la crisis económica venezolana y proponer la aplicación de estrategias que puedan corregir los grandes desequilibrios económicos que estamos sufriendo en la actualidad, producto de la aplicación de erradas políticas económicas y fiscales, así como una mala administración de los recursos y del gasto público.